Doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 deja al menos 164 muertos en Venezuela
Internacional

Doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 deja al menos 164 muertos en Venezuela

Dos potentes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, separados por solo 38 segundos, sacudieron este miércoles por la tarde el norte de Venezuela, causando al menos 164 muertos y 971 heridos, según la presidenta encargada Delcy Rodríguez. El epicentro se localizó en el noroeste del municipio de Montalbán, estado de Carabobo, afectando gravemente a Caracas y La Guaira, donde decenas de edificios se derrumbaron. El Servicio Geológico de Estados Unidos advierte que el país enfrenta un "desastre generalizado" y estima que la cifra de fallecidos podría superar los 1.000.

INTERNACIONAL25 JUN 2026

Los dos seísmos se produjeron a las 18.04 hora local del miércoles (medianoche en España peninsular), según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El primer temblor, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro entre las ciudades de Yumare y Montalbán, en el estado de Carabobo, en el centro del país. Apenas 38 segundos después, un segundo terremoto de magnitud 7,5 golpeó la misma zona con un epicentro muy cercano.

Aunque la diferencia de magnitud parece pequeña, el segundo seísmo fue casi tres veces más potente que el primero, según explica el Servicio Geológico de Estados Unidos, debido a que la escala de magnitud es logarítmica. El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos calificó el fenómeno como un "doblete sísmico", en el que dos terremotos de gran magnitud se producen con pocos segundos de diferencia en la misma zona.

Los temblores se registraron a una profundidad de 13,2 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. En las horas posteriores se han registrado una treintena de réplicas.

BALANCE DE VÍCTIMAS Y DAÑOS

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó inicialmente de 32 fallecidos, cifra que a primera hora de la mañana del jueves había aumentado a 164 muertos, entre ellos una mujer con doble nacionalidad hispano-venezolana. También hay 971 heridos registrados, una cifra que las autoridades consideran provisional.

El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que es muy probable que haya más de 1.000 fallecidos (92% de probabilidad), es probable que se superen los 10.000 muertos (59%) y no se descartan cifras por encima de los 100.000. El organismo advierte que el potente seísmo dejará un alto número de fallecidos y que el "desastre será generalizado".

La zona más afectada es La Guaira, colindante con Caracas y calificada ya como "zona de desastre", según Rodríguez. La ciudad de La Guaira tiene unos 25.000 habitantes, y en el estado residen cerca de medio millón de personas. "Se han derrumbado decenas de edificios", dijo la presidenta encargada.

José Rolón, vecino de La Guaira, describió a Televisión Española una situación de "colapso total". "No hay luz, internet, ni agua, ni ningún servicio", afirmó. Solo pueden comunicarse quienes disponen de un teléfono satelital. "Los edificios que había ya no están, es como si hubiera habido una explosión o demolición controlada: no hay ni un edificio en pie", relató. La escena se repite en Caraballeda, donde también hay múltiples construcciones muy dañadas.

El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó que hay varias áreas con situaciones "alarmantes" en la capital. Se trata de Palos Grandes, que es zona sísmica, y Altamira. En Caracas, el techo del aeropuerto internacional Maiquetía Simón Bolívar se hundió y todos los vuelos están cancelados. El ministro alertó para que las personas no se queden en sus casas ante el peligro de réplicas.

"Ha ocurrido un evento sísmico que todo indica que es muy superior a 7 de magnitud", anunció Cabello. "Se ha sentido desde Trujillo, Yaracuy, Carabobo, Aragua, Miranda, Caracas y La Guaira de manera más fuerte".

El Servicio Geológico de Estados Unidos calcula cuantiosos daños materiales en las zonas de Puerto Cabello, San Felipe y Ocumare de la Costa, tres de las regiones donde más se sintió el movimiento. Por su parte, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió una amenaza de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes tras el terremoto, pero la canceló después.

TESTIMONIOS DE LOS AFECTADOS

Los residentes se apresuraron a salir a la calle mientras el sismo sacudía los edificios. Los videos que han trascendido de la situación en Caracas muestran estructuras hundidas, además de otras muy afectadas.

Michael Alicastro, vecino de la capital, relató: "Estábamos en la calle y nos teníamos que agarrar de los carros". Él ayudó a sacar a cinco personas y una mascota de un edificio de 14 pisos que quedó desplomado. Ese conjunto residencial tenía dos torres, y una de ellas cayó.

