

Rachel Reeves, actual ministra de Finanzas del Reino Unido, afirmó que Andy Burnham será el próximo primer ministro británico mientras presentaba su candidatura para continuar dirigiendo las finanzas del país bajo el nuevo liderazgo, destacando que su gestión logró reducir el endeudamiento público por debajo del 5 por ciento del PIB por primera vez desde 2019.
Rachel Reeves, ministra de Finanzas del gobierno de Keir Starmer, realizó el jueves una presentación ante Andy Burnham, próximo líder del Reino Unido, para continuar al frente de las finanzas británicas, según informó Politico.
Durante su intervención en la Conferencia Anual Global de la Cámara Británica de Comercio celebrada el jueves por la mañana en Westminster, Reeves defendió su gestión económica y declaró que "Andy será el próximo primer ministro de Gran Bretaña", según reportó el medio.
La ministra destacó que los aumentos de impuestos implementados a lo largo de sus dos presupuestos y su estricto control del gasto público permitieron que el gobierno de Starmer redujera el endeudamiento gubernamental por debajo del 5 por ciento del Producto Interno Bruto por primera vez desde 2019, según Politico.
"Andy ha sido realmente explícito en que respalda esas reglas fiscales. Y lo clave de esas reglas fiscales: pagan el gasto del día a día a través de impuestos, y ahí es donde realmente entra la disciplina", dijo Reeves durante su discurso, según la fuente.
La declaración de Reeves representa un reconocimiento público de la transición de liderazgo en el gobierno británico, con Burnham posicionado para asumir el cargo de primer ministro. La ministra de Finanzas busca asegurar la continuidad de su política económica bajo la nueva administración, enfatizando el respaldo de Burnham a las reglas fiscales que ella ha implementado.
Las reglas fiscales mencionadas por Reeves se centran en el principio de financiar el gasto corriente mediante ingresos tributarios, una medida de disciplina presupuestaria que la ministra considera fundamental para la estabilidad económica del país.
La presentación de Reeves ante empresarios en la conferencia de la Cámara Británica de Comercio sugiere un esfuerzo por mantener la confianza del sector privado en la continuidad de la política económica durante la transición gubernamental. El logro de reducir el endeudamiento público por debajo del 5 por ciento del PIB representa un hito significativo en la gestión fiscal británica, no alcanzado en siete años.
La confirmación implícita de que Burnham asumirá como primer ministro y el respaldo de este a las políticas fiscales de Reeves indica una continuidad en la estrategia económica del gobierno laborista, centrada en la disciplina presupuestaria y el equilibrio entre ingresos tributarios y gasto público.