

El gobierno indio ha ordenado a los fabricantes de teléfonos inteligentes preinstalar la aplicación de ciberseguridad 'Sanchar Saathi' en todos los dispositivos nuevos, generando una fuerte controversia por posibles implicaciones de vigilancia masiva.
El gobierno de India ha emitido una directiva que exige a los principales fabricantes de smartphones como Apple, Samsung, Xiaomi, Vivo y Oppo preinstalar la aplicación gubernamental 'Sanchar Saathi' en todos los dispositivos móviles nuevos, otorgándoles un plazo de 90 días para cumplir con la orden.
Según la información oficial, la aplicación busca combatir el creciente cibercrimen, los números de identificación falsificados y el fraude telefónico. El gobierno argumenta que la herramienta ayudará a bloquear y rastrear dispositivos perdidos o robados, habiendo recuperado ya más de 700,000 teléfonos.
Sin embargo, la medida ha generado un intenso rechazo. La Fundación para la Libertad en Internet (IFF) ha calificado la orden como una 'expansión preocupante del control ejecutivo sobre dispositivos digitales personales', argumentando que convierte cada smartphone en un 'recipiente de software estatal' que el usuario no puede rechazar, controlar o eliminar.
Líderes de la oposición, como KC Venugopal del Partido del Congreso, han criticado duramente la medida, denominándola 'más que inconstitucional' y un 'instrumento distópico para monitorear a cada ciudadano indio'.
La aplicación requerirá diferentes permisos según el sistema operativo. En dispositivos Android, que representan el 95% del mercado indio, solicitará acceso a registros de llamadas, mensajes, gestión de llamadas y cámaras. En iPhones, pedirá permiso para acceder a cámaras, fotos y archivos.
Algutas fuentes cercanas a Apple indican que la compañía no planea cumplir la orden, citando sus políticas internas que prohíben preinstalar aplicaciones de terceros o gubernamentales por riesgos de seguridad y privacidad.
Además de la app Sanchar Saathi, el regulador de telecomunicaciones ha ordenado a aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Telegram, Snapchat y Signal vincular cada cuenta de usuario a la tarjeta SIM del dispositivo y forzar desconexiones periódicas para prevenir fraudes.
El ministro de Comunicaciones, Jyotiraditya Scindia, ha matizado posteriormente que los usuarios pueden eliminar la aplicación si lo desean, contradiciendo versiones iniciales que sugerían que sería obligatoria.
La medida se produce en un contexto de creciente debate global sobre privacidad digital y el rol de los gobiernos en la regulación tecnológica, generando preocupación entre activistas de derechos digitales y la sociedad civil india.