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Linda Noskova gana su primer Grand Slam en Wimbledon tras remontar desde el abismo

La tenista checa Linda Noskova, de 21 años, se coronó campeona de Wimbledon al derrotar a su compatriota Karolina Muchova por 6-2, 5-7 y 6-3 en una final épica disputada el 11 de julio de 2026. Noskova remontó desde una posición desesperada, salvando cinco puntos de campeonato después de haber estado a punto de perder el título cuando lideraba 6-2 y 5-2 en el segundo set. La victoria consolida el dominio del tenis checo en Wimbledon, siendo la tercera campeona de ese país en cuatro años.

DEPORTES11 JUL 2026

La final de Wimbledon 2026 fue un drama de proporciones épicas que enfrentó a dos amigas y excompañeras de dobles. Noskova, sembrada novena, llegaba al torneo como una de las favoritas tras ganar el título WTA 500 en Berlín, el más importante de su carrera hasta ese momento. Muchova, sembrada décima, buscaba su primer Grand Slam después de haber caído en la final del Roland Garros 2023 ante Iga Swiatek.

Durante la primera hora de juego, Noskova dominó completamente. Su saque fue devastador, golpeando con precisión y certeza en sus servicios. Muchova, bajo presión constante desde el inicio, se mostró tensa y errática mientras Noskova la arrollaba. La checa alcanzó el punto de campeonato con un marcador de 6-2 y 5-2, aparentemente en camino a una victoria cómoda.

Sin embargo, lo que sucedió a continuación fue una de las remontadas más notables en la historia reciente de Wimbledon. Muchova se defendió desesperadamente en los juegos finales, anulando tres puntos de campeonato con un saque excelente. El significado del momento comenzó a calar en Noskova. En un juego de saque absolutamente extraordinario, Noskova cometió una doble falta en punto de campeonato y enfrentó siete puntos de quiebre. Aunque logró sacar tres aces y un servicio sin devolución, su revés se tambaleaba y su mente estaba ausente. Muchova ganó cinco juegos consecutivos, llevando el partido a un set decisivo. Noskova había desperdiciado cinco puntos de campeonato.

Según reportes de The Guardian, Noskova caminó solemnemente hacia su silla con ambos dedos índices tapándose los oídos, intentando bloquear los rugidos de la multitud de Centre Court que había estallado en júbilo por su fracaso. La joven sabía que necesitaba bloquear sus propios pensamientos fatalistas. Sus esperanzas de capturar su primer título de Wimbledon estaban en caída libre.

Entre sets, Noskova buscó refugio en el vestuario para refrescar sus ideas y reposicionarse. Aunque comenzó el tercer set tambaleándose, enfrentando tres puntos de quiebre en el primer juego, encontró su primer saque y se recuperó. Ese hold inicial en el tercer set allanó el camino para su recuperación, permitiéndole calmarse y volver al juego que le había permitido dominar anteriormente.

Noskova redescubrió su forma de saque devastadora de principios del partido, se reposicionó en la línea de fondo y comenzó a dominar nuevamente con su superior peso de golpe y convicción. Una vez que llegó a su sexto punto de campeonato de la tarde, esta vez no lo dejó al azar, disparando un saque sin devolución de 115 millas por hora directamente por la T que le dio un final de ensueño.

El partido duró 2 horas y 28 minutos. Según El País, Noskova luce un piercing en la nariz y se emocionó al recordar a su madre antes de recibir la bandeja de trofeo. Dos días antes había bromeado con John McEnroe sobre la cerveza.

La victoria de Noskova marca un hito histórico para el tenis checo. Es la tercera campeona diferente de Czechia en cuatro años, después de que Marketa Vondrousova ganara en 2023 y Barbora Krejcikova en 2024. Esta es la primera final de Grand Slam en singles entre dos jugadores checos. Noskova es la campeona más joven del torneo desde 2011, cuando su compatriota Petra Kvitova ganó también con 21 años.

Durante el torneo, Noskova demostró una capacidad extraordinaria para escapar de situaciones desesperadas. En la tercera ronda, enfrentó punto de partido contra Sorana Cirstea, la decimoséptima sembrada, cuando estaba perdiendo 4-5, 40-Ad en el tercer set. Desperdició tres puntos de campeonato propios antes de ganar 11-9 en el desempate del set final, emulando la capacidad de las hermanas Williams para escapar de situaciones críticas: Venus lo hizo en 2005 y Serena en 2009.

