

El cuarto álbum de Rosalía, 'Lux', no solo representa un giro artístico hacia lo espiritual y sinfónico, sino también una compleja operación empresarial donde un equipo de abogados ha trabajado meticulosamente para proteger cada aspecto del lanzamiento mediante registros de marca en múltiples territorios, asegurando así la rentabilidad comercial de un proyecto que ha recibido elogios unánimes de la crítica internacional.
El lanzamiento de 'Lux', el cuarto álbum de Rosalía, ha supuesto no solo un éxito artístico sino también una operación empresarial minuciosamente orquestada. Detrás del aclamado trabajo musical existe un equipo legal que ha trabajado en paralelo para supervisar y proteger el negocio, donde marcas registradas, colaboraciones y proyectos audiovisuales forman parte de una estrategia comercial integral.
Las primeras señales del nuevo proyecto de la artista catalana aparecieron cuando solicitó a su nombre la marca 'Lux' ante la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) para ropa, actuaciones y grabaciones musicales, según informa El País. Rosalía también registró como marca el símbolo que acompaña al disco, una estrategia preventiva contra posibles oportunistas. "Presentar la solicitud de la marca de la Unión Europea Lux antes del lanzamiento del álbum otorga una protección provisional desde el día de su depósito", explica Lucía Palomino, abogada del área de marcas de Elzaburu.
El nombre elegido, 'Lux' —luz en latín y abreviatura de lujo en inglés—, ha sido frecuentemente utilizado como marca para otros productos, como jabones. Sin embargo, según los expertos, puede distinguir perfectamente una línea de ropa vinculada al disco y coexistir con denominaciones idénticas en el mercado. Como señala Palomino, 'Lux' no describe los artículos comercializados y, por tanto, la Euipo no debería rechazar esta solicitud por falta de "carácter distintivo". Santiago Bernal, abogado musical en Sympathy For The Lawyer, lo clarifica con un ejemplo: la palabra Apple "no sería distinguible para denominar una marca de manzanas, pero sí para un sello discográfico o aparatos tecnológicos".
La estrategia de protección de marca se ha replicado en mercados clave para la artista. Rosalía ha solicitado el registro, al menos, en España, Reino Unido y Estados Unidos, países protagonistas de su anterior gira Motomami World Tour. No hay constancia de que haya hecho la petición en China, donde sí registró 'Motomami' en su lengua original. Según Chlòe Huang, senior legal advisor de Net Craman Abogados, "la protección de la marca no es automática entre versiones lingüísticas".
Para el mercado chino, Álvaro de Luis, socio director del área asiática de Net Craman, recomienda "registrar tanto la versión original como otra en chino", ya que los consumidores tienden a recordar más fácilmente los nombres que comprenden. La traducción debe ser estratégica, no literal, y "debe tener sentido semánticamente, es decir, que el significado en chino esté alineado con los valores y atributos de la marca".
Rosalía también ha registrado su nombre como marca en distintos territorios, una práctica habitual entre celebridades que "permite controlar su uso en productos y servicios", según explica Pablo López Ronda, director de marcas de Pons IP. Aunque Rosalía sea un nombre común, puede utilizarse como marca y reforzarse con distintas versiones gráficas o tipografías personalizadas. Famosos como Taylor Swift, Rihanna, Michael Jordan o Kylie Jenner han seguido la misma táctica, registrando no solo sus nombres o apodos, sino también frases vinculadas a su imagen "para evitar usos no autorizados y monetizar su fama mediante licencias de marca" por las que llegan a percibir "regalías" equiparables a las que obtienen por su trabajo principal.
En cuanto a la distribución de beneficios, Manuel López, co-CEO de Sympathy For The Lawyer, explica que los contratos discográficos "pueden establecer que la gestión del merchandising la asuma la compañía, o bien que la controle el propio artista, en cuyo caso es frecuente que se pacte un canon sobre los beneficios" para compensar al sello. Los intérpretes que fichan por un sello suelen optar por dos modalidades: el "contrato discográfico o de artista", donde la discográfica conserva la propiedad del máster y abona royalties de entre el 10% y el 30% al intérprete, o el "contrato de licencia", que otorga al cantante un mayor porcentaje de regalías —entre el 50% y el 70%— y la titularidad de la grabación. La elección "depende de quién asume el riesgo de la inversión económica, el trabajo de marketing y promoción o la gestión legal".
