Organización Meteorológica Mundial advierte sobre inminente retorno de El Niño con 80% de probabilidad
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó este martes que existe un 80% de probabilidad de que el fenómeno climático El Niño se forme antes de septiembre de 2026, con una probabilidad cercana o superior al 90% de que continúe al menos hasta noviembre si comienza. El patrón climático, que eleva las temperaturas globales y agrava fenómenos meteorológicos extremos, podría alcanzar una intensidad al menos moderada y posiblemente fuerte, según la agencia de las Naciones Unidas.
La OMM emitió una advertencia formal sobre el retorno inminente de El Niño, un calentamiento periódico de las temperaturas del mar en el Pacífico central y oriental que típicamente dura entre nueve y 12 meses, según la organización. El fenómeno puede provocar aumentos de temperatura en todo el mundo, incrementar las precipitaciones en algunas partes del planeta y generar sequías en otras, además de estimular la formación de huracanes en el Pacífico central y oriental, según la OMM.
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, declaró que "aunque persiste cierta incertidumbre sobre la intensidad máxima y el momento de El Niño, la mayoría de los modelos de pronóstico sugieren que será al menos moderado, y posiblemente fuerte". Saulo añadió que "necesitamos prepararnos para un evento de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará la sequía y las lluvias intensas y aumentará el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano".
La funcionaria reconoció que existe dispersión en las proyecciones: "La dispersión es grande. Hay modelos que no proporcionan ninguna indicación de un El Niño fuerte, mientras que otros sí lo hacen", según declaraciones recogidas por The Guardian. Sin embargo, la OMM rechazó el término "súper El Niño", que algunos científicos han utilizado en meses recientes anticipando un evento particularmente fuerte, porque cae fuera del sistema de clasificación oficial, según la misma fuente.
António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, emitió una declaración en video advirtiendo que "El Niño arrojará combustible al fuego de un mundo en calentamiento". Guterres afirmó que "los impactos golpearán aún más fuerte, viajarán aún más lejos y cruzarán fronteras con velocidad devastadora", y que el mundo "debe tratarlo como la advertencia climática urgente que es".
El secretario general de la ONU declaró que "la única respuesta efectiva es una acción climática igual a la crisis", incluyendo poner fin a la "adicción" a los combustibles fósiles, acelerar el cambio hacia las energías renovables, proteger a los más vulnerables y entregar sistemas de alerta temprana para todos, según ambas fuentes.
Las indicaciones de un probable período de El Niño se han estado acumulando y han sido notadas por la OMM y otros grupos durante varios meses, en gran parte debido a las altas temperaturas oceánicas, según DW. El último período de El Niño entre 2023 y 2024 fue uno de los cinco más fuertes registrados y contribuyó a que 2024 fuera el año más caluroso registrado en todo el mundo, según The Guardian.
La OMM informó que a finales de abril y mediados de mayo, la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centro-oriental, el área utilizada como referencia de monitoreo, se estaba acercando a los umbrales de El Niño, con temperaturas subsuperficiales más de 6 grados Celsius (aproximadamente 10,8 Fahrenheit) por encima del promedio, según DW. La organización añadió que el componente atmosférico de El Niño también era consistente con su desarrollo, según The Guardian.
Para el período de junio a agosto, los pronósticos proyectan "un dominio casi universal de temperaturas superiores a lo normal en casi todas las partes del globo", según la OMM citada por DW. La organización advirtió sobre una mayor probabilidad de lluvias extremas y sequías, según The Guardian.
Aunque cada evento de El Niño es único, los científicos generalmente los asocian con lluvias más intensas en partes de América del Sur, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central, según The Guardian. Las condiciones más secas típicamente afectan a América Central, el norte de América del Sur, el Caribe, Australia, Indonesia y partes del sur de Asia, según la misma fuente. Las aguas cálidas pueden alimentar huracanes en el Pacífico central y oriental pero dificultar su formación en la cuenca del Atlántico, según The Guardian.
Los riesgos asociados pueden incluir mayores prevalencias de enfermedades transmitidas por insectos como mosquitos o garrapatas, así como suministros reducidos de alimentos y agua, según DW. Los cultivos en riesgo susceptibles al cambio climático como el cacao también podrían enfrentar cosechas inusualmente pobres, según la misma fuente.
Gareth Redmond-King, de la Unidad de Inteligencia sobre Energía y Clima, un grupo de expertos británico, declaró que los hallazgos eran malas noticias para los suministros de alimentos, ya que están bajo presión por el colapso climático y la restricción de los flujos de fertilizantes debido a la guerra de Irán. "El caos que El Niño causará, ya que probablemente entregará otro año más caluroso en 2027, será devastador para muchos agricultores y una cuestión de vida o muerte para demasiadas personas", dijo, según The Guardian.
La advertencia se produce poco después de una ola de calor de principios de verano que trajo temperaturas récord de mayo a varias partes de Europa occidental, según DW. También coincide con temperaturas típicamente altas en partes de Asia como India y China, según la misma fuente. La semana pasada, la OMM y la Oficina Meteorológica del Reino Unido advirtieron que un año récord de calor para el globo era casi seguro antes del final de la década, con el retorno esperado de El Niño probablemente haciendo que eso ocurra tan pronto como 2027, según The Guardian.
Los sistemas de alerta temprana que alertan a las personas sobre el peligro y permiten evacuaciones antes de los desastres han salvado vidas incluso cuando la contaminación por combustibles fósiles ha hecho que el clima extremo sea más violento, según The Guardian. Sin embargo, en el último año, algunos donantes extranjeros importantes que han ayudado a pagarlos, incluidos el Reino Unido y Estados Unidos, han recortado sus presupuestos de ayuda, según la misma fuente.
Saulo declaró: "El financiamiento climático no está en su punto máximo, diría, pero los sistemas de alerta temprana han sido y siguen siendo una prioridad. Por supuesto, todavía necesitamos más movilización de recursos, en términos de financiar a esos países que necesitan el apoyo. Diría que necesitamos mejorar eso, pero ese no es el único límite en este caso. La implementación también es un desafío para el mundo", según The Guardian.
Las condiciones de El Niño ocurren cada pocos años y duran alrededor de nueve a 12 meses, según The Guardian. Durante tales años, los vientos que empujan las aguas cálidas hacia el oeste se suavizan o cambian de dirección, permitiendo que las aguas superficiales en esa parte del Pacífico se calienten, según la misma fuente.



