Cinco familias británicas presentaron una demanda histórica contra TikTok en el Tribunal Superior de Delaware, acusando a la plataforma de promover contenido peligroso que presuntamente contribuyó a la muerte de sus hijos durante desafíos en línea.
Un grupo de padres británicos ha iniciado una demanda sin precedentes contra TikTok en Estados Unidos, alegando que los algoritmos de la plataforma promovieron contenido peligroso que provocó la muerte de cinco menores de edad. Los padres de Julian 'Jools' Sweeney, Isaac Kenevan, Archie Battersbee, Noah Gibson y Maia Walsh buscan obtener respuestas y responsabilizar a la empresa por lo que consideran una exposición deliberada a retos mortales en línea.
La demanda, presentada en el Tribunal Superior de Delaware, sostiene que ByteDance, empresa matriz de TikTok, diseñó su plataforma para generar adicción entre los menores, empujándolos a maximizar su participación 'por cualquier medio necesario'. Ellen Roome, madre de Jools Sweeney, quien falleció a los 14 años, declaró que su objetivo es obtener 'responsabilidad' de la empresa tecnológica.
Según las fuentes, los menores murieron presuntamente mientras intentaban el llamado 'desafío de la asfixia' o 'blackout challenge', un reto viral extremadamente peligroso. Las familias argumentan que TikTok ha negado sistemáticamente proporcionar los datos de las cuentas de los menores que podrían esclarecer las circunstancias de sus muertes.
Un portavoz de TikTok afirmó que 'prohiben estrictamente' contenido que promueva comportamientos peligrosos y que eliminan el 99% del contenido que viola sus reglas antes de ser reportado. Sin embargo, los padres sostienen que la plataforma no ha sido transparente ni cooperativa en la investigación.
El caso, representado gratuitamente por el Centro de Víctimas de Redes Sociales, podría sentar un precedente importante sobre la responsabilidad de las plataformas tecnológicas en la protección de menores. Matthew Bergman, abogado fundador del centro legal, comparó la lucha con el movimiento por los derechos civiles, argumentando que existe una 'claridad moral' similar al defender a niños vulnerables.
Además de la demanda en Estados Unidos, Ellen Roome ha impulsado en Reino Unido la llamada 'Ley de Jools', una propuesta para preservar automáticamente los datos en línea de un menor tras su fallecimiento, con el fin de evitar la pérdida de evidencia crítica.
La audiencia del viernes representa un momento crucial: si el tribunal no desestima la demanda, el caso pasará a la etapa de 'descubrimiento', donde TikTok podría verse obligado legalmente a revelar registros internos y datos de las cuentas de los menores.
El contexto global muestra una creciente preocupación sobre el impacto de los algoritmos de redes sociales en niños y adolescentes. Gobiernos internacionales están considerando regulaciones más estrictas para responsabilizar a las grandes empresas tecnológicas por el contenido que distribuyen.
Las familias enfatizan que su objetivo no es económico, sino obtener transparencia y prevenir futuras tragedias. Como señaló Roome: 'Las empresas de redes sociales están alimentando a nuestros hijos con material dañino' y es momento de que 'estas grandes compañías sean realmente responsables'.