

La cadena de café más grande del mundo, Starbucks, anunció este lunes un acuerdo para vender una participación mayoritaria del 60% de su negocio en China a la firma de inversión Boyu Capital, en una operación valorada en 4.000 millones de dólares (3.040 millones de euros), mientras busca revitalizar su presencia en el segundo mercado más importante para la compañía.
Según informó Starbucks, bajo este acuerdo la compañía mantendrá una participación del 40% en la operación minorista china y conservará la propiedad de la marca Starbucks en el país asiático. La valoración total del negocio en China se estima en 13.000 millones de dólares, según la propia empresa.
El negocio continuará con su sede en Shanghái y será propietario y operador de 8.000 establecimientos en el mercado chino, con planes de expansión que contemplan alcanzar hasta 20.000 locales, según detalló la compañía.
Starbucks describió la asociación con Boyu Capital como un "hito significativo" que señala sus planes de crecimiento a largo plazo en China. La colaboración busca combinar "la marca mundialmente reconocida de Starbucks, su experiencia en café y cultura centrada en los socios (empleados) con la profunda comprensión de los consumidores chinos por parte de Boyu", según explicó la cadena.
La empresa estadounidense ingresó al mercado chino en 1999, y actualmente China representa su segundo mercado más grande después de Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos años ha enfrentado dificultades significativas debido a la pandemia de COVID-19, la desaceleración del gasto de los consumidores y una feroz competencia local.
Uno de los principales competidores que ha desafiado el dominio de Starbucks en China es Luckin Coffee, una cadena con sede en Pekín que actualmente opera más establecimientos en el país que Starbucks y ha ganado una leal clientela gracias a sus precios más bajos y frecuentes descuentos. Ante esta situación, Starbucks ha reducido sus precios en China para competir con sus rivales domésticos, lo que ha afectado sus márgenes de beneficio.
El futuro de Starbucks en China había estado en incertidumbre durante meses después de que el ex director ejecutivo Laxman Narasimhan dijera el año pasado que la compañía estaba explorando "asociaciones estratégicas" para mantener su competitividad en la segunda economía más grande del mundo.
Boyu Capital, el nuevo socio mayoritario, es una firma de capital privado que invierte en negocios minoristas, servicios financieros y tecnología, con oficinas en toda Asia, incluyendo Shanghái, Hong Kong y Singapur.
Este acuerdo representa una de las mayores operaciones que involucran a las operaciones chinas de una empresa de consumo global en los últimos años. Otras grandes marcas estadounidenses como KFC y Pizza Hut, cuyas operaciones en China fueron escindidas por su propietario Yum! Brands en 2016 tras años de dificultades, así como la cadena de moda Gap y la plataforma de transporte Uber, también han enfrentado desafíos significativos en el mercado chino.
Desde su nombramiento como director ejecutivo de Starbucks el año pasado, Brian Niccol ha estado en una misión para transformar el negocio global de la cadena, que cuenta con más de 40.000 establecimientos en todo el mundo.
Starbucks indicó que planea introducir nuevas bebidas y plataformas digitales en China, y añadió que el acuerdo se finalizará el próximo año.