Millones de personas con cáncer de mama podrían evitar de forma segura la quimioterapia gracias a una prueba de ADN que distingue entre pacientes que se beneficiarán del tratamiento y quienes no, según resultados de un ensayo internacional liderado por University College London. El estudio, que involucró a más de 4.000 pacientes en seis países, encontró que dos tercios de los participantes podrían ser tratados únicamente con terapia hormonal, evitando los efectos secundarios de la quimioterapia sin comprometer su supervivencia.