

Prunella Scales, reconocida actriz británica que alcanzó la fama mundial por su papel de Sybil Fawlty en la icónica serie de comedia Fawlty Towers, falleció a los 93 años, dejando un legado de más de cinco décadas en el teatro, televisión y cine.
Prunella Margaret Rumney Illingworth, nacida cerca de Guildford el 22 de junio de 1932, fue una de las actrices más destacadas de Gran Bretaña, cuya carrera abarcó múltiples géneros y medios. Su trayectoria profesional comenzó en 1949 cuando ganó una beca en la Escuela de Teatro Old Vic en Londres, iniciando un camino que la convertiría en una figura fundamental de la comedia británica.
Aunque interpretó numerosos papeles a lo largo de su carrera, Scales será recordada principalmente por su interpretación de Sybil Fawlty en Fawlty Towers, una serie que solo produjo 12 episodios entre 1975 y 1979, pero que se convirtió en un clásico de la comedia mundial. Su personaje, caracterizado por una risa estridente y un peinado desafiante, complementaba perfectamente al neurótico Basil Fawlty interpretado por John Cleese.
Más allá de la comedia, Scales demostró su versatilidad interpretando papeles históricos como la Reina Elizabeth II y la Reina Victoria, en producciones teatrales y televisivas. También participó en series como Mapp and Lucia y realizó campañas publicitarias para Tesco que fueron fundamentales para el posicionamiento de la marca en los años 90.
En sus últimos años, Scales enfrentó públicamente su diagnóstico de demencia vascular, compartiendo su experiencia junto a su esposo Timothy West en el programa Great Canal Journeys. La pareja, casada por más de 60 años, se convirtió en un ejemplo de amor y resiliencia ante la enfermedad.
Su muerte marca el fin de una era para la comedia británica. Scales dejó un legado que trasciende la actuación, siendo también una activista comprometida con causas como la protección del campo inglés y simpatizante del Partido Laborista.
La actriz deja tras de sí una familia compuesta por dos hijos, una hijastra, siete nietos y cuatro bisnietos, además de un recuerdo imperecedero en la cultura popular británica.