Musk declara en juicio contra OpenAI y advierte que la inteligencia artificial podría matar a la humanidad
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Musk declara en juicio contra OpenAI y advierte que la inteligencia artificial podría matar a la humanidad

Elon Musk declaró este martes durante dos horas en el juicio que lo enfrenta a OpenAI en Oakland, California, acusando a Sam Altman y Greg Brockman de robar una organización benéfica y exigiendo 150.000 millones de dólares en indemnizaciones. El empresario advirtió que la inteligencia artificial podría destruir a la humanidad si no se controla adecuadamente, afirmando que "podría matarnos a todos" y que "no queremos un Terminator", según recoge CNN.

TECNOLOGÍA28 ABR 2026

El juicio que enfrenta a Elon Musk con OpenAI avanzó con rapidez inusual este martes en los juzgados de Oakland, California, donde el propio demandante subió al estrado como primer testigo principal apenas un día después de la selección del jurado, según reporta El País.

Musk habló durante aproximadamente dos horas sobre la historia fundacional de OpenAI y su papel en ella. "No está bien robar a una empresa sin ánimo de lucro", declaró al inicio de su testimonio, dejando clara la línea argumental de su defensa, según las fuentes presentes en la sala.

El núcleo de la demanda presentada en 2024 gira en torno al cambio de naturaleza de OpenAI. Musk argumenta que cuando en 2015 decidió invertir en la semilla de la compañía pionera en inteligencia artificial, lo hacía en una entidad sin ánimo de lucro que buscaba el bien común. Por eso demandó a Sam Altman, Greg Brockman y a Microsoft, socio comercial de OpenAI, exigiendo que la empresa recupere su espíritu filantrópico original y que le indemnicen con 150.000 millones de dólares (alrededor de 128.000 millones de euros), cantidad que asegura donará a entidades benéficas.

Según documentos federales del Tribunal del Distrito Norte de California, Musk aportó aproximadamente 38 millones de dólares al proyecto entre 2015 y 2018, lo que representa el 60% de la financiación inicial, según Infobae.

**Posiciones enfrentadas en la apertura del juicio**

En los discursos de apertura, los abogados de OpenAI, creadora del célebre ChatGPT, afirmaron que toda la denuncia se basa en que Musk "no logró salirse con la suya" con la empresa y calificaron el caso como "una demanda de acoso", según El País.

Steven Molo, principal abogado de Musk, sostuvo ante el tribunal que OpenAI traicionó su misión filantrópica al convertirse en una empresa con fines de lucro, calificando el cambio institucional como un "robo" de la organización original. "Nadie debería tener permitido robar una organización benéfica. Robar una organización benéfica es absolutamente incorrecto", declaró según Infobae.

Por su parte, William Savitt, asesor principal de OpenAI, defendió que la fundación sin ánimo de lucro sigue supervisando la filial comercial y lidera los esfuerzos para redistribuir "los miles de millones de dólares generados por la operación con fines de lucro". Subrayó que "la fundación sin ánimo de lucro de OpenAI sigue al mando de la organización" y está realizando trabajo de vanguardia para curar enfermedades y promover la diversidad económica, según Infobae.

**El testimonio de Musk y sus advertencias sobre la inteligencia artificial**

Durante su declaración, Musk habló de su carrera dentro y fuera de OpenAI, donde asegura que participó activamente para crearla como alternativa a Google, trabajando en todo el proceso desde conseguir financiación hasta fichar al personal. "Se me ocurrió la idea, el nombre, recluté a las personas clave, les enseñé todo lo que sé y proporcioné toda la financiación inicial", declaró según Infobae. "Estaba concebido específicamente para una organización benéfica que no beneficia a ninguna persona en particular. Podría haberlo creado con fines de lucro, pero decidí no hacerlo".

El empresario presentó sus intereses como centrados en el bien de la humanidad a través de sus ideas y aventuras empresariales, manteniendo el discurso de que OpenAI debe regresar a operar "en beneficio de la humanidad", como dijo en su denuncia hace dos años.

Sin embargo, existen correos de 2015 y 2017 —Musk dejó la empresa en 2018— que muestran cómo acordó con Brockman, cofundador y actual presidente de la tecnológica, que OpenAI pasara de ser una empresa sin ánimo de lucro a ser lucrativa. Ahora, Musk asegura que pretendía que tuviera "un beneficio pequeño", según El País.

Musk expresó grandes preocupaciones sobre la inteligencia artificial generativa, sus usos y su futuro, afirmando que pronto la IA superará las capacidades técnicas de los humanos. Cree que Altman no está teniendo el suficiente cuidado con los grandes riesgos de esta tecnología. "Tengo una preocupación extrema sobre la IA", afirmó según recoge CNN, citado por El País. Pintó un panorama dicotómico: la IA solo tiene dos caminos, o ser buena para la humanidad o ser destructiva. "Podría matarnos a todos. No queremos que nos hagan un Terminator", declaró.

