

La provincia de Konya, considerada el "granero de Turquía", registra 684 sumideros gigantes causados por la extracción ilegal de agua subterránea y sequías prolongadas, según la Autoridad de Gestión de Emergencias de Turquía. El mayor cráter alcanza 228 metros de diámetro y 171 metros de profundidad, amenazando la seguridad alimentaria del país y el sustento de miles de agricultores en la región central de Anatolia.
La cuenca de Konya, ubicada en el centro de Turquía, enfrenta una crisis ambiental sin precedentes que está transformando literalmente el paisaje: cientos de sumideros masivos han aparecido en campos agrícolas, convirtiendo tierras fértiles en cráteres peligrosos que amenazan tanto a las comunidades locales como a la producción de alimentos del país.
Mehmet Akıf Işıklı, agricultor desde 1995 en las afueras de Karapınar, recuerda el momento en que un sumidero apareció en medio de su campo hace casi 20 años. "Estábamos en nuestro campo cuando los aldeanos nos informaron. Cuando llegamos, la tierra apenas había comenzado a colapsar, y había agua burbujeando y hirviendo dentro", relató Işıklı, según la BBC. Dos años atrás, otro cráter se abrió en el campo de su vecino, vigilado ahora por alambre de púas y cuatro perros guardianes.
Según la Autoridad de Gestión de Emergencias de Turquía (AFAD), 684 de estos abismos masivos se han abierto en la cuenca de Konya, con el más grande alcanzando 228 metros de diámetro y 171 metros de profundidad, según reportó la BBC. La región, frecuentemente llamada el "granero de Turquía", está siendo devastada por lo que los expertos describen como una tormenta perfecta de geología, sequía y agricultura intensiva.
LA CRISIS DEL AGUA SUBTERRÁNEA
El problema tiene raíces profundas en las prácticas agrícolas de la región. Un estudio realizado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) Turquía en 2014 identificó que de los 100.000 pozos en la región en ese momento, 66.000 eran ilegales, según informó Eren Atak, gerente del programa de agua dulce de WWF Turquía a la BBC.
"En 2014, WWF Turquía identificó que había un 50% de sobreconsumo del agua disponible. Lo llamamos presupuesto de agua. Tienes disponibilidad de agua, y luego tienes la demanda, entonces ya había un problema de sobreconsumo, principalmente debido a los pozos ilegales", explicó Atak a la BBC.
La extracción descontrolada de agua subterránea permite a los agricultores regar sus campos en el presente, pero sin permitir tiempo para que el agua subterránea se reponga, están tomando prestado del futuro para tener éxito en el presente, y causando que el suelo colapse bajo sus pies, según la BBC.
Konya está ubicada en una cuenca cerrada, una peculiaridad geológica rara que significa que los ríos y el agua subterránea que la alimentan nunca llegan al mar, sino que se acumulan en una serie de lagos. El agua subterránea es clave para todo el sistema hídrico de esta región agrícola, según explicó Güven Eken, fundador de Doğa Derneği, una agencia ambiental con sede en Turquía.
"El agua, ríos subterráneos en este caso, actúan como estructuras subterráneas que mantienen la humedad y la estabilidad, la fuerza de estas áreas kársticas", dijo Eken a la BBC. "La capacidad de agua está disminuyendo allí debido a las políticas de riego excesivo equivocadas; estos ríos subterráneos prácticamente se han secado. Entonces el agua que una vez fluyó debajo de la cuenca de Konya ya no está allí. Todo el sistema se ha secado".
SEQUÍA Y PREDICCIONES ALARMANTES
Turquía ha sido afectada por una sequía continua, con un informe de las Naciones Unidas que predice que Turquía se convertirá en un país pobre en agua para 2030, según reportó la BBC. Esto está exacerbando los problemas existentes de escasez de agua en todo el país, haciendo que los lagos se sequen y la agricultura falle.
Para compensar la falta de agua provocada por la sequía, los agricultores locales están extrayendo ilegalmente el agua subterránea. El desastre natural, combinado con prácticas agrícolas irresponsables que incluyen el drenaje del agua subterránea para cultivos, ha dejado una marca devastadora en Konya, creando estos nuevos peligros que marcan la tierra en todas direcciones y potencialmente dañando la seguridad alimentaria de Turquía, según la BBC.
HISTORIA Y EXPANSIÓN DEL PROBLEMA
Los sumideros han sido una característica de la llanura de Konya a lo largo de la historia. "Las formaciones de sumideros se formaron hace miles de años en la región. La meseta donde está ubicado el sumidero de Kızören ya es conocida como la Meseta Obruk. 'Obruk' es una expresión turca local para 'sumidero'", dijo Fetullah Arık, jefe del Departamento de Ingeniería Geológica de la Universidad Técnica de Konya, a la BBC.
El área ha experimentado sumideros naturales a lo largo de generaciones, con paleo-sumideros de hace miles de años formados debido al colapso de cuevas y grietas de piedra caliza. Sin embargo, el número de sumideros se ha expandido rápidamente en los últimos años, según la BBC.
Cuando el sumidero de İnoba se formó en 2008 justo al lado de una aldea y el sumidero de Yarımoğlu apareció cerca de la autopista Konya-Adana en 2009, algunos comenzaron a darse cuenta de la amenaza, según reportó la BBC.
"Los sumideros son estructuras peligrosas", dijo Arık a la BBC. Hasta ahora, no han matado a nadie, pero siempre existe la amenaza de que podría suceder cuando el suelo colapsa, y que la forma en que los agricultores locales tratan los sumideros podría exacerbar el problema. "La mayoría de las veces, [los agricultores] intentan cerrar [el sumidero] en pánico... Sin embargo, es bastante peligroso llenarlo al azar sin conciencia. Porque hay una cavidad en el fondo que se traga el material existente, el colapso puede repetirse y se pueden crear nuevos peligros", explicó Arík a la BBC.
