Uganda cierra su frontera con República Democrática del Congo ante avance del brote de ébola
Uganda cerró con efecto inmediato su frontera con República Democrática del Congo este miércoles para contener la propagación del ébola, después de que varios trabajadores sanitarios ugandeses se infectaran al tratar pacientes congoleños que cruzaron la frontera antes de que se declarara el brote el 15 de mayo, según anunció el equipo nacional de respuesta al ébola liderado por la vicepresidenta Jesca Alupo.
La decisión de cerrar la frontera fue tomada por el equipo de trabajo contra el ébola de Uganda tras un aumento de casos del virus entre trabajadores sanitarios ugandeses que atendieron a pacientes congoleños, según informó el Ministerio de Salud ugandés. Los infectados congoleños habían cruzado la frontera antes de que se declarara oficialmente el brote el 15 de mayo.
La secretaria permanente del Ministerio de Salud de Uganda, Diana Atwine, explicó que los viajes a través de la frontera con Congo solo estarán autorizados en casos de emergencia, incluyendo respuesta al brote, transporte de carga o razones de seguridad, según reportó DW. Cualquier persona que ingrese a Uganda desde Congo bajo circunstancias de emergencia será sometida a aislamiento obligatorio durante 21 días.
Hasta el momento, Uganda ha confirmado siete casos de ébola y una muerte por la enfermedad, según informó la cadena UBC TV. El Gobierno ugandés afirmó este miércoles que no se han registrado nuevos casos confirmados desde el lunes 25 de mayo, manteniendo la cifra anterior.
Todos los que crucen la frontera deberán completar formularios de localización y someterse a controles sanitarios, además de permanecer bajo vigilancia de acuerdo con los protocolos sanitarios nacionales establecidos para controlar el brote, según El País.
Esta es la decimoséptima vez que se registra un brote de ébola en la historia de República Democrática del Congo, según DW. Los expertos médicos indican que fue causado por la cepa Bundibugyo del virus, para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento aprobado.
La región oriental de Congo se acerca a los 1.000 casos sospechosos de ébola, con al menos 220 muertes probablemente debidas al virus, según la Organización Mundial de la Salud. El Gobierno congoleño ha confirmado hasta ahora 101 casos. El País reporta que se han detectado más de un millar de casos y 200 muertes sospechosas en suelo congoleño, de los cuales se han confirmado 100 casos y una decena de fallecidos.
El virus fue detectado inicialmente en la provincia rural de Ituri, una región plagada de grupos armados, gran número de desplazados e infraestructura deficiente, según DW.
Uganda y República Democrática del Congo comparten una frontera de varios cientos de kilómetros que se extiende de norte a sur desde Sudán hasta Ruanda. El área fronteriza tiene numerosos cruces por senderos además de puestos fronterizos formales, con personas que entran y salen de los países cada día para visitar familiares o realizar actividades comerciales, según DW.
La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que los países vecinos enfrentan un alto riesgo de contagio de ébola. Sin embargo, la agencia de la ONU desaconsejó el cierre de fronteras. "Ningún país debería cerrar sus fronteras o imponer restricciones a los viajes y el comercio. Tales medidas generalmente se implementan por miedo y no tienen base científica", dijo la OMS a mediados de mayo, cuando declaró el brote actual de ébola como una emergencia de salud pública de preocupación internacional, según DW.
La OMS advirtió que cerrar los cruces fronterizos haría que las personas utilicen "cruces fronterizos informales que no están monitoreados, aumentando así las posibilidades de propagación de la enfermedad".
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, describió la situación como una "colisión catastrófica de enfermedades y conflictos" en la provincia de Ituri. "El este de la RDC ahora enfrenta una colisión catastrófica de enfermedad y conflicto con el brote de ébola en la provincia de Ituri superando la respuesta", dijo Tedros en la red social X, según DW.
Los combates entre rebeldes y fuerzas gubernamentales en el este de República Democrática del Congo están obstaculizando los esfuerzos para abordar el brote actual de ébola, según la OMS. El jefe de salud de la ONU instó a un alto el fuego en la región para permitir que los trabajadores sanitarios brinden servicios de manera segura y condenó los recientes ataques a instalaciones de salud en el área, diciendo que los disturbios estaban haciendo "casi imposible" llevar a cabo el rastreo de contactos.
"Los trabajadores de primera línea lo arriesgan todo, mientras que los ataques a centros sanitarios hacen que rastrear casos y sus contactos sea casi imposible. No podemos generar confianza en la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen bombas", enfatizó Tedros, según El País.
El director de la OMS reclamó un alto el fuego que permita "un acceso seguro y continuo de los equipos médicos". "Suplicamos que prioricemos la supervivencia humana por encima de todo", añadió.
Tedros destacó que el virus Bundibugyo del ébola "no tiene vacuna ni tratamiento aprobado" y que para detener la transmisión es imprescindible el "acceso humanitario". "Pero los enfrentamientos continuos están provocando desplazamientos masivos, empujando a contactos expuestos a campamentos superpoblados y cortando corredores críticos de contención", describió el máximo responsable de la OMS en un mensaje en redes sociales, según El País.
La decisión de Uganda de cerrar la frontera se produce mientras el país intenta contener los casos y evalúa los peligros de los movimientos transfronterizos, en un contexto donde la región oriental congoleña enfrenta simultáneamente una crisis sanitaria y un conflicto armado que complica dramáticamente los esfuerzos de contención del virus.


