NASA encarga a Blue Origin de Jeff Bezos la primera misión para construir base lunar permanente
La NASA anunció este martes que enviará entre septiembre y noviembre de 2026 un módulo de aterrizaje no tripulado de Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, al polo sur de la Luna para iniciar la construcción de la primera base lunar permanente, según informó el administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, en una rueda de prensa en Washington. La misión, denominada Moon Base One, será la primera de tres lanzamientos robóticos programados antes de finalizar 2026 y marcará el inicio de un ambicioso plan para establecer presencia humana continua en el satélite terrestre durante la próxima década.
La nave seleccionada para esta primera misión es el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la compañía del fundador de Amazon, según explicó Isaacman. El aterrizador se dirigirá a la cresta del cráter de Shackleton, ubicado en el polo sur lunar, una zona estratégica con regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitará la estancia constante de astronautas en su superficie, según la NASA.
"Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano", indicó Isaacman. Moon Base One será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia, según la agencia espacial.
El segundo lanzamiento, programado para finales de 2026, enviará al satélite terrestre un aterrizador diseñado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, que transportará más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver o vehículo de exploración espacial, a la superficie lunar, según informó la NASA. Esta compañía tendrá una segunda oportunidad para posar en la Luna su aterrizador Griffin después de haber fracasado en enero de 2024, según El País.
La tercera misión del programa correrá a cargo de Intuitive Machines, que investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna, según la agencia espacial. Esta empresa tuvo un accidentado alunizaje de su sonda robótica Athena en 2025, después de otro intento fallido previo en 2024, según El País.
Los tres lanzamientos no tripulados se enmarcan en la fase inicial de la construcción de la base lunar, que prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029, según la NASA. Esta primera etapa está destinada a realizar pruebas y aprender cómo los astronautas podrán sobrevivir largas estancias en un entorno más hostil que el que pisaron los astronautas de las misiones Apolo entre 1969 y 1972, según explicó el ingeniero español Carlos García Galán, director del programa Moon Base de la NASA.
"Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente", dijo García Galán durante la comparecencia del martes. El científico español es el encargado de desarrollar los ambiciosos planes del administrador Isaacman para establecer la primera colonia humana en la Luna, según El País.
La NASA anunció el pasado marzo un plan para construir una base en el polo sur de la Luna en los próximos años, dos meses después de prometer lo que parece imposible: construir la primera colonia humana en el satélite durante la próxima década, según El País. El plan se enmarca en una iniciativa a largo plazo de exploración e infraestructura lunar diseñada para permitir una presencia humana sostenida y una mayor actividad científica y comercial en el polo sur lunar, según la web de la agencia estadounidense.
Se trata de colonizar el polo sur lunar, con temperaturas que descienden hasta 200 grados bajo cero durante las noches que duran dos semanas y donde hay cráteres con oscuridad perpetua, según El País. El satélite puede alcanzar temperaturas de hasta 120 grados centígrados durante el día, que se prolonga por dos semanas terrestres, y descender por debajo de los -120 grados centígrados durante la noche, de igual duración, según El Diario y Heraldo.
Para poder estudiar a fondo esa zona, en la que luego establecer la colonia permanente, la NASA planea llevar allí vehículos en los que los astronautas podrán desplazarse por la Luna, además de múltiples drones e instrumentos científicos, según El País. "Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones", agregó García Galán, según El Diario y Heraldo.
García Galán imagina una base lunar que se extendería a lo largo de cientos de kilómetros cuadrados, con un perímetro marcado por drones, bautizados como MoonFall, estacionados en las esquinas, según Primera Hora. Isaacman dijo que estos marcadores territoriales pretenden ser respetuosos con las naves y equipos espaciales de otros países que puedan estar cerca, y espera que haya reciprocidad al respecto, según la misma fuente.
La segunda etapa de construcción de la base abarca entre 2029 y 2032 y prevé 27 lanzamientos y 24 alunizajes, además del traslado de 60 toneladas de material, que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales, según El Diario y Heraldo. Durante esta fase comenzaría la creación de las primeras bases habitables, que serán provisionales y operarán con la energía que proporcionen instalaciones solares y nucleares, según El País.
La generación de electricidad es una de las complicaciones principales, aunque García Galán precisó que prevén emplear la energía solar y nuclear para ello. "Prevemos una capacidad de generación de energía de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora", detalló el científico español, según El Diario y Heraldo.
