

La compañía de Mark Zuckerberg planea reducir significativamente la inversión en su proyecto de metaverso para 2026, según adelantó Bloomberg la semana pasada, mientras redirige sus recursos hacia el desarrollo de gafas inteligentes con inteligencia artificial y tecnología ponible, en un momento de fuerte competencia en el sector tecnológico.
El metaverso, que fue presentado por Mark Zuckerberg en octubre de 2021 como el futuro de su grupo empresarial —hasta el punto de rebautizar la compañía como Meta—, parece haber perdido protagonismo en la estrategia de la empresa. El CEO apenas menciona ahora este concepto en sus intervenciones públicas, entrevistas o reuniones con accionistas, según señala El País.
Cuando Zuckerberg presentó esta "tecnología de tecnologías", la describió como el siguiente estadio de internet: un mundo enteramente virtual en tres dimensiones donde los usuarios podrían sumergirse completamente. El magnate aseguró entonces que este nuevo ecosistema movería "centenares de miles de millones de dólares" para 2031, mientras algunos analistas llegaron a proyectar que el negocio del metaverso alcanzaría los 800.000 millones de dólares ya en 2024, cifras que ahora parecen haber sido excesivamente optimistas.
El recorte presupuestario afectaría especialmente a Reality Labs, la división del grupo dedicada a desarrollos a largo plazo como las gafas de realidad aumentada y los visores de realidad virtual. Esta unidad ha acumulado pérdidas de más de 70.000 millones de dólares desde principios de 2021, según las cifras que maneja Bloomberg.
"Estamos moviendo parte de nuestra inversión del metaverso a las gafas con IA y los wearables [tecnología ponible], dado el buen momento que atraviesan. No planeamos grandes cambios más allá de eso", señalaron a El País fuentes de Meta, descartando que el proyecto del metaverso esté completamente abandonado.
Los analistas consultados por el periódico interpretan este ajuste como parte de un proceso lógico de desarrollo tecnológico. "Es una reorientación estratégica bastante coherente con la fase actual de competencia capitalista en la economía digital", explica Ekaitz Cancela, codirector del Center for the Advancement of Infrastructural Imagination (CAII) y autor de "Utopías digitales".
Cancela añade que "Meta no puede permitirse estar desarrollando tecnología de largo plazo mientras OpenAI, Anthropic, Google y hasta xAI de Musk se disputan el dominio del mercado de la IA. Quien más rápido la domine, más dinero ganará vendiendo sus servicios".
El discurso de Zuckerberg ha pivotado en los últimos tiempos hacia la inteligencia artificial, destacando los modelos de chatbots en desarrollo y, especialmente, el éxito de las gafas inteligentes Ray-Ban, que a diferencia de los visores de realidad virtual, están teniendo buena acogida en el mercado.
Según declaró Zuckerberg en septiembre durante el evento corporativo anual de la compañía, la realidad virtual, la realidad aumentada y la IA son las tres tecnologías que conformarán el metaverso, y se está avanzando en las tres áreas simultáneamente.
Víctor Javier Pérez, director de marketing en Invelon y experto en industrias inmersivas, sugiere que el éxito de las gafas Ray-Ban con IA ha llevado a Zuckerberg a replantear su estrategia: "Antes de apostarlo todo a los visores de realidad virtual, que implican una inmersión total y son menos intuitivos, puede interesar capitalizar el boom de las gafas interactivas e ir añadiéndoles poco a poco más elementos".
La inteligencia artificial es, de hecho, una tecnología fundamental para desarrollar el reconocimiento espacial necesario para el metaverso. Meta incluso ha lanzado un generador de escenarios basado en IA para que los desarrolladores creen mundos en su plataforma Horizon Worlds.
Meta no está sola en su apuesta por las gafas inteligentes. Google y HTC también trabajan en sus propios modelos. Andrew Bosworth, responsable de Reality Labs, escribió en su resumen anual que "durante la última década, hemos estado explorando la frontera de la computación tratando de anticipar qué viene después de los ordenadores y los móviles. (...) La plataforma que estábamos buscando son las gafas con IA".
Roberto Romero, especialista en medios inmersivos y consultor, considera que "la década importante será la de los años 30. Entonces tendremos la suficiente evolución tecnológica y todos los elementos para poder construir la siguiente generación de dispositivos que te permitan estar hiperconectado". Romero añade que "la gente empezará a ver que ya no necesitaremos móviles porque habrá un dispositivo que entienda todo lo que hay a tu alrededor".
A pesar del recorte presupuestario, Meta sigue dando pasos hacia ese mundo virtual. En noviembre presentó Hyperscape Capture, una aplicación capaz de crear un gemelo virtual de cualquier entorno físico, permitiendo a los usuarios compartir espacios como el salón de su casa con otros contactos que, provistos de visores de realidad virtual, pueden sentir que están físicamente allí.
Romero matiza que es presuntuoso que Meta diga que está construyendo "su metaverso", ya que sería como decir que alguien está construyendo "su internet". También rebaja las expectativas creadas por películas como "Ready Player One" o novelas como "Snow Crash" sobre lo que será el metaverso: "Nunca va a ser un mercado de la realidad virtual masivo, en el que todo el mundo esté allí todo el día. Esa visión no es certera ni tiene mucho sentido".
Según Bloomberg, Zuckerberg pidió los recortes presupuestarios porque "no se ha encontrado el nivel de competencia industrial en torno a esta tecnología que se esperaba". El proyecto del metaverso ha recibido un especial escrutinio por parte de los accionistas, que lo ven como un sumidero de recursos, y de activistas que consideran que los mundos virtuales diseñados por Meta comprometen la privacidad y seguridad de los niños.
El anuncio del recorte presupuestario para 2026, que vino acompañado de la aprobación de un dividendo, impulsó las acciones de Meta más de un 7%, tras haberse dejado un 15% desde finales de octubre y un 20% desde su máximo anual de agosto.