

General Atomics Aeronautical Systems ha mejorado significativamente las capacidades del dron MQ-9B SeaGuardian para operaciones de guerra antisubmarina, logrando desplegar sistemas de sonoboyas más avanzados que permiten una detección submarina más precisa y amplia.
El dron MQ-9B SeaGuardian ha dado un salto tecnológico en sus capacidades de vigilancia marítima tras realizar pruebas que expanden su sistema de detección submarina. Según informó la compañía, el drone puede ahora desplegar más sistemas de dispensación de sonoboyas (SDS), duplicando su capacidad de carga anterior.
Las pruebas realizadas marcaron un hito importante al lograr lanzar por primera vez sonoboyas Multi-estáticas de Coherencia Activa (MAC), lo que permite una cobertura de detección más amplia. Estas sonoboyas son sensores navales que se lanzan al océano para localizar y rastrear submarinos, capturando sonidos submarinos y ecos de sonar que luego transmiten al drone para su análisis en tiempo real.
David R. Alexander, presidente de General Atomics Aeronautical Systems, destacó que esta expansión de capacidades es parte integral de su estrategia avanzada de guerra antisubmarina. El desarrollo cuenta con el respaldo de la Marina de Estados Unidos, que ha certificado el sistema para su evaluación operativa por parte del Comandante de la Flota del Pacífico.
El MQ-9B es un aircraft no tripulado de largo alcance diseñado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento marítimo. Equipado con radares avanzados, sensores electro-ópticos/infrarrojos y sistemas de identificación automática, el drone puede monitorear extensas áreas oceánicas.
La integración de datos de sonoboyas permite a los comandantes obtener una imagen continua y de alta precisión de actividades tanto en superficie como submarinas. Se espera que la plena autorización para operaciones antisubmarinas se concrete en enero de 2026, consolidando al SeaGuardian como una herramienta flexible para la protección de flotas militares.