Casi la mitad de las empresas que invirtieron en proyectos de inteligencia artificial durante el último año no lograron demostrar valor comercial, según investigación de Gartner. Expertos señalan que el problema no es la tecnología, sino fallas organizacionales: objetivos confusos, falta de colaboración entre directivos y equipos técnicos, ausencia de métricas claras de éxito y resistencia de empleados que no fueron incluidos en el proceso de implementación.