

Un comité de 14 expertos ha presentado su informe para la resignificación del segundo monumento franquista más grande de España, proponiendo la creación de un espacio educativo que preserve la estructura pero elimine su simbolismo original.
El Ayuntamiento de Pamplona ha recibido este jueves el informe elaborado por un comité de 14 especialistas sobre la transformación del Monumento a los Caídos, considerado el segundo monumento franquista más grande de España y el mayor ubicado en un entorno urbano.
Tras un largo debate sobre qué hacer con este edificio, inicialmente denominado "Navarra a sus Muertos en la Cruzada", el tripartito municipal (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) junto al PSN acordaron resignificarlo completamente. La dirección general de Cultura-Institución Príncipe de Viana ha rebajado la protección del cuerpo central y eliminado la de las arquerías laterales y la cripta para facilitar esta transformación.
El comité de expertos ha apostado por crear un museo-memorial que conmemore los crímenes cometidos por el Estado contra grupos minoritarios, rechazando la opción del derribo porque, según argumentan, "favorecería la memoria de los perpetradores en cuanto destruiría pruebas de lo ocurrido".
La propuesta contempla una transformación tanto externa como interna. En el exterior, se busca restar protagonismo a la cúpula y al tambor mediante estrategias como el encapsulado, la creación de un tragaluz o la construcción de un mirador. Respecto a las arquerías laterales, aunque su eliminación mejoraría la conexión urbana, advierten que podría aumentar la percepción de desproporción del edificio.
En el interior, se propone la retirada de todos los textos conmemorativos, las lápidas con los nombres de los caídos y la iconografía fascista. La cripta, donde estuvieron enterrados los generales franquistas Mola y Sanjurjo, sería completamente desacralizada y transformada para albergar exposiciones temporales.
El museo, que llevará el nombre de Maravillas Lamberto en honor a una de las represaliadas más reconocidas de Navarra, articulará su exposición permanente en torno a tres ejes: la historia del propio edificio, el análisis crítico del concepto de "caídos" y la realidad de las víctimas del franquismo, y la cultura de guerra en torno al concepto de "cruzada".
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha agradecido al comité su "compromiso, rigor y sensibilidad" al afrontar la resignificación de un "monumento cargado de dolor", subrayando que "dejarlo como estaba no era una opción".
Las recomendaciones del informe se incorporarán a las bases del concurso internacional de arquitectura que se convocará a principios de noviembre, esperando que esté resuelto durante el primer semestre de 2026. El comité también propone organizar visitas guiadas durante el transcurso de las obras y crear una plataforma digital para difundir el conocimiento histórico sobre el monumento.