

La Marina de Estados Unidos completó una segunda demostración de control de vuelo autónomo utilizando drones objetivo Kratos, como parte de su estrategia para desarrollar un avión de combate sin tripulación, según informó la institución el 12 de enero de 2026.
La Marina de Estados Unidos (USN) continúa avanzando en su programa de desarrollo de aeronaves no tripuladas, utilizando drones objetivo de la empresa Kratos para probar tecnologías de vuelo autónomo. En una demostración realizada en diciembre de 2025 en el Punto Mugu Sea Range en California, la marina probó el sistema de autonomía Hivemind de Shield AI con dos drones BQM-177 físicos y aeronaves simuladas.
Según el contraalmirante Tony Rossi, oficial ejecutivo de programas de aviación no tripulada y armas de ataque, la prueba representa un paso importante hacia el desarrollo de capacidades autónomas para la flota. Durante el ejercicio, un avión F/A-18 digital simulado actuó como líder de misión, dirigiendo los drones Kratos para realizar una patrulla aérea de combate y defender ubicaciones asignadas.
Los drones BQM-177 operaron más allá del rango visual de control remoto, respondiendo autónomamente a amenazas simuladas según sus tareas de misión predefinidas. La marina destacó que el uso de plataformas sustitutas como el BQM-177A permite pruebas rápidas y mejoras a un costo efectivo durante las primeras fases de desarrollo.
Este ejercicio se suma a otros esfuerzos recientes, como los realizados por el Cuerpo de Marines de EE.UU., que recientemente adjudicó un contrato para su primer avión de combate no tripulado, derivado del Kratos XQ-58A Valkyrie. La Fuerza Aérea de Estados Unidos también está probando diseños propios de aviones autónomos.
La marina planea realizar ejercicios adicionales en 2026 con el software de control autónomo de Shield AI, con miras a desarrollar sus primeros prototipos de un avión de combate no tripulado capaz de operar desde portaaviones. El sistema Hivemind ha demostrado capacidad para adaptarse a acciones enemigas e incluso desarrollar tácticas novedosas.
Este desarrollo se enmarca en una tendencia global hacia la autonomía en sistemas aéreos militares, donde la inteligencia artificial juega un papel cada vez más crucial en la planificación y ejecución de misiones de combate.