La tercera fase será la definitiva, con 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna, según El Diario y Heraldo. A partir de 2032, las bases podrían ser ya permanentes, edificadas con el apoyo de robots de construcción, según El País. Esta primera colonia humana en otro mundo contaría con vehículos de transporte presurizados para cubrir largas distancias, con un sistema de telecomunicaciones tanto en superficie como en la órbita lunar, y con centrales nucleares capaces de dar energía constante a la base durante las gélidas y largas noches lunares, según la misma fuente.
En cuanto al momento en que la base estará lista para acoger a astronautas durante largos periodos en hábitats permanentes especializados, se espera que sea en la década de 2030, durante la tercera fase, según Primera Hora. "Entonces podremos decir: 'Eh, estamos aquí permanentemente y no vamos a renunciar a ello'", declaró García Galán, según la misma fuente.
La ambición de la NASA depende de las empresas de Bezos y Musk. Si la NASA consigue tener a corto plazo un aterrizador lunar, tarea que ha encargado a las empresas Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, y SpaceX, de la que es dueño Elon Musk, el plan es probar esa nave en una órbita cercana a la Tierra en 2027 durante la misión Artemis 3, según El País. Si esa prueba resulta exitosa, Estados Unidos pretende intentar dos aterrizajes en la Luna durante 2028, con las misiones Artemis 4 y Artemis 5, según la misma fuente.
La misión Blue Moon de Bezos supondrá el estreno del aterrizador lunar de su empresa, cuya segunda versión va a competir también con el Starship de Elon Musk para llevar a los primeros astronautas del siglo XXI a pisar la Luna en las misiones Artemis 4 y Artemis 5, según El País.
Menos de dos meses después del vuelo récord del Artemis II a la Luna, la NASA ya está encargando módulos de aterrizaje, vehículos de exploración y aviones no tripulados para una extensa base lunar, según Primera Hora. Durante la misión Artemis II de abril de 2026, cuatro astronautas volaron alrededor de la Luna, viajando más profundamente en el espacio de lo que lo hicieron las tripulaciones lunares del Apolo a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970, según la misma fuente.
Para la misión Artemis III del próximo año, otro equipo de astronautas practicará el acoplamiento de la cápsula Orion de la NASA en órbita alrededor de la Tierra con los módulos de aterrizaje lunar que Blue Origin y SpaceX están desarrollando para las tripulaciones, según Primera Hora. La NASA prevé la llegada de Artemis III a mediados de 2027 y el aterrizaje de dos astronautas en 2028, según la misma fuente.
En teoría, todo el equipo robótico debería llegar antes de que los primeros astronautas de Artemis aterricen en la Luna, lo que está previsto para 2028, según Primera Hora. La agencia espacial esbozó el martes la primera fase de sus planes de base lunar, adjudicando cientos de millones de dólares en contratos a cuatro empresas estadounidenses, según la misma fuente.
Blue Origin proporcionará un par de módulos de aterrizaje para llevar buggies lunares a la superficie lunar, en un punto cercano al polo sur de la Luna, según Primera Hora. Estos vehículos serán construidos por Astrolab y Lunar Outpost, según la misma fuente. Firefly Aerospace, que aterrizó con éxito en la Luna el año pasado, llevará los primeros drones a la Luna, según Primera Hora.
El objetivo de la base lunar es fomentar una economía lunar al tiempo que se llevan a cabo investigaciones científicas y se sientan las bases para una expedición a Marte, subrayó Isaacman, según Primera Hora. El plan de la NASA es convertir la base lunar en una estación para planear el siguiente salto: llevar astronautas a Marte, según El País.
"Para los que esperan pacientemente, el gran regreso está cerca y no vamos a bajar el ritmo", dijo Isaacman, según Primera Hora. "En realidad, no hemos hecho más que empezar", añadió el administrador de la NASA.
Durante su mandato, Isaacman se ha propuesto que la NASA recupere su espíritu original de "hacer posible lo aparentemente imposible", según El País. Es su planteamiento para cumplir los objetivos que le impone el presidente de Estados Unidos, que en su decreto para asegurar la superioridad estadounidense en el espacio se comprometió a crear bases permanentes en la superficie lunar y dotarlas de energía nuclear, según la misma fuente.
Tales objetivos resultan difícilmente viables a corto plazo, cuando la NASA todavía no tiene a su disposición una nave capaz de aterrizar astronautas en la Luna y cuando sus recientes misiones comerciales para posar robots en el satélite natural terrestre han tenido unos resultados muy modestos, según El País.



