

El conflicto en Irán está poniendo a prueba la política de multialineamiento de India, que busca mantener relaciones con múltiples potencias en la región sin alinearse formalmente con ninguna.
India ha mantenido una política de multialineamiento en el Medio Oriente, cultivando relaciones con Irán, Israel, Estados Unidos y las monarquías del Golfo. Sin embargo, el conflicto en Irán está desafiando esta estrategia. Según Amitabh Mattoo, de la Universidad Jawaharlal Nehru, la autonomía estratégica de India se enfrenta a un entorno más exigente, donde los rivales demandan lealtad política y cumplimiento de sanciones. India depende en gran medida del petróleo del Golfo y de las remesas de los más de nueve millones de indios que viven en la región. La presión económica y la necesidad de estabilidad energética son prioridades para Nueva Delhi. Mientras tanto, T S Tirumurti, exdiplomático, sostiene que la multialineación ha permitido a India tomar decisiones independientes y navegar por las líneas de falla regionales. A pesar de las tensiones, India sigue buscando diversificar sus proveedores de energía y proteger sus rutas comerciales. Gaddam Dharmendra, exembajador en Irán, enfatiza la importancia de mantener la neutralidad y fortalecer las cadenas de suministro de hidrocarburos. La situación actual podría llevar a India a ajustar su estrategia sin abandonar su enfoque de equilibrio.