**Implicaciones más amplias del caso**

Musk intentó mostrar que el caso trasciende a OpenAI y constituye un juicio histórico que marcará la pauta de numerosas organizaciones benéficas y empresas tecnológicas. Aseguró que si Altman, de 41 años, ganara la partida, "daría vía libre a un saqueo a toda organización benéfica en Estados Unidos", según explicó The New York Times, presente en la sala. "Las consecuencias de este caso van mucho más allá de mí o de todos los que estamos aquí. Se vería destruido todo el fundamento de la filantropía en Estados Unidos", declaró.

"Si permitimos que se normalice el saqueo de organizaciones benéficas, se destruirán los cimientos mismos de la filantropía en Estados Unidos", afirmó Musk según Infobae. "Esa es mi preocupación".

Sin embargo, expertos apuntan que eso no es tan sencillo, y que el caso no tiene por qué replicarse en otras empresas. De hecho, darle la vuelta a la estructura empresarial de OpenAI sería complejo y un mandato poco común para un tribunal, según El País.

**El rol de Microsoft y los puntos de conflicto**

El acuerdo estratégico entre OpenAI y Microsoft, sellado en 2019 por 1.000 millones de dólares, es otro punto de conflicto central en el juicio, según Infobae. Russell Cohen, asesor jurídico principal de Microsoft, declaró que la empresa no tuvo información anticipada sobre las crisis internas de OpenAI, como el despido de Altman en 2023, ni intervino en decisiones estructurales previas. "Microsoft no sabía nada de esto con antelación. Microsoft también se enfrentaba a una crisis", señaló al New York Times según Infobae.

Cohen sostuvo que Musk no presentó objeciones formales ni al giro comercial ni a la inyección de capital de Microsoft en ese momento, argumento central para la defensa, según Infobae.

**Próximos pasos y testigos esperados**

Musk terminará su declaración este miércoles, y después la juez Yvonne Gonzalez Rogers llamará al estrado a Jared Birchall, ejecutivo de xAI y de Neuralink y gestor del patrimonio de Musk, según El País.

Falta por ver qué dirán Altman y Brockman en el estrado, pero todo apunta a que la historia será diametralmente opuesta a la pintada por Musk. Otros importantes testigos también declararán, como el presidente ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella; la exejecutiva de Neuralink y parte de la junta de OpenAI, además de madre de al menos cuatro hijos de Musk, Shivon Zilis; Mira Murati, exresponsable de tecnología de OpenAI; o la ingeniera robótica Tasha McCauley, que fue parte de la junta de la empresa y participó en el breve intento de deponer a Sam Altman de la empresa en 2023, según El País.

**Estructura del juicio y posibles resultados**

El jurado, formado por nueve personas escogidas por la juez Rogers (que dictará la sentencia final), tendrá mucho que pensar en estas cuatro semanas, según El País. La selección del jurado evitó incluir a personas involucradas en la actualidad tecnológica de Silicon Valley, dada la elevada complejidad y el perfil público de los protagonistas, según Infobae.

La jueza Gonzalez Rogers decidió restringir el alcance inicial del litigio, descartando los cargos antimonopolio presentados por Musk contra OpenAI y Microsoft, aunque dejó abierta la posibilidad de evaluar otros reclamos en fases posteriores, según Infobae.

Si Musk gana, podría obtener esos 150.000 millones de dólares, aunque no está claro a qué causas los destinaría, y parecería tener vía mucho más libre para desarrollar su propia empresa de inteligencia artificial, xAI. En cambio, si Altman sale victorioso, sería un espaldarazo para su modelo de negocio en general y para su empresa en particular, que está valorada en 730.000 millones de dólares (unos 623.000 millones de euros) y prepara su esperada salida a Bolsa, según El País.

**Antecedentes del conflicto**

OpenAI fue fundada en 2015 con el objetivo declarado de desarrollar inteligencia artificial avanzada en beneficio de toda la humanidad. Elon Musk, Sam Altman, Greg Brockman y otros inversores aportaron capital y liderazgo al proyecto, según Infobae.

El vínculo entre Musk y Altman se deterioró en 2017 por desacuerdos estratégicos y, en 2018, Musk abandonó la junta directiva. Tras su salida, OpenAI adoptó una estructura de "beneficio limitado" en 2019, lo que facilitó la captación de capital privado y profundizó las diferencias entre los fundadores, según Infobae.

La controversia se formalizó con la demanda presentada por Musk en 2024 ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California, bajo el expediente 4:24-cv-04722-YGR, en la que reclama hasta 134.000 millones de dólares por ganancias ilícitas y enriquecimiento injusto, así como la reversión de la estructura comercial de OpenAI, según Infobae.

El tribunal deberá decidir si OpenAI y sus socios incumplieron los compromisos fundacionales al transformarse en una empresa de beneficio limitado tras asociarse con Microsoft, mientras la defensa sostiene que la estructura sin fines de lucro sigue vigente y supervisa los objetivos sociales de la organización, según Infobae.

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