Humanos modernos y neandertales compartieron cultura durante 20.000 años en Turquía, revela excavación
Una excavación en la cueva Üçağızlı II en el norte de Turquía reveló evidencia de que neandertales y humanos modernos compartieron herramientas, técnicas de caza y objetos ornamentales durante aproximadamente 20.000 años, según un estudio publicado por expertos de Turquía, Francia y Japón. Los hallazgos sugieren un nivel profundo de interacción cultural entre ambas especies en la región del Levante, corredor clave para la expansión humana desde África hacia Eurasia.
Expertos de Turquía, Francia y Japón excavaron capas de sedimento en la cueva Üçağızlı II, ubicada en el norte de Turquía, parte de la región del Levante que funcionó como corredor para la expansión de los humanos modernos desde África hacia Eurasia, según reporta el estudio publicado en la revista PNAS.
Los investigadores encontraron evidencia de neandertales habitando la cueva desde hace aproximadamente 77.000 años, y de humanos modernos desde hace unos 59.000 años, según el estudio. A pesar del cambio en los habitantes de la cueva, muchas de las herramientas de piedra, técnicas de caza y objetos recolectados permanecieron iguales, lo que sugiere elementos de una cultura común entre los grupos que pudo haber abarcado hasta 20.000 años.
"Nuestros hallazgos indican un nivel profundo de interacción cultural", dijo el antropólogo Naoki Morimoto de la Universidad de Kioto en Japón. "Estos dos grupos humanos distintos pero estrechamente relacionados no solo se estaban adaptando al mismo entorno: probablemente estaban compartiendo preferencias simbólicas", agregó Morimoto.
Los investigadores utilizaron una técnica conocida como luminiscencia ópticamente estimulada, que estima cuándo los granos de sedimento fueron expuestos por última vez a la luz solar, para fechar los objetos encontrados en la cueva, según el estudio.
En términos de cultura compartida, los descubrimientos más notables fueron conchas de caracoles marinos de la especie Columbella rustica, según los investigadores. Estas conchas no habrían tenido valor como alimento, por lo que debieron ser ornamentales. Aunque estas conchas previamente solo se habían asociado con Homo sapiens, resulta que los neandertales también las recolectaban, según el estudio.
La implicación es que estas dos especies estuvieron en contacto directo, compartiendo conocimiento y tradiciones a lo largo de los siglos, según los investigadores.
"Nuestros hallazgos sugieren comportamientos compartidos entre neandertales y humanos modernos que se extendieron más allá de la subsistencia para incluir comportamientos no utilitarios dentro del contexto geográfico y temporal específico estudiado aquí", escribieron los investigadores en su artículo publicado.
Otros descubrimientos en el sedimento de la cueva incluyeron dientes, una mandíbula, artefactos grabados y restos de animales, incluyendo ciervos, cabras y jabalíes, según el estudio.
Los investigadores no encontraron restos de neandertales y humanos modernos tempranos juntos en la misma capa de sedimento, es decir, en el mismo período de tiempo, pero considerando que estas comunidades cazaban los mismos animales y recolectaban las mismas conchas, los investigadores sugieren que estaban en contacto regular.
"Aunque todavía no podemos probar el contacto directo, la notable continuidad en tecnología, prácticas de caza y el transporte de conchas para cuentas es consistente con la idea de que estas poblaciones interactuaron y compartieron tradiciones culturales a lo largo del tiempo", dijo el arqueólogo İsmail Baykara de la Universidad de Gaziantep en Turquía a Katie Hunt de CNN, según reporta el medio.
Mirar tan atrás en el tiempo es difícil, pero regularmente aparecen estudios que revelan más sobre los neandertales y cómo vivieron, y cómo se extinguieron también, según el reporte.
Muchas investigaciones recientes indican que los neandertales y los humanos modernos tempranos interactuaron mucho más de lo que se pudo haber asumido en el pasado, según el análisis.
A pesar de la importancia de la región en la historia de la expansión humana, los hallazgos fósiles del Levante son en realidad relativamente escasos, según los investigadores. Este nuevo análisis proporciona información muy necesaria sobre un momento crítico para nuestros ancestros antiguos.
Un tipo similar de "uniformidad conductual", en términos de herramientas y tradiciones, ha sido detectado por investigadores una vez antes, respaldando la teoría de neandertales y Homo sapiens desarrollada en este estudio, aunque se necesitará más excavación para desarrollar la idea más a fondo y mapear dónde y cuándo estos cruces culturales podrían haber ocurrido, según los investigadores.
"Nuestros hallazgos son consistentes con una proposición reciente, aunque derivada de un marco temporal anterior (aproximadamente 100.000 años) al de nuestro sitio, de que una cultura uniforme podría haber existido a través de diferentes especies humanas en el Levante durante el Pleistoceno tardío basándose en evidencia arqueológica", escribieron los investigadores en el estudio.
El descubrimiento tiene implicaciones significativas para comprender la evolución humana y las interacciones entre especies. La región del Levante, que incluye partes de lo que hoy es Turquía, Siria, Líbano, Israel, Palestina y Jordania, fue un punto de encuentro crucial donde diferentes poblaciones humanas convergieron durante decenas de miles de años.
La evidencia de que neandertales y humanos modernos no solo coexistieron sino que potencialmente compartieron conocimientos culturales desafía nociones anteriores de que estas especies vivían en aislamiento relativo. El hecho de que ambos grupos valoraran los mismos objetos ornamentales sugiere capacidades cognitivas y simbólicas similares, según implica el estudio.
La investigación también subraya la importancia de continuar las excavaciones en la región del Levante para comprender mejor este período crítico de la prehistoria humana. Los hallazgos podrían ayudar a explicar cómo y por qué los humanos modernos eventualmente se convirtieron en la única especie humana sobreviviente, mientras que los neandertales se extinguieron hace aproximadamente 40.000 años.