Noskova había ganado 12 triunfos en la gira de hierba antes de Wimbledon, más que cualquier otra jugadora. Triunfó en Berlín y ahora en Londres, donde fue observada y aplaudida desde el palco de celebridades por la rusa Maria Sharapova.

En el palco real estaban presentes dos leyendas del tenis checo: Martina Navratilova, la campeona de Wimbledon con nueve títulos en singles, quien inicialmente representó a Checoslovaquia pero ganó cada uno de sus títulos de Wimbledon representando a Estados Unidos, y Petra Kvitova, campeona dos veces, presentes para ver a sus sucesoras batallar hasta el final.

Muchova, de 29 años, ahora clasificada sexta en el mundo, vio cómo la fortuna le volvía la espalda nuevamente. Según El País, la veterana se sentó en su silla con la cabeza gacha y los codos apoyados sobre las piernas, sabiendo que su tenis no le alcanzaría para desarmar a una joven que golpeaba la pelota sin compasión. Después de la final, Muchova luchó contra las lágrimas en su discurso, abriendo con humor: "Linda, eres mi examiga", dijo, provocando risas de la multitud. "Es broma. Eres tan joven, tu primera final y la forma en que la manejaste fue realmente increíble. Eres una persona amable y un ser humano. Felicidades. Te lo mereces".

En su discurso de victoria, después de agradecer a todas las personas con ella en Wimbledon, Noskova tomó el momento para agradecer a su difunta madre, Ivana, quien murió de cáncer en 2024: "Definitivamente no estaría aquí sin ti, así que gracias", dijo, lanzando un beso al cielo.

El tenis de Muchova se caracterizaba por su sedosidad, pulcritud e inteligencia, con una rica variedad de golpes y detalles técnicos. Vistió un estilo vintage similar al de Steffi Graf, con falda con vuelo, camiseta ancha y mangas largas. Sin embargo, el tenis de Noskova fue más directo: una joven con hambre y una pegada desbordante, plena de confianza, que no se arrugaba. Su altura de 1,79 metros, su pegada y su larguísima palanca en el saque se combinaban con una templanza a prueba de bombas.

La victoria de Noskova consolida el dominio del tenis checo en Wimbledon en los últimos años, con cinco campeonas checas en los últimos quince años. El torneo británico ha reconocido repetidamente el talento de esta nación en el tenis femenino, un fenómeno que continúa con esta coronación de la joven Noskova.

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Linda Noskova gana su primer Grand Slam en Wimbledon tras remontar desde el abismo

La tenista checa Linda Noskova, de 21 años, se coronó campeona de Wimbledon al derrotar a su compatriota Karolina Muchova por 6-2, 5-7 y 6-3 en una final épica disputada el 11 de julio de 2026. Noskova remontó desde una posición desesperada, salvando cinco puntos de campeonato después de haber estado a punto de perder el título cuando lideraba 6-2 y 5-2 en el segundo set. La victoria consolida el dominio del tenis checo en Wimbledon, siendo la tercera campeona de ese país en cuatro años.

11 jul 2026
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La final de Wimbledon 2026 fue un drama de proporciones épicas que enfrentó a dos amigas y excompañeras de dobles. Noskova, sembrada novena, llegaba al torneo como una de las favoritas tras ganar el título WTA 500 en Berlín, el más importante de su carrera hasta ese momento. Muchova, sembrada décima, buscaba su primer Grand Slam después de haber caído en la final del Roland Garros 2023 ante Iga Swiatek.

Durante la primera hora de juego, Noskova dominó completamente. Su saque fue devastador, golpeando con precisión y certeza en sus servicios. Muchova, bajo presión constante desde el inicio, se mostró tensa y errática mientras Noskova la arrollaba. La checa alcanzó el punto de campeonato con un marcador de 6-2 y 5-2, aparentemente en camino a una victoria cómoda.

Sin embargo, lo que sucedió a continuación fue una de las remontadas más notables en la historia reciente de Wimbledon. Muchova se defendió desesperadamente en los juegos finales, anulando tres puntos de campeonato con un saque excelente. El significado del momento comenzó a calar en Noskova. En un juego de saque absolutamente extraordinario, Noskova cometió una doble falta en punto de campeonato y enfrentó siete puntos de quiebre. Aunque logró sacar tres aces y un servicio sin devolución, su revés se tambaleaba y su mente estaba ausente. Muchova ganó cinco juegos consecutivos, llevando el partido a un set decisivo. Noskova había desperdiciado cinco puntos de campeonato.

