Un estudio publicado en la revista Science sugiere que las palomas utilizan células inmunitarias especializadas en su hígado para detectar el campo magnético terrestre y orientarse durante sus vuelos, según investigadores del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal en Alemania y la Universidad de Bonn. El hallazgo desafía las teorías previas que ubicaban este sentido magnético en los ojos, el pico o el oído interno de las aves.