Portugal licencia su primer puerto espacial en las Azores con apoyo de universidad estadounidense
Portugal obtuvo en agosto de 2025 la licencia oficial para operar su primer puerto espacial en Malbusca, isla de Santa María en las Azores, marcando un hito en su camino hacia la autonomía en exploración espacial. El proyecto, que recibió apoyo clave de la Universidad de Texas en Austin desde 2017, posiciona al país como una potencia espacial emergente en Europa con planes de lanzar cohetes en 2030 y recibir la nave espacial europea Space Rider en 2028, según la Agencia Espacial Portuguesa.
La Autoridad Espacial Nacional de Portugal concedió en agosto de 2025 al Consorcio del Puerto Espacial Atlántico Portugués una licencia para operar actividades espaciales en Malbusca, ubicado en la isla más meridional de Santa María en el archipiélago de las Azores, según informó la Universidad de Texas en Austin. Esta infraestructura será la primera de su tipo operada en territorio nacional portugués.
El desarrollo del puerto espacial comenzó en 2017, cuando el gobierno portugués encargó a un equipo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Texas en El Paso un estudio de viabilidad para establecer un puerto espacial en las islas Azores, según Burke Fort, gerente de programa en el Centro de Investigación Espacial de la Universidad de Texas y líder del estudio inicial. Fort continuó involucrado en las aspiraciones espaciales de Portugal más allá del estudio inicial, dirigiendo en 2019 un "hackathon espacial" a través del Programa UT Austin Portugal, que reunió a líderes de pensamiento portugueses y expertos del sector para comparar fortalezas en el ecosistema espacial e identificar sinergias.
"Hay una cantidad asombrosa de talento y energía en Portugal. La exploración es un rasgo profundamente arraigado en la gente de Portugal, por lo que no es sorprendente que eligieran desarrollar la instalación de lanzamiento y la infraestructura necesaria para avanzar en esa búsqueda definitoria", dijo Fort según la Universidad de Texas.
Ricardo Conde, presidente de la Agencia Espacial Portuguesa fundada en 2019, explicó que "Portugal se ha modernizado considerablemente en los últimos 20 años. Nuestras universidades producen ingenieros sobresalientes. Hemos creado capital humano sobre el que podemos construir", según declaraciones a la cadena alemana DW.
La industria espacial portuguesa emplea actualmente a unas 2.000 personas altamente cualificadas en aproximadamente 80 empresas diferentes, según Conde. El sector generó una facturación de 200 millones de euros (232,5 millones de dólares) el año pasado, con expectativas de mayor productividad este año, según el presidente de la agencia.
"Tenemos otra carta de triunfo: las Azores", dijo Conde. El puerto espacial en construcción en la isla de Santa María representa "un gran acontecimiento", según Ivo Vieira del grupo industrial espacial AED Cluster Portugal. "Está previsto que el avión espacial europeo Space Rider aterrice allí en 2028", dijo Vieira a DW.
La nave espacial descenderá con enormes paracaídas y aterrizará junto a la antigua pista de aterrizaje, construida por estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial y ahora apenas utilizada, según Vieira. Un lanzamiento de cohete está planificado para 2030, que enviará "un satélite surcoreano a órbita", añadió. Varias antenas de comunicación por satélite ya están operativas en la isla.
Bruno Carvalho, del operador del puerto espacial ASC, aclaró que la instalación no rivalizará con el vasto sitio de lanzamiento estadounidense de Cabo Cañaveral. "Es mucho más pequeño y más bien una adición al puerto espacial europeo de Kourou en la Guayana Francesa", explicó Carvalho. "Seremos un sitio de lanzamiento rentable para cohetes más pequeños con satélites más pequeños, dentro de la UE, lo que es estratégicamente importante".
La ubicación remota del puerto espacial en el Atlántico también significa que las naves espaciales pueden aterrizar de forma segura en el océano sin representar un peligro potencial para nadie, según Carvalho. Treinta y cinco personas trabajarán en el puerto espacial una vez que todo esté configurado y listo, lo que representa una operación mucho más pequeña y económica que los sitios de lanzamiento estadounidenses.
