Un equipo científico liderado por la Universidad de Cornell en Estados Unidos ha transformado la comprensión del polvo mineral atmosférico, uno de los componentes más abundantes y menos entendidos de la atmósfera, reduciendo drásticamente la incertidumbre sobre cómo estas partículas afectan el balance energético de la Tierra. Utilizando datos de alta resolución de una misión de la NASA a bordo de la Estación Espacial Internacional, los investigadores disminuyeron la incertidumbre relacionada con óxidos de hierro de 0.62 vatios por metro cuadrado a solo 0.1 vatios por metro cuadrado, según un estudio publicado el 1 de junio en la revista Nature Geoscience.