Según reportes de The Guardian, Noskova caminó solemnemente hacia su silla con ambos dedos índices tapándose los oídos, intentando bloquear los rugidos de la multitud de Centre Court que había estallado en júbilo por su fracaso. La joven sabía que necesitaba bloquear sus propios pensamientos fatalistas. Sus esperanzas de capturar su primer título de Wimbledon estaban en caída libre.

Entre sets, Noskova buscó refugio en el vestuario para refrescar sus ideas y reposicionarse. Aunque comenzó el tercer set tambaleándose, enfrentando tres puntos de quiebre en el primer juego, encontró su primer saque y se recuperó. Ese hold inicial en el tercer set allanó el camino para su recuperación, permitiéndole calmarse y volver al juego que le había permitido dominar anteriormente.

Noskova redescubrió su forma de saque devastadora de principios del partido, se reposicionó en la línea de fondo y comenzó a dominar nuevamente con su superior peso de golpe y convicción. Una vez que llegó a su sexto punto de campeonato de la tarde, esta vez no lo dejó al azar, disparando un saque sin devolución de 115 millas por hora directamente por la T que le dio un final de ensueño.

El partido duró 2 horas y 28 minutos. Según El País, Noskova luce un piercing en la nariz y se emocionó al recordar a su madre antes de recibir la bandeja de trofeo. Dos días antes había bromeado con John McEnroe sobre la cerveza.

La victoria de Noskova marca un hito histórico para el tenis checo. Es la tercera campeona diferente de Czechia en cuatro años, después de que Marketa Vondrousova ganara en 2023 y Barbora Krejcikova en 2024. Esta es la primera final de Grand Slam en singles entre dos jugadores checos. Noskova es la campeona más joven del torneo desde 2011, cuando su compatriota Petra Kvitova ganó también con 21 años.

Durante el torneo, Noskova demostró una capacidad extraordinaria para escapar de situaciones desesperadas. En la tercera ronda, enfrentó punto de partido contra Sorana Cirstea, la decimoséptima sembrada, cuando estaba perdiendo 4-5, 40-Ad en el tercer set. Desperdició tres puntos de campeonato propios antes de ganar 11-9 en el desempate del set final, emulando la capacidad de las hermanas Williams para escapar de situaciones críticas: Venus lo hizo en 2005 y Serena en 2009.

Noskova había ganado 12 triunfos en la gira de hierba antes de Wimbledon, más que cualquier otra jugadora. Triunfó en Berlín y ahora en Londres, donde fue observada y aplaudida desde el palco de celebridades por la rusa Maria Sharapova.

En el palco real estaban presentes dos leyendas del tenis checo: Martina Navratilova, la campeona de Wimbledon con nueve títulos en singles, quien inicialmente representó a Checoslovaquia pero ganó cada uno de sus títulos de Wimbledon representando a Estados Unidos, y Petra Kvitova, campeona dos veces, presentes para ver a sus sucesoras batallar hasta el final.

Muchova, de 29 años, ahora clasificada sexta en el mundo, vio cómo la fortuna le volvía la espalda nuevamente. Según El País, la veterana se sentó en su silla con la cabeza gacha y los codos apoyados sobre las piernas, sabiendo que su tenis no le alcanzaría para desarmar a una joven que golpeaba la pelota sin compasión. Después de la final, Muchova luchó contra las lágrimas en su discurso, abriendo con humor: "Linda, eres mi examiga", dijo, provocando risas de la multitud. "Es broma. Eres tan joven, tu primera final y la forma en que la manejaste fue realmente increíble. Eres una persona amable y un ser humano. Felicidades. Te lo mereces".

En su discurso de victoria, después de agradecer a todas las personas con ella en Wimbledon, Noskova tomó el momento para agradecer a su difunta madre, Ivana, quien murió de cáncer en 2024: "Definitivamente no estaría aquí sin ti, así que gracias", dijo, lanzando un beso al cielo.

El tenis de Muchova se caracterizaba por su sedosidad, pulcritud e inteligencia, con una rica variedad de golpes y detalles técnicos. Vistió un estilo vintage similar al de Steffi Graf, con falda con vuelo, camiseta ancha y mangas largas. Sin embargo, el tenis de Noskova fue más directo: una joven con hambre y una pegada desbordante, plena de confianza, que no se arrugaba. Su altura de 1,79 metros, su pegada y su larguísima palanca en el saque se combinaban con una templanza a prueba de bombas.

La victoria de Noskova consolida el dominio del tenis checo en Wimbledon en los últimos años, con cinco campeonas checas en los últimos quince años. El torneo británico ha reconocido repetidamente el talento de esta nación en el tenis femenino, un fenómeno que continúa con esta coronación de la joven Noskova.

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