Carvalho también quiere que el sitio aproveche los recursos locales y espera que pueda fortalecer la economía local: "Tal vez podamos traer de vuelta a los jóvenes que han dejado la isla".
El primer aterrizaje de una nave espacial en las Azores podría tener lugar este año. "Las autoridades portuguesas han aprobado el primer amerizaje de la UE para la cápsula de transporte espacial Phoenix 2.1", dijo Marta Oliveira de ATMOS Space Cargo a DW.
Oliveira, cofundadora de la empresa alemana de logística espacial, tiene como objetivo entregar satélites a órbita a bajo costo utilizando cápsulas reutilizables. Describe en broma su empresa como "el FedEx del espacio". Por ahora, los transportadores se envían al espacio usando SpaceX, aunque eso podría cambiar, dice Oliveira, ya que "estamos en conversaciones con empresas europeas". El plan es que las naves espaciales aterricen en el Atlántico, cerca de la isla de Santa María en las Azores, con "el puerto espacial ASC facilitando la logística y coordinando con las autoridades locales, lo cual es ideal para nosotros".
En cuanto a satélites, "tres centros portugueses los están desarrollando", según Ricardo Conde. "Uno es el consorcio CEiiA en Oporto en el norte, otro es la multinacional Open Cosmos en la universidad de Coimbra en el centro de Portugal y un tercero tiene su sede en Lisboa, que principalmente construye satélites en colaboración con las fuerzas armadas".
Estos satélites son pequeños y se utilizan para aplicaciones comerciales, militares y mixtas como comunicaciones, observación de la Tierra y el océano y, más recientemente, lucha contra incendios forestales, según Conde.
CEiiA, que también desarrolla tecnología de movilidad y aeronaves, ya está logrando grandes avances. "Entramos en el sector espacial en 2018", dijo Andre Dias, responsable de la división downstream del consorcio, a DW. "Nuestro objetivo es desarrollar una industria para satélites de alta resolución".
Para lograr esto, se establecerá una instalación de investigación y desarrollo en el norte de Portugal, cerca de la ciudad de Guimarães, para "asociarnos con la ciudad y la universidad local allí, ya que queremos aumentar nuestra capacidad de producción por un factor de cuatro o cinco", según Dias.
CEiiA tiene la capacidad de construir cuatro satélites civiles, con un peso de hasta 500 kilogramos, cada año, según Dias. Añadió que la demanda está creciendo constantemente y expandir la capacidad podría abrir la puerta a más contratos internacionales.
"Se puede ver la descentralización entre las grandes naciones espaciales europeas como Alemania y Francia y países más pequeños como Portugal, así que lo que estamos viendo es una especie de democratización de los viajes espaciales", dijo Dias. "Nos estamos especializando en satélites pequeños que cuestan entre 20 y 30 millones de euros, no los grandes que pueden costar hasta 500 millones de euros".
Aunque apunta a construir unidades compactas, los planes de la agencia espacial portuguesa son todo menos modestos. "Tendremos 30 satélites en el espacio para 2030, algunos de ellos en colaboración con España", dijo Conde a DW. "Queremos traer actores internacionales a Portugal para trabajar con ellos y estamos construyendo sobre iniciativas europeas".
Esto también se aplica al sector militar, añadió, que se está volviendo cada vez más importante.
El Programa UT Austin Portugal, recientemente renovado para una cuarta fase, continuará priorizando las tecnologías espacio-tierra como un enfoque de investigación central, según la Universidad de Texas. En enero de 2026, Brandon Jones, profesor asociado de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Texas, viajó a Lisboa para dar una conferencia invitada en el programa de Maestría en Ingeniería de Negocios en Sistemas Espaciales en el Instituto Superior Técnico, impartiendo un seminario sobre determinación y estimación de órbitas, según la universidad. Su visita, apoyada por el programa, marca el inicio del próximo capítulo de intercambio de conocimientos sobre sistemas espaciales entre ingenieros de Texas y sus colegas portugueses.



