Identifican por primera vez el nombre de un astrónomo-matemático maya de la antigüedad: Sak Tahn Waax
Investigadores estadounidenses han identificado a Sak Tahn Waax, cuyo nombre significa "Zorro de Pecho Blanco", como el primer astrónomo-matemático maya del período Clásico cuya obra específica ha sido atribuida a un individuo. El descubrimiento, realizado en el sitio arqueológico de Xultun en Guatemala, revela una fórmula matemática única que calcula el movimiento de Venus y otros cuerpos planetarios, marcando un hito sin precedentes en la comprensión de los logros científicos individuales de la civilización maya entre los años 250 y 900 de nuestra era.
El hallazgo proviene del análisis de más de 50 "microtextos" matemáticos y astronómicos descubiertos en una pequeña estructura del sitio arqueológico de Xultun, ubicado en Guatemala. Estos microtextos son inscripciones breves que contienen fechas, números y cálculos, según reporta un equipo de investigadores de instituciones estadounidenses en la revista académica Antiquity.
Durante dieciséis años después del descubrimiento inicial de esta sala en Xultun, los investigadores han trabajado en descifrar estas inscripciones utilizando una combinación de dibujo, fotografía e imágenes mejoradas digitalmente. Fue en este proceso cuando identificaron no solo una fórmula matemática única, sino también el nombre de la persona responsable de su creación.
"Mientras que las firmas de artistas y escultores en vasijas cerámicas pintadas y monumentos tallados han sido identificadas, los eruditos detrás de los cálculos de cronología computacional han permanecido anónimos", explica Franco Rossi, arqueólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), según la fuente.
La fórmula atribuida a Sak Tahn Waax es única en los textos mayas. Según David Stuart, mayista de la Universidad de Texas en Austin, "la matemática implica su comprensión única de conexiones y patrones entre varios ciclos de tiempo, incluyendo el conteo ritual de 260 días, el año solar, así como los ciclos de Venus y Marte".
Esta fórmula demuestra una sofisticación matemática sin precedentes en su época. A diferencia de otras fórmulas mayas que utilizaban unidades astronómicas y calendáricas conocidas, la de Sak Tahn Waax presenta una combinación innovadora que traza el movimiento de múltiples cuerpos celestes de manera que no tenía antecedentes en el período Clásico Maya.
Durante el período Clásico Maya, que abarcó aproximadamente desde el año 250 hasta el 900 de nuestra era, la civilización experimentó lo que se considera una edad de oro. En este tiempo, los mayas realizaron avances significativos en arquitectura, construcción de ciudades, arte, escritura, matemáticas y astronomía. Sin embargo, hasta este descubrimiento, los científicos no habían podido identificar a eruditos individuales que hayan dejado su marca en las disciplinas matemáticas y astronómicas.
Las implicaciones prácticas de estos cálculos eran considerables en la sociedad maya. Las fechas correspondientes al movimiento de cuerpos celestes se utilizaban para programar eventos reales y planificar proyectos de construcción. Esto significa que Sak Tahn Waax no era simplemente un académico teórico, sino alguien cuyo trabajo tenía aplicaciones directas en la gobernanza y la planificación urbana de su civilización.
Heather Hurst, arqueóloga del Colegio Skidmore, describe estos hallazgos como "borradores" de cálculos y tablas. "Esto es como encontrar una versión temprana de un manuscrito bien conocido, o un boceto de una gran obra de arte", señala Hurst. "Esto llena una dimensión importante de la vida maya clásica que típicamente había sido reconstruida a través de etnohistorias y relatos españoles escritos siglos después".
Los investigadores sugieren que, dada la singularidad de su fórmula, Sak Tahn Waax pudo haber estado ansioso por obtener reconocimiento por su trabajo, lo que podría explicar por qué dejó su nombre inscrito en la pared. Este acto de autoría es particularmente significativo porque contrasta con la práctica común en la civilización maya de mantener el anonimato en trabajos científicos.
El trabajo continúa en el análisis de las docenas de otros microtextos en el mismo sitio, algunos de los cuales pueden ser también obra de Sak Tahn Waax. Los investigadores pueden ahora establecer correlaciones con otros escritos tanto en términos del estilo de texto utilizado como de las características de los cálculos, lo que podría permitir atribuir más trabajos a este matemático-astrónomo.
Este descubrimiento coloca a la civilización maya en un contexto global más amplio. Franco Rossi señala que "contemporáneos del mundo antiguo en India, Irak, China y Grecia estaban realizando cálculos similares de ciclos solares y planetarios, prediciendo eclipses y trazando progresiones estelares, con sus logros frecuentemente atribuidos a pensadores individuales". Ahora, Sak Tahn Waax se suma a estos pensadores antiguos, destacando las grandes tradiciones de astronomía y calendarios indígenas de las Américas.
El período Clásico Maya fue testigo de una civilización que dominaba profundamente los números y sus aplicaciones. La identificación de Sak Tahn Waax como un individuo específico responsable de innovaciones matemáticas y astronómicas proporciona una perspectiva más clara sobre cómo funcionaba la transmisión del conocimiento en esta sociedad y cómo los logros intelectuales eran reconocidos y preservados.
La investigación ha sido publicada en la revista Antiquity, consolidando este hallazgo como un aporte significativo a la arqueología y la historia de la ciencia antigua.





