

China registró una caída del 1,1% en sus exportaciones durante octubre, marcando la primera contracción desde abril y sorprendiendo a los analistas que esperaban un crecimiento del 3%, en medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos y una desaceleración económica global.
Las exportaciones chinas han experimentado su primera caída en ocho meses, revelando los efectos de la prolongada guerra comercial con Estados Unidos y los desafíos económicos globales. Según datos de la Administración General de Aduanas, el valor de las exportaciones denominado en dólares descendió un 1,1% interanual en octubre, contrastando significativamente con el incremento del 8,3% registrado en septiembre.
Los analistas señalan varios factores que contribuyen a este descenso. En primer lugar, se ha agotado el impulso artificial que sostenía las exportaciones durante el verano, cuando las empresas adelantaron sus envíos para evadir aranceles. Adicionalmente, la apreciación del yuan ha encarecido los productos chinos en los mercados internacionales, reduciendo su competitividad.
Las ventas a diferentes regiones muestran una tendencia preocupante. Las exportaciones a Estados Unidos cayeron un 25,2% en octubre, continuando la tendencia de descenso de meses anteriores. Los envíos a la Unión Europea apenas crecieron un 0,9% interanual, muy por debajo del 14,2% de septiembre. En el sudeste asiático, el crecimiento se moderó al 11%, su ritmo más bajo desde febrero.
La reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Corea del Sur resultó en un acuerdo para extender la tregua comercial por un año, incluyendo reducciones parciales de aranceles. Sin embargo, este pacto no ha sido suficiente para revertir la tendencia negativa en las exportaciones.
El PIB chino ya mostraba signos de desaceleración, creciendo solo un 4,8% en el tercer trimestre, el ritmo más bajo en un año. Los expertos advierten que si la fortaleza de las exportaciones no se sostiene, China podría enfrentar una 'triple amenaza' compuesta por la contracción del sector inmobiliario, el debilitamiento del consumo privado y la caída de las exportaciones.
A pesar de este panorama, las exportaciones chinas siguen siendo cruciales para su economía. En los primeros diez meses del año, ya han superado los 3 billones de dólares, un hito histórico. El superávit comercial de octubre se situó en 90.000 millones de dólares, un descenso interanual del 5,69%.
Los analistas de Goldman Sachs mantienen un pronóstico cautelosamente optimista, esperando que el crecimiento de las exportaciones se mantenga resiliente en 2026, impulsado por tendencias estructurales. Sin embargo, reconocen que los próximos meses podrían ser desafiantes para el comercio exterior chino.