

Un nuevo informe del Centro Minderoo de Tecnología y Democracia de la Universidad de Cambridge revela que el 51% de los novelistas británicos teme ser completamente sustituido por sistemas de inteligencia artificial, mientras que el 85% considera que la tecnología impactará negativamente sus ingresos futuros.
Un estudio exhaustivo realizado por la Universidad de Cambridge ha puesto de manifiesto la profunda preocupación de los novelistas ante el avance de la inteligencia artificial (IA). La investigación, dirigida por la Dra. Clementine Collett, encuestó a 332 autores y reveló datos alarmantes sobre el futuro de la literatura.
Según el informe, el 97% de los novelistas se mostró "extremadamente negativo" ante la posibilidad de que la IA escriba novelas completas. El 51% de los encuestados manifestó un temor directo de ser reemplazado totalmente por sistemas de inteligencia artificial, mientras que el 85% considera que su ingreso futuro se verá seriamente afectado.
Una de las principales preocupaciones es la utilización no autorizada de sus obras para entrenar modelos de lenguaje. El 60% de los participantes indicó que su trabajo ha sido usado para entrenar estos sistemas sin su permiso ni compensación económica. Tracy Chevalier, autora reconocida, advirtió sobre los riesgos: "Si es más barato producir novelas con IA, los editores inevitablemente optarán por publicarlas".
El estudio también reveló que el 40% de los autores ya ha experimentado una reducción en sus ingresos complementarios, como trabajos de redacción o narración, sectores que perciben como amenazados por la tecnología. La renta media de un novelista se sitúa actualmente en 7.000 libras, lo que hace que estos ingresos adicionales sean cruciales.
A pesar de estos temores, el 80% de los encuestados reconoce que la IA puede ofrecer beneficios para la sociedad. Algunos autores, como Lizbeth Crawford, incluso han comenzado a utilizar la tecnología como una herramienta de colaboración, utilizándola para detectar problemas en la trama o editar textos.
Las autoridades gubernamentales han manifestado su intención de trabajar conjuntamente con la industria creativa y el sector de la inteligencia artificial para garantizar innovación y protección de los creadores. La profesora Gina Neff, directora ejecutiva del centro de investigación, enfatizó que "las industrias creativas no son daños colaterales descartables en la carrera del desarrollo de IA".
El informe concluye con un llamado a revisar y posiblemente reformar las leyes de derechos de autor para proteger adecuadamente a los creadores en la era digital, asegurando que sean consultados y compensados por el uso de su trabajo.