El grupo armado M23 y las fuerzas militares de Ruanda cometieron graves violaciones de derechos humanos durante su ocupación de la ciudad de Uvira en la República Democrática del Congo, según un informe de Human Rights Watch.
Durante la ocupación de Uvira, que comenzó en diciembre de 2025 y se extendió hasta enero de 2026, el grupo armado M23 y las fuerzas militares de Ruanda llevaron a cabo ejecuciones sumarias, violaciones y desapariciones forzadas, según un informe de Human Rights Watch (HRW). La organización documentó la ejecución de 53 civiles, incluidos hombres, mujeres y niños, durante redadas puerta a puerta. Además, se registraron al menos ocho casos de violación y la desaparición forzada de al menos 12 personas. HRW señala que estas acciones podrían constituir crímenes de guerra.
El informe se basa en más de 120 entrevistas realizadas con sobrevivientes, testigos y familiares de las víctimas. Los entrevistados describieron cómo las fuerzas del M23 y los soldados ruandeses dispararon a civiles que intentaban huir hacia la frontera con Burundi o hacia las colinas cercanas. También se documentaron casos de violencia sexual, donde las víctimas fueron violadas bajo amenaza de muerte y sin acceso a servicios de salud adecuados durante la ocupación.
La ocupación de Uvira se produjo poco después de la firma de un acuerdo de paz mediado por Estados Unidos entre Ruanda y la República Democrática del Congo. Sin embargo, HRW indica que este acuerdo podría haber precipitado la retirada de las fuerzas ocupantes un mes después. A pesar de las acusaciones, el gobierno de Ruanda ha negado su apoyo al M23 y la presencia de sus soldados en el este del Congo.
HRW ha instado a la comunidad internacional a llevar a cabo investigaciones independientes y a garantizar que los responsables de estas violaciones sean llevados ante la justicia. La organización también ha pedido a Ruanda que cese su apoyo al M23 y que se realicen juicios justos y transparentes para los implicados en estos abusos.