Andrés Escobar, taxista de 60 años, estaba en un hotel dejando a unos pasajeros y su carro terminó aplastado. "Las piedras de los escombros de los edificios salían disparadas. El estruendo fue horrible", explicó con heridas en sus brazos.

Muchos de los rescatistas, en su mayoría policías, no tienen equipos. Piden cuerdas y linternas. Los familiares de los residentes de un edificio desplomado gritan nombres al lado de los escombros. "¡Antonio está vivo!", exclamó una mujer desesperada que logró comunicarse con alguien dentro del bloque caído. Otros vecinos entran a buscar a más personas.

María José del Pino, veterinaria, sintió el terremoto en su casa de Chivacoa, en el norte del país. "Estaba merendando con mis hijos y escuché un fuerte ruido; pensé que era una gandola (camión) que se estacionaba en la parte de afuera y me extrañó. Pero pronto todo se empezó a mover: la gente corría asustada por las calles y algunos gritaban. Todavía estamos en la calle, no queremos entrar a las casas por miedo a que se derrumben, porque las estructuras de muchas casas en Venezuela son frágiles", relató. "No tenemos señal telefónica, solo wifi. Y no sabemos qué pasó con nuestras familias en Caracas, porque no podemos comunicarnos con todos. Un tío mío, que estaba en el centro de Chivacoa, me contó que veía cómo se movían los postes y los cables de electricidad".

Javier, de 53 años, que vive en La Candelaria, en el centro de Caracas, se mantiene informado por lo que logra escuchar de conocidos y ver en las calles y en algunas redes sociales: "Cuando uno enciende el televisor, ningún canal informa de lo que está pasando. No hay información oficial, no sabemos cuántos hay, cómo se están organizando para ayudar. No se ven policías ni bomberos por las calles", aseguró. Las paredes de las casas están agrietadas y las ventanas rotas. Cuando él y su esposa salieron a la calle —unos minutos después del seísmo—, observaron una columna de polvo elevarse a varios metros de su localización, lo que presumen fue el colapso de alguna estructura.

"Yo venía rodando por la carretera y sentí como si hubiese pasado a alguien por encima", dijo Favio, un conductor de Caracas. "Entonces todo el mundo empezó a salir de los edificios, se rajaron varias paredes y se cayeron las cosas", contó otro testigo desde la capital.

RESPUESTA DEL GOBIERNO VENEZOLANO

Delcy Rodríguez subrayó que lo primero "es mantener la unión para salvar vidas". "Todas nuestras autoridades se abocaron a las tareas de rescate en las cuales nos encontramos. Luego abordaremos lo que tiene que ver con la recuperación de infraestructuras", señaló.

La presidenta encargada apuntó que hay afectaciones en el servicio eléctrico en La Guaira y en Caracas, y de agua también en estas dos zonas, además de en Falcón, Miranda y Yaracuy, pero que "en general, a nivel nacional, los servicios públicos mantienen su continuidad".

Rodríguez anunció que se ha cancelado el metro y el ferrocarril y que se han suspendido las clases escolares. "Hemos activado toda la red de salud pública y privada del país, sobre todo en las zonas más afectadas para atención de los heridos", añadió, y pidió a todo el personal de salud que se dirija a su puesto de trabajo para atender la emergencia.

El Gobierno venezolano anunció en un comunicado que, como medida preventiva, se ha autorizado el corte de gas directo en algunos edificios "debido a que algunas estructuras se encuentran dañadas y se deben realizar las evaluaciones pertinentes".

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela capturado por tropas de Estados Unidos el 3 de enero y encarcelado desde entonces en Nueva York, mandó un mensaje de solidaridad a su país en el que señaló que "en esta hora difícil el llamado es a la unión nacional, a la serenidad y al amor". "Venezuela ha enfrentado grandes pruebas, y de esta también vamos a salir fuertes, con fe, disciplina y solidaridad", escribió en redes sociales.

REACCIONES DE LA OPOSICIÓN

La líder opositora María Corina Machado pidió unidad y solidaridad ante la catástrofe. "Mis oraciones están con cada hogar venezolano en estas horas de angustia", escribió en redes sociales.

