Investigadores chinos, italianos y neozelandeses han hallado un enorme cementerio de cetáceos a 7.000 metros de profundidad en el sureste del océano Índico, frente a las costas de Australia. El descubrimiento, publicado en la revista Nature, revela cerca de 10 millones de restos de ballenas en una extensión de 14.000 kilómetros cuadrados, algunos de especies ya extinguidas, que han estado acumulándose durante cinco millones de años y sustentan ecosistemas únicos en las profundidades abisales.