POLÍTICAS AGRÍCOLAS OBSOLETAS
En la década de 1960, las autoridades turcas introdujeron políticas agrícolas para asignaciones de agua, estableciendo subsidios y recomendando prácticas apropiadas. Sin embargo, esas políticas están desactualizadas y no se han adaptado para reflejar los problemas actuales de agua que enfrenta Turquía y, específicamente, la cuenca de Konya, según la BBC.
"Turquía requiere un cambio político drástico inmediatamente en estas áreas, que generará ingresos suficientes tanto para la comunidad agrícola en el área como para los ciudadanos de la cuenca de Konya", dijo Eken a la BBC. "Requiere una planificación agrícola muy sistemática en toda la cuenca e implementación de la misma. Desafortunadamente, en esta etapa, no podemos ver las señales de esto. Los síntomas son diversos, muy diferentes, pero la solución es realmente simple: diseñar una nueva estrategia agrícola".
Las autoridades turcas fueron contactadas para obtener una respuesta, pero declinaron hacer comentarios, según reportó la BBC.
Actualmente, cultivos sedientos de agua como la remolacha azucarera y el maíz, que son subsidiados por el gobierno, se cultivan en toda la cuenca de Konya. Si bien estos cultivos pueden ser rentables, es a expensas del ecosistema donde se cultivan; no hay suficiente agua para sostener campos expansivos de cultivos sedientos de agua en el centro de Anatolia, según la BBC.
Incentivar cultivos que se adapten mejor al clima y al presupuesto de agua de la cuenca de Konya, como uvas o variedades de trigo nativas, conduciría a un ecosistema más saludable en general y ralentizaría el agotamiento del agua subterránea de Konya. De lo contrario, la industria agrícola en la región podría colapsar a medida que se seque, y las consecuencias reverberarían en todo el país, dijeron las autoridades a la BBC.
IMPACTO EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
"Es muy importante para nuestra seguridad alimentaria... nosotros como país dependemos de la pesca, la silvicultura, la agricultura, por lo que necesitamos sostener estos recursos. Los medios de vida dependen de eso", dijo Atak a la BBC. "Nunca culpo a los agricultores. Nunca culpo a las comunidades locales. Quiero decir, nacieron en un sistema tradicional: pesca, silvicultura, agricultura. Y es deber del gobierno planificar, informar, guiar, proporcionar incentivos y todo".
Las autoridades turcas declinaron hacer comentarios cuando fueron contactadas por la BBC, según el reporte.
Hay esfuerzos para rastrear los sumideros, liderados por Arık y su equipo en el Centro de Investigación de Sumideros de la Universidad Técnica de Konya. "Actualmente, se están realizando esfuerzos para crear mapas de sensibilidad y peligro de sumideros", dijo Arık a la BBC. "El Mapa de Susceptibilidad de Obruk para la provincia de Konya fue realizado por un equipo que nos incluye. Estos mapas se tienen en cuenta en los planes de zonificación. Además, en los estudios de planificación de zonificación, se lleva a cabo una investigación especial para el problema de los sumideros y se determinan medidas".
Pero en última instancia, a menos que se aborden los problemas más grandes del uso del agua y las prácticas agrícolas, el problema continuará creciendo, según la BBC.
UN PROBLEMA ANTROPOGÉNICO
"Las condiciones que observamos en la cuenca de Konya, estos sumideros... este es un problema completamente antropogénico. Hemos creado este problema. La crisis climática, sí, ha acelerado el problema aún más, pero no es la causa subyacente", dijo Eken a la BBC, refiriéndose a la sequía en toda la región. "Los sumideros son realmente la punta del iceberg".
En Karapınar, el área más afectada por los sumideros, Işıklı y su amigo, otro agricultor llamado Caner Çorakçı, se sientan bebiendo té y reflexionando sobre el extraño fenómeno de cultivar en una región donde el suelo podría ceder. Hay un sumidero en el campo de Çorakçı, y él intenta cultivar alrededor de él, según la BBC.
"Nos hemos acostumbrado a esta situación, porque este tipo de desastre está sucediendo en todas las regiones ahora. Como resultado, estamos viendo que muchas partes de nuestros campos están siendo afectadas y su área superficial se está hundiendo", dijo Çorakçı a la BBC. Él sabe que en última instancia el gobierno es responsable de lidiar con los problemas de agua que afectan su agricultura y su campo, y teme dónde atacará el sumidero a continuación.
Las autoridades turcas fueron contactadas por la BBC, pero no respondieron, según el reporte.
Çorakçı e Işıklı están más preocupados por sus problemas urgentes ahora: la sequía, la economía, los rendimientos agrícolas y la disponibilidad de agua. Pero si el problema no se aborda, el futuro de la cuenca de Konya podría ser sombrío, según la BBC.
"El riesgo es que toda la cuenca se está hundiendo. ¿Qué va a pasar en el futuro en 10 años? ¿En 20 años? ¿Estas personas migrarán a otro lugar? ¿La agricultura estará completamente fuera de la agenda de Turquía en la cuenca de Konya?", dijo Atak de WWF a la BBC. "[Los agricultores] son conscientes de lo que está pasando. Están preocupados. Pero al final, este es su ingreso. Dependen de la cosecha; para la cosecha, tienen que cavar estos pozos y obtener agua. Así que creo que es un ejemplo de la tragedia de los comunes".
Pero los agricultores se aferran a su optimismo frente al terreno incierto sobre el que se encuentran. "No estamos contentos con cómo van las cosas", dijo Çorakçı a la BBC, pero agregó: "Creemos que todo mejorará, si Dios quiere".