Abdul Halim Khan, un líder religioso en Londres, ha sido condenado a cadena perpetua por abusar sexualmente de siete mujeres y niñas, utilizando su posición de poder para manipular y silenciar a sus víctimas.
Abdul Halim Khan, un imán respetado en una mezquita del este de Londres, ha sido condenado a cadena perpetua con un mínimo de 20 años de prisión por múltiples delitos de violación y abuso sexual. Khan, de 54 años, utilizó su influencia para convencer a las jóvenes y sus familias de que necesitaban ser 'curadas' de espíritus malignos, según la BBC. Durante 11 años, Khan abusó de siete mujeres y niñas, la más joven de tan solo 12 años, bajo el pretexto de ofrecer protección espiritual. Las víctimas fueron llevadas a lugares aislados, como un apartamento o un coche, donde Khan las agredió sexualmente mientras pretendía ser un Jinn, un espíritu sobrenatural. La policía descubrió sus crímenes en 2018 después de que la víctima más joven revelara el abuso a su terapeuta escolar, pero no fue hasta cinco años después que Khan fue acusado formalmente. Melissa Garner, fiscal especializada en el caso, describió el abuso como 'profundamente impactante', mientras que Aisha K Gill, profesora de criminología, destacó la influencia cultural del miedo al daño sobrenatural en las víctimas. Farah, una de las víctimas, relató cómo su familia no le creyó cuando intentó denunciar el abuso, lo que la llevó a abandonar su hogar. Aria, otra víctima, expresó el impacto duradero del abuso en su vida, cuestionando quién podría haber sido si no hubiera sufrido tal experiencia.