Edmundo González, en el exilio, denunció en sus redes "el bloqueo" que no permite tener información sobre el alcance de los dos terremotos: "Los venezolanos de afuera no pueden saber si sus familias están bien. Los de adentro no entienden la magnitud de lo que ocurrió. La incertidumbre se convierte en otra capa de angustia, y no es la caída de una red: es el bloqueo sistemático y prolongado de información que viven los venezolanos", lamentó.

Juan Guaidó, opositor también exiliado, dijo: "Espero de corazón que quienes necesiten ayuda la reciban pronto y que las próximas horas traigan certeza para todos".

AYUDA INTERNACIONAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció ayuda. "He instruido a todas las agencias de mi Gobierno a que se preparen para ayudar rápidamente", escribió en su red social, Truth. "Estados Unidos está listo y deseoso de ayudar", insistió el mandatario, que apuntó que los primeros informes que salen desde el país sudamericano "no son buenos".

Nayib Bukele, presidente de El Salvador, anunció que su país va a mandar a 300 rescatistas a Venezuela. También han ofrecido su ayuda los gobiernos de España, Colombia, Brasil, Panamá, Cuba, Nicaragua, el Reino Unido, Turquía, Qatar, Jordania, Barbados y Curazao, así como la ONU.

Los Reyes de España y el Gobierno español trasladaron su solidaridad al pueblo venezolano. "Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familias", escribió en X el presidente Pedro Sánchez. El Ministerio de Asuntos Exteriores informó de que la Embajada y el Consulado en Caracas están "plenamente operativos" y haciendo seguimiento del "estado en el que se encuentran los españoles residentes en el país".

En Venezuela residen casi 200.000 ciudadanos españoles. Entre las víctimas mortales por el terremoto hay una mujer caraqueña de origen español y con doble nacionalidad: se trata de Alazne Solabarrieta, de 65 años, nieta de José María Solabarrieta, que fue alcalde de Ondarroa (Bizkaia) durante la II República Española y tuvo que exiliarse a Venezuela. La familia ha confirmado su fallecimiento.

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, habló por teléfono con su homólogo venezolano, Yvan Gil, para ofrecerle "toda la ayuda de España", y puso a disposición los recursos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

VULNERABILIDAD DE LAS CONSTRUCCIONES

La población de esta región habita en estructuras vulnerables a las sacudidas sísmicas, según detalla el Servicio Geológico de Estados Unidos. Los tipos de construcción que más predominan son la mampostería de ladrillo sin refuerzo y las construcciones de bloques de adobe.

CONTEXTO HISTÓRICO

El terremoto de este miércoles es el peor registrado en más de 100 años en la región sísmica al norte de Venezuela, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Para superar su magnitud de 7,5 hay que remontarse al terremoto de 1900, de magnitud 7,7, que golpeó la costa central —en Macuto, junto a Caracas— y dejó unos 25 muertos.

Caracas sufrió un fuerte terremoto, el mayor hasta este momento, en 1967, que causó 236 muertos y unos 2.000 heridos. Tuvo una magnitud de 6,7 en la escala de Richter.

En 2018 hubo un temblor de 7,3, casi tan potente como el actual, pero se originó a casi 150 kilómetros de profundidad: demasiado hondo para causar estragos, apenas mató a cinco personas.

IMPLICACIONES Y PERSPECTIVAS

La magnitud del desastre y la vulnerabilidad de las infraestructuras venezolanas plantean un desafío humanitario de gran escala. La falta de servicios básicos como electricidad, agua e internet en las zonas más afectadas complica las labores de rescate y la comunicación entre familiares.

La llegada de ayuda internacional será crucial en las próximas horas y días, especialmente considerando que muchos rescatistas locales carecen de equipos básicos como cuerdas y linternas. La suspensión de vuelos en el aeropuerto principal de Caracas también representa un obstáculo logístico para la llegada de asistencia.

Las réplicas continuas mantienen a la población en estado de alerta, y las autoridades han instado a los ciudadanos a no permanecer en sus viviendas por el riesgo de nuevos derrumbes. La evaluación completa de los daños estructurales en edificios y la infraestructura crítica tomará tiempo, y la cifra de víctimas mortales podría seguir aumentando conforme avancen las labores de rescate en los escombros.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL