Un tiburón de Groenlandia de 150 años encalla en Irlanda y revela los secretos de la longevidad extrema
Ciencia

Un tiburón de Groenlandia de 150 años encalla en Irlanda y revela los secretos de la longevidad extrema

En abril de 2026, investigadores irlandeses hallaron varado en la costa de County Sligo el primer tiburón de Groenlandia jamás registrado en aguas irlandesas. El ejemplar, de aproximadamente 3 metros de largo y más de 200 kilogramos de peso, tenía alrededor de 150 años de edad, lo que lo convierte en una ventana única hacia una de las especies más longevas del planeta: animales que pueden vivir entre 300 y 500 años, con algunos ejemplares vivos hoy que podrían haber sido contemporáneos de William Shakespeare.

CIENCIA21 JUL 2026

El hallazgo en las costas de Irlanda representa un acontecimiento científico extraordinario. Aunque la costa occidental de Irlanda recibe frecuentemente animales marinos varados debido a su geografía expuesta al Atlántico y a las tormentas que barren la región, nunca antes se había registrado un tiburón de Groenlandia en estas aguas. El ejemplar fue descubierto en las marismas de la marea, donde un equipo de investigadores y voluntarios procedió a su recuperación bajo supervisión del Museo Nacional de Irlanda.

**La edad y el significado de la muerte**

Según Emilie De Loose, bióloga marina del Grupo Irlandés de Ballenas y Delfines, el tiburón hallado representaba un caso particularmente trágico. "Es una lástima. Este animal tardó 150 años en llegar al punto donde podría haber reproducido, podría haber contribuido a poner la población en el camino correcto, y es posible que no haya tenido la oportunidad", explicó De Loose. Para un tiburón de Groenlandia, 150 años significa apenas haber alcanzado la madurez sexual, un hito que requiere más de un siglo de vida.

El tiburón de Groenlandia es el vertebrado más longevo del planeta. Mientras que los humanos envejecen visiblemente en décadas, estos depredadores árticos continúan viviendo durante siglos. La edad exacta de estos animales sigue siendo objeto de debate científico, con estimaciones que oscilan entre aproximadamente 300 y 500 años. Algunos de los tiburones de Groenlandia que nadan en los océanos actuales podrían haber nacido durante la época de Shakespeare, hace más de 400 años.

**La necropsia y el descubrimiento de misterios**

La recuperación del tiburón fue una operación compleja. Con un peso superior a 200 kilogramos, el animal fue cubierto con algas marinas para protegerlo de las aves carroñeras mientras se organizaba su transporte. Al día siguiente, una grúa lo izó hacia un camión que lo llevó a un laboratorio veterinario regional, donde un equipo multidisciplinario de investigadores de diversas organizaciones e instituciones, incluyendo el Museo Nacional de Irlanda, procedió a su examen.

Jasmine Stavenow Jerremalm, investigadora de doctorado en ecología marina de la Universidad del Colegio de Cork, participó en la necropsia. "Hay algo muy íntimo en trabajar con animales muertos, porque realmente llegas a conocer la especie", señaló Stavenow Jerremalm. "Los animales muertos pueden decirnos mucho sobre los vivos". El equipo trabajó en un espacio bien ventilado, protegido con máscaras, guantes y trajes de protección, consciente de que un animal que podría tener cientos de años podría albergar bacterias o virus antiguos.

Los investigadores examinaron meticulosamente el tiburón en busca de heridas o cortes que pudieran explicar su muerte, como daños causados por redes de pesca, pero no encontraron signos de trauma. Procedieron entonces a desollar cuidadosamente al animal. La piel, cubierta de pequeños ganchos llamados dentículos, fue almacenada en un congelador para su posterior taxidermia, con la esperanza de que el Museo Nacional de Irlanda pueda exhibir el espécimen en el futuro.

**Los órganos de un gigante**

El examen reveló órganos de proporciones extraordinarias. El hígado del tiburón pesaba 50 kilogramos, una masa que fue cuidadosamente extraída en una gran bandeja de acero para su análisis. El corazón, órgano central para comprender la longevidad extrema de estos animales, pesaba 34 kilogramos. Para contextualizar, un corazón humano pesa aproximadamente 300 gramos. A pesar de su tamaño colosal, el corazón parecía estar en buen estado de salud.

Este hallazgo es particularmente significativo a la luz de investigaciones recientes. Un estudio reciente que examinó los corazones de tiburones de Groenlandia encontró que mostraban signos comunes de envejecimiento, como cicatrices. Sin embargo, a pesar de estos marcadores de edad, los corazones parecían funcionar bien. Los hallazgos sugieren que el tiburón de Groenlandia ha evolucionado para ser resiliente a los marcadores de envejecimiento que se asocian con problemas cardíacos en otros animales, incluyendo los humanos. Como señalaron los autores de los estudios, este hallazgo altamente inusual "subraya la resiliencia como un mecanismo clave que permite la longevidad extrema".

**La visión que desafía el envejecimiento**

Uno de los mayores misterios sobre el tiburón de Groenlandia ha sido su visión. Durante mucho tiempo, estos tiburones fueron descritos como teniendo una visión muy pobre o incluso siendo ciegos. Esto se debía a su extraordinaria longevidad y a los pequeños parásitos con forma de borla que se adhieren a la parte frontal de sus ojos.

Sin embargo, un artículo de investigación de 2026 de Lily Fogg, investigadora postdoctoral en biología evolutiva de la Universidad de Basilea en Suiza, y otros colegas, ha encontrado lo opuesto. "Sus ojos y retinas están realmente intactos y altamente especializados para la vida en luz muy tenue", explicó Fogg. "Incluso en individuos mayores de un siglo, las células y la maquinaria molecular necesaria para la visión siguen presentes y se ven saludables. Su sistema visual es esencialmente como una 'cámara de luz baja', lo que tiene perfecto sentido si pasas tu vida en las profundidades oscuras y frías del Océano Ártico".

