La inteligencia artificial está eliminando entre 10% y 15% de los empleos en Estados Unidos en los próximos cinco años, según Boston Consulting Group, mientras que 40% de los directores ejecutivos planean reducir puestos junior en los próximos dos años. Esta transformación no solo amenaza con desplazar trabajadores, sino que erosiona el sistema tradicional mediante el cual los recién graduados adquieren experiencia laboral fundamental, creando una brecha de formación que podría afectar el desarrollo profesional de toda una generación.