Jesús Nogués, abogado de Elzaburu, señala que la estrategia para capitalizar el lanzamiento de un disco debe contemplar "la cesión de ciertos derechos de los colaboradores", como el fotógrafo o diseñador de la portada, normalmente adquiridos por la discográfica —en este caso Columbia Records—, o de otros artistas que participan en el álbum con Rosalía, como Björk.
Los errores en la gestión de marcas pueden resultar costosos, como demuestra el caso de Rihanna con Puma. La cantante publicó en Instagram una foto luciendo unas zapatillas dos años antes de que Puma las registrara oficialmente. En 2024, "el Tribunal General de la Unión Europea consideró que esa divulgación pública anulaba la novedad del diseño, lo que llevó a la invalidez del registro", explica Pablo López Ronda. En este ámbito, cualquier "acción aparentemente inocua" puede tener consecuencias jurídicas significativas.
En el plano artístico, 'Lux' representa un cambio radical respecto a trabajos anteriores de Rosalía. El álbum, compuesto por 15 temas en su versión digital, cuenta con colaboraciones de artistas como Björk, Carminho, Estrella Morente, Silvia Pérez Cruz o Yves Tumor, entre otros, según informa El Diario. En él, la artista explora temas de la mística femenina, la transformación y la espiritualidad. También participan la Orquesta Sinfónica de Londres y los niños del coro de Escolanía de Montserrat, que le acompañan en 'Magnolias', donde imagina su propia muerte.
Uno de los temas más destacados es 'Mio Cristo Piange Diamanti', una pieza operística cantada en italiano que le llevó a Rosalía un año entero de trabajo. La canción se inspiró en la amistad entre Santa Clara de Asís y San Francisco de Asís, ambos pertenecientes a la orden franciscana. "Cuando descubrí su amistad, me pareció precioso. Tenían un vínculo verdaderamente fuerte, y quise experimentar cómo sería escribir sobre eso, sobre una amistad así", explica la artista en una entrevista con Zane Lowe, director creativo global de Apple Music.
El álbum incluye 14 idiomas diferentes, justificados por el origen de los personajes que inspiraron las canciones. En el caso de 'Mio Cristo Piange Diamanti', Rosalía reconoce que no había más opción que escribirla en italiano, para lo que utilizó incluso el traductor de Google. "Estuve yendo y viniendo con ello durante un año entero. Pasé horas frente al piano intentando construir el aria", detalla la cantante.
La crítica internacional se ha rendido ante 'Lux'. La revista Rolling Stone lo califica de "deslumbrante" y le otorga cinco estrellas. The Independent destaca su constante evolución en sonido para construir "una obra realmente espectacular y ambiciosa". Variety alaba la valentía de Rosalía para romper con todo su trabajo anterior y lanzarse a una "odisea espiritual".
En su estreno, la artista catalana consiguió colocar 12 de las 15 canciones en el Top50 Global de Spotify. Actualmente, días después de su lanzamiento, tres canciones siguen entre las más escuchadas a nivel mundial: 'La perla', 'Beghain' y 'Reliquia'.
El enfoque conceptual, operático y sinfónico de 'Lux' contrasta con el paisaje sonoro actual, según señala El Universal. En 'Berghain', el primer sencillo del álbum, Rosalía configura "una suerte de manifiesto estético" con el apoyo de Björk, Yves Tumor y la Orquesta Sinfónica de Londres. Las referencias a obras clásicas como el 'Invierno' de Vivaldi, la 'Serenata' de Schubert y arias de Mozart se combinan con manipulación electrónica de sonidos orquestales, aceleración de arpegios en cuerdas, ecualización saturada de metales e inflexiones flamencas.
En su heterogeneidad creativa, 'Lux' recuerda al 'Multitude' de Stromae y a ciertos temas de Calle 13, con la presencia de Björk como pionera de esa tendencia. Aunque algunos críticos señalan simplificaciones en el material propuesto, el álbum es valorado como "una valiosísima puerta de entrada a géneros que la industria normalmente eclipsa". Coincidiendo con el reciente éxito de Xania Monet —primera artista generada por IA en ingresar al Billboard—, 'Lux' es descrito como "una bofetada al algoritmo y una reivindicación de libertad artística en época de oscurantismo cultural".