

El secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, ha mantenido reuniones con representantes de varios países asiáticos durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), mientras el gobierno mexicano avanza en una iniciativa para imponer aranceles de hasta un 50% a mercancías provenientes de naciones como China, Corea del Sur e Indonesia.
México ha intensificado su estrategia comercial con Asia esta semana, en un delicado equilibrio entre la imposición de nuevas barreras arancelarias y la búsqueda de inversiones en sectores estratégicos. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha participado en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) con una doble agenda: promover la inversión en el sector tecnológico mexicano y dialogar con representantes de países que podrían verse afectados por los nuevos aranceles propuestos por México.
La visita de Ebrard coincide con un momento de distensión en las relaciones comerciales con Estados Unidos, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, acordaran extender las conversaciones sobre comercio "unas semanas", según informan fuentes oficiales. Este acuerdo ha evitado temporalmente la amenaza de Trump de elevar los aranceles al 30% a partir del 31 de octubre.
En la cumbre que reúne a 21 economías de la región Asia-Pacífico —que representan aproximadamente el 60% del PIB global—, Ebrard ha presentado el Plan México con una propuesta específica: atraer inversión asiática hacia el sector tecnológico mexicano. "Nuestro país, al igual que muchos otros, va a expandir la inteligencia artificial, los centros de datos y el acceso digital de manera muy rápida y acelerada", declaró el secretario durante una de las reuniones. Este impulso al sector tecnológico forma parte de una estrategia más amplia que también fue abordada recientemente por la presidenta Sheinbaum en una reunión con directores ejecutivos del Foro Económico Mundial (WEF).
Paralelamente, Ebrard ha mantenido encuentros con representantes de varios países que podrían verse afectados por la iniciativa mexicana de imponer aranceles a mercancías provenientes de naciones asiáticas con las que México no tiene tratados de libre comercio. En septiembre, el gobierno mexicano anunció una propuesta de reforma a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación que incluye 19 sectores y 1.463 nuevas fracciones arancelarias, afectando a productos que van desde automóviles hasta vestidos, pasando por plásticos, productos manufacturados, aluminio y vidrio.
Los países que podrían verse afectados por estas medidas incluyen a China, Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia y Tailandia. Sin embargo, la iniciativa aún está pendiente de aprobación en el Congreso mexicano, donde los legisladores tienen margen para modificar las condiciones de la propuesta.
Durante la cumbre, Ebrard se reunió primero con representantes estadounidenses: el representante comercial, Jamieson Greer, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick. Posteriormente, mantuvo conversaciones con sus homólogos de Japón, Vietnam e Indonesia. El ministro de Comercio indonesio, Budi Santoso, expresó interés en importar sal mexicana, mientras que el ministro vietnamita, Nguyen Hong Dien, manifestó que su país podría realizar inversiones en México. Además, el secretario mexicano tuvo la oportunidad de estrechar la mano del presidente chino, Xi Jinping, así como de la nueva primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y del presidente surcoreano, Lee Jae Myung.
En los últimos meses, el gobierno mexicano ha endurecido las condiciones para el ingreso de mercancías chinas al país, en lo que parece ser un intento por alinearse con las políticas proteccionistas de Estados Unidos. Ebrard ha liderado la denominada "Operación Limpieza", que ha resultado en el decomiso de miles de productos de origen asiático en distintos estados mexicanos. También ha denunciado prácticas de dumping en algunas importaciones chinas.
A pesar de estas medidas restrictivas, el discurso de Ebrard en Corea ha sido conciliador. "Necesitamos fortalecer nuestras actividades multilaterales y trabajar con nuestros socios comerciales en inversión nearshoring, manufactura avanzada y otros ámbitos. Sabemos que necesitamos del sector privado. Estamos trabajando arduamente en este sentido, en numerosas iniciativas, fomentando la adopción de tecnologías digitales, infraestructura inteligente y soluciones de energía verde", afirmó durante la jornada inaugural.
El secretario de Economía también respaldó la propuesta china de reestructurar la Organización Mundial de Comercio (OMC) y propuso a México como sede de la cumbre de la APEC para 2028. "Estamos atravesando un período de profunda transformación global. Este tipo de cambios implica incertidumbres, pero también oportunidades", añadió en su discurso.
Esta estrategia comercial de México se desarrolla en un contexto global de creciente competencia por el control de materias primas críticas y cadenas de suministro estratégicas. Según datos recientes, China domina actualmente el 90% de la capacidad global de producción de imanes NdFeB (neodimio-hierro-boro), componentes esenciales para vehículos eléctricos y energía eólica, y ha reforzado en 2025 su sistema de licencias de exportación para tecnologías relacionadas con la fabricación de estos materiales.
La posición de México, con su proximidad geográfica a Estados Unidos y sus acuerdos comerciales existentes, podría convertirse en un factor clave en la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, especialmente en sectores tecnológicos y de manufactura avanzada que buscan alternativas al dominio asiático.