

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado sobre crecientes vulnerabilidades en el sistema financiero global, destacando la sobrevalorización de activos, elevados déficits públicos y presiones políticas contra la independencia de los bancos centrales, en clara referencia a las tensiones entre el presidente estadounidense Donald Trump y la Reserva Federal.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este martes su informe semestral sobre Perspectivas Económicas Mundiales (WEO) y el Global Financial Stability Report, donde advierte sobre múltiples riesgos que amenazan la estabilidad financiera global, en el marco de la Asamblea anual del FMI y el Banco Mundial que se celebra en Washington.
Entre las principales preocupaciones, el organismo internacional señala que los mercados se muestran excesivamente confiados ante riesgos como guerras comerciales, tensiones geopolíticas y elevados déficits públicos, mientras los activos de riesgo presentan valoraciones "muy por encima de sus fundamentos", lo que aumenta la probabilidad de una corrección "desordenada" cuando se produzcan choques adversos.
"Bajo la superficie tranquila, el terreno está cambiando en varias partes del sistema financiero, dando lugar a vulnerabilidades", indica el informe del FMI, que destaca cómo las valoraciones de acciones y crédito corporativo están "bastante estiradas" debido principalmente al entusiasmo por las acciones mega-cap de inteligencia artificial.
En un mensaje que parece dirigido directamente al presidente estadounidense Donald Trump, el FMI subraya que "salvaguardar la independencia del banco central es esencial para la estabilidad macrofinanciera". El organismo advierte que "una vez que la credibilidad se erosiona, restablecer las expectativas suele requerir un período prolongado de política monetaria restrictiva y tasas de interés elevadas, lo cual es más costoso que prevenir la pérdida de credibilidad desde el principio".
La advertencia llega en un momento de tensión entre Trump y la Reserva Federal (FED). Según informa El País, el mandatario estadounidense está intentando controlar la junta de gobernadores de la FED para acelerar la rebaja de los tipos de interés y estimular una economía que muestra síntomas de ralentización. Trump ha insultado repetidamente a Jerome Powell, presidente de la institución, presionándolo para que dimita, y ha dictado una orden de despido sin firmar contra Lisa Cook, miembro de la junta de gobernadores, acusándola sin pruebas de fraude financiero.
El FMI ha constatado 134 salidas de gobernadores de bancos centrales por motivos políticos desde el año 2000 y concluye que dicha interferencia "flexibiliza la política, debilita las monedas y eleva la inflación y las expectativas de inflación, con algunas ganancias de actividad a mediano plazo que se producen a expensas de desviaciones significativas de la estabilidad de precios".
Otro punto crítico señalado por el organismo es el crecimiento de las instituciones financieras no bancarias (nonbanks), que ya poseen aproximadamente la mitad de los activos financieros mundiales. Estas entidades, que incluyen fondos de inversión, aseguradoras y fondos de pensiones, operan con una supervisión prudencial menos exhaustiva que los bancos tradicionales.
Las pruebas de resistencia realizadas por el FMI muestran que estas instituciones pueden transmitir choques rápidamente al sistema bancario. En un escenario adverso donde las instituciones no bancarias consumen completamente sus líneas de crédito bancarias, "alrededor del 10% de los bancos estadounidenses y el 30% de los europeos (por activos) verían caer sus ratios de capital regulatorio en más de 100 puntos básicos", según el informe.
El FMI también advierte sobre los riesgos en los mercados de deuda soberana, donde los fondos de inversión abiertos presentan desajustes de liquidez que pueden forzar ventas masivas en momentos de volatilidad. "Las ventas forzadas de bonos podrían alcanzar casi los US$200.000 millones —tres cuartas partes de los cuales serían bonos del Tesoro estadounidense—, asumiendo patrones de salida similares a los de marzo de 2020 y un aumento de 80 puntos básicos en las tasas de interés", señala el organismo.
El informe también critica la reciente destitución por parte de Trump de Erika McEntarfer, jefa de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), tras la publicación de datos de empleo más débiles de lo esperado. "Los datos de alta calidad, oportunos y profesionalmente independientes son un bien público: reducen la incertidumbre y mejoran la planificación del sector privado y el diseño de políticas", remarca el FMI.
Ante estos riesgos, el organismo recomienda que los bancos centrales se mantengan atentos a los riesgos inflacionarios derivados de los aranceles y adopten una postura cautelosa respecto a la flexibilización monetaria. También insta a los gobiernos a realizar "ajustes fiscales urgentes" para frenar los déficits y garantizar la resiliencia de los mercados de bonos.
Para abordar los riesgos del sector no bancario, el FMI propone avanzar en la recopilación de datos más exhaustivos, mejorar el análisis prospectivo y fortalecer la coordinación entre supervisores. También considera esencial "mejorar y ampliar la disponibilidad y utilidad de las herramientas de gestión de liquidez para los fondos de inversión abiertos".
Los banqueros centrales reunidos en Washington también han expresado preocupación por una posible burbuja bursátil impulsada por la inteligencia artificial, que podría desencadenar un desplome global en caso de estallar, según recogen algunas fuentes financieras.