

El reconocido director mexicano Guillermo del Toro ha manifestado su rotunda oposición al uso de inteligencia artificial generativa en la industria cinematográfica, declarando enfáticamente que 'preferiría morir' antes de incorporar estas tecnologías en su trabajo creativo.
En una entrevista reciente con NPR, Guillermo del Toro, ganador del Oscar y director de películas como 'El laberinto del fauno' y 'La forma del agua', expresó su postura radical contra la inteligencia artificial generativa. Con 61 años y próximo al estreno de su adaptación de 'Frankenstein' para Netflix, del Toro fue tajante: 'No estoy interesado, ni estaré jamás interesado en la inteligencia artificial generativa'.
El cineasta comparó la fascinación cultural por la tecnología de IA con la 'arrogancia' del personaje Victor Frankenstein en su próxima película, sugiriendo que la verdadera amenaza no reside en la tecnología en sí, sino en la 'estupidez natural' que podría impulsar su mal uso.
Su nueva película 'Frankenstein', protagonizada por Oscar Isaac como Victor Frankenstein y Jacob Elordi como la criatura, se estrenará en Netflix el 7 de noviembre de 2025 tras una limitada exhibición en cines. La obra, que ha recibido críticas positivas con un 86% en Rotten Tomatoes, representa para del Toro un proyecto de toda la vida y un ejemplo de artesanía cinematográfica tradicional.
La postura de del Toro se suma a una creciente resistencia en Hollywood contra la tecnología de inteligencia artificial, que ha generado huelgas y negociaciones sindicales. Su crítica llega en un momento en que la industria cinematográfica debate intensamente sobre el papel de la IA en la producción creativa.
'Mi preocupación no es la inteligencia artificial, sino la estupidez natural', declaró del Toro, enfatizando que lo que impulsa los peores aspectos del mundo es precisamente esa 'estupidez', no la tecnología en sí misma.
El director, conocido por su minucioso trabajo artesanal y su pasión por los monstruos y criaturas, ve en la IA una amenaza para la creatividad humana. Su adaptación de 'Frankenstein' se presenta como un alegato a favor de la creación artística tradicional, poniendo en el centro el trabajo humano y la imaginación frente a las herramientas generadas artificialmente.
La declaración de del Toro no solo es una postura personal, sino un manifiesto contra la creciente automatización de los procesos creativos, reafirmando el valor del talento humano en la producción artística y cinematográfica.