Tres vacunas contra el ébola en desarrollo mientras brote en el Congo amenaza con superar epidemia de 2014
Tres organizaciones científicas desarrollan vacunas de emergencia contra la especie Bundibugyo del virus del ébola, que ya ha matado a casi 250 personas en la República Democrática del Congo y amenaza con convertirse en el peor brote de la historia, superando la epidemia de África Occidental de 2014-2016 que dejó más de 11.000 muertos, según advirtieron este 1 de junio de 2026 la Iniciativa Internacional por una Vacuna contra el Sida y la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias.
La Iniciativa Internacional por una Vacuna contra el Sida (IAVI, por sus siglas en inglés), la Universidad de Oxford y la compañía farmacéutica Moderna trabajan simultáneamente en el desarrollo de vacunas contra la especie Bundibugyo del virus del ébola, en respuesta a un brote que ya registra más de 1.000 casos sospechosos en la República Democrática del Congo y nueve casos confirmados en la vecina Uganda, según informó la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (Cepi).
El doctor Mark Feinberg, director de IAVI, declaró que el brote actual "claramente amenaza con ser tan severo como ese, si no peor" en comparación con la epidemia de África Occidental de 2014-2016, cuando casi 29.000 personas fueron infectadas y más de 11.000 murieron. "El desarrollo de una vacuna y otras contramedidas es claramente una prioridad", dijo Feinberg.
La preocupación se intensifica porque el brote fue detectado solo después de haberse propagado en una zona de conflicto con recursos sanitarios limitados, según la fuente. La organización médica Médicos Sin Fronteras (MSF) calificó la situación como "profundamente alarmante" y señaló que nunca antes se habían registrado "tantos casos" tan pronto en un brote de esta especie.
Las vacunas deben desarrollarse específicamente para cada especie individual de ébola. Existen seis especies del virus, pero solo tres causan brotes en humanos, según la información disponible. Aunque existe una vacuna aprobada para la especie Zaire, la más común, no hay ninguna vacuna autorizada contra la especie Bundibugyo, que solo se ha observado dos veces anteriormente y es la responsable del brote actual.
IAVI está trabajando en una versión modificada de la vacuna contra el ébola Zaire para combatir Bundibugyo. La inyección experimental ha sido probada en monos, donde entrenó rápidamente al sistema inmunológico y proporcionó cerca del 100% de protección, según Feinberg. El director de IAVI dijo estar "optimista sobre el potencial" basándose en la evidencia hasta ahora, aunque actualmente tomaría entre siete y nueve meses preparar la vacuna para ensayos clínicos, período que están intentando "acelerar".
La compañía farmacéutica Moderna anunció que está utilizando su tecnología de ARN mensajero, la misma que se desplegó para desarrollar rápidamente vacunas durante la pandemia de COVID-19, para trabajar en una vacuna contra Bundibugyo. "Nos moveremos con urgencia y rigor científico para apoyar la respuesta y ayudar a acercar una vacuna potencial a las comunidades que más la necesitan", declaró Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna. Esta vacuna debería estar lista para ensayos clínicos en dos o tres meses, según la compañía.
Las tres vacunas en desarrollo apuntan a entrenar al cuerpo para reconocer la misma estructura en la superficie del virus, conocida como glicoproteína Bundibugyo. Sin embargo, cada una utiliza una tecnología diferente para lograrlo, según la fuente.
IAVI emplea un virus vivo pero inofensivo que ha sido modificado genéticamente para que también tenga la glicoproteína del ébola. El sistema inmunológico combate el virus inofensivo y aprende a combatir el ébola en el proceso. La vacuna de ARN mensajero y la vacuna de Oxford entregan un fragmento de código genético al cuerpo. Una vez dentro, ordena la construcción de la glicoproteína Bundibugyo, que el cuerpo reconoce como extraña y comienza a atacar.
Todas las vacunas significarían que el sistema inmunológico tiene una ventaja inicial cuando se trata de combatir una infección real de ébola. Sin embargo, las diferencias en las tecnologías y la forma en que entrenan al sistema inmunológico podrían afectar los niveles de protección o el número de dosis necesarias, aspectos que deben probarse en ensayos clínicos, según la información disponible.
Cepi está financiando las etapas iniciales de la investigación. "Con el virus Bundibugyo propagándose rápidamente y sin vacunas autorizadas, cada día cuenta en la carrera contra esta enfermedad mortal", declaró el doctor Richard Hatchett, director ejecutivo de Cepi.
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, afirmó que "una vacuna contra Bundibugyo podría ayudar a controlar esta epidemia y fortalecer la preparación para futuros brotes".
La urgencia del desarrollo de estas vacunas refleja la gravedad de un brote que, según las organizaciones sanitarias internacionales, podría alcanzar o superar las dimensiones de la peor epidemia de ébola registrada en la historia si no se implementan medidas efectivas de contención y prevención en las próximas semanas.