Lo que es verdaderamente notable es que este tejido complejo parece seguir funcionando durante siglos. "Es un sistema visual que parece construido para durar siglos", afirmó Fogg. Los parásitos colgantes no tienen un efecto significativo en la visión del tiburón, según la investigación.

Esta resiliencia contrasta marcadamente con el sistema visual humano. La visión humana tiende a declinar con la edad, mientras que en el tiburón de Groenlandia, la investigación demuestra que la visión puede permanecer intacta durante más de un siglo. "Esto es bastante asombroso, ya que sugiere que pueden haber evolucionado mecanismos para resistir o retrasar este tipo de degeneración relacionada con la edad", señaló Fogg.

Una posible razón para esta resiliencia podría residir en la capacidad del tiburón de Groenlandia para reparar el ADN dañado. El equipo de Fogg encontró genes involucrados en la reparación del ADN que estaban especialmente activos en el tiburón de Groenlandia en comparación con otros tiburones que no viven tanto tiempo. "Esto es especialmente interesante porque el daño del ADN y la capacidad de reparación están ampliamente vinculados a los procesos de envejecimiento en todos los animales", explicó Fogg.

**Adaptaciones para la supervivencia en el abismo**

El tiburón de Groenlandia es un depredador altamente especializado para su entorno ártico. Según Lily Fogg, estos tiburones son nadadores muy lentos y se cree que son principalmente carroñeros que se alimentan de cadáveres. Sin embargo, a veces parecen lograr oportunistamente capturar presas vivas y de rápido movimiento, como focas. "Dado que las aguas árticas pueden ser bastante oscuras, es posible que puedan emboscar focas dormidas o descansando, o tal vez eliminar focas que ya están heridas o atrapadas por el hielo", explicó Fogg.

El tiburón hallado en Irlanda tenía herramientas perfectas para esta forma de vida. Sus dientes estaban extraordinariamente adaptados para arrancar trozos de cadáveres. Los dientes superiores eran rectos y muy afilados, mientras que los dientes inferiores tenían dos direcciones diferentes, casi como una sierra. "Es una adaptación perfecta para arrancar trozos de cadáveres que encuentra en el lecho marino", explicó Stavenow Jerremalm.

El estómago del tiburón parecía estar vacío, pero la válvula espiral, una parte del intestino, parecía llena, sugiriendo que había digerido recientemente alimento. El estómago vacío no representa un problema para el tiburón, que tiene necesidades energéticas bajas. Su metabolismo lento probablemente evolucionó para hacer frente a entornos escasos en recursos, como el Ártico, con presas altamente estacionales.

**Misterios sin resolver**

A pesar de este hallazgo significativo, mucho sobre el tiburón de Groenlandia sigue siendo desconocido. Según Brynn Devine, bióloga marina y científica de pesca ártica de Oceans North, una organización no gubernamental de conservación, "para un tiburón tan grande con una distribución amplia, que no es realmente una especie rara en la mayor parte de su rango, es sorprendente cuán poco sabemos sobre estos tiburones".

"Incluso aspectos básicos de su biología y ecología son desconocidos", señaló Devine. "Por ejemplo, todavía no sabemos dónde están sus zonas de apareamiento y parto, y solo se ha observado una hembra embarazada, por lo que ni siquiera sabemos con certeza cuántas crías tienen por embarazo o con qué frecuencia se reproducen".

Como resultado de esta incertidumbre, los científicos no pueden estimar con precisión cuántos tiburones de Groenlandia hay en el mundo. Esto dificulta la evaluación de la salud de la población y su riesgo frente a amenazas como la captura accidental en redes de pesca. "Es difícil proteger una especie de manera efectiva si no estás seguro de qué áreas o hábitats son más importantes para ellos para comportamientos clave como el apareamiento y el parto, así como no saber con qué frecuencia se reproducen o cuántas crías tienen", explicó Devine.

**Análisis futuro y esperanzas de aprendizaje**

Una muestra de tejido muscular será enviada a un laboratorio para un método experimental diferente para establecer la edad del tiburón de Groenlandia, basado en la longitud de sus telómeros, las tapas protectoras en los extremos de las secuencias de ADN. Los telómeros tienden a acortarse con la edad, junto con la exposición a estrés ambiental.

El estómago y todo el tracto digestivo fueron removidos intactos para análisis posterior. Durante el examen, los investigadores notaron que uno de los testículos estaba retorcido y el color del bazo parecía inusual, pero en general, el tiburón parecía estar saludable. Es posible que el tiburón estuviera enfermo de una manera que no era obvia, sugirió De Loose, y los análisis de los órganos y muestras pueden eventualmente revelar más sobre la causa de su muerte.

"Te hace preguntarte, ¿qué pasó?", reflexionó De Loose. "Es triste porque es viejo según nuestros estándares, pero realmente tenía mucha vida por delante".

Amy Geraghty, curadora de zoología del Museo Nacional de Irlanda de Historia Natural, expresó esperanza sobre el futuro del espécimen. "Esto permitiría a los visitantes futuros aprender sobre una de las especies de tiburones más misteriosas del mundo y el trabajo científico necesario para estudiar tales criaturas. En resumen, esperamos aprender y compartir tanto como sea posible de este encallamiento inusual".

El hallazgo del tiburón de Groenlandia en Irlanda representa una oportunidad sin precedentes para la ciencia. Aunque la muerte del animal es lamentable, los datos obtenidos de su necropsia podrían revolucionar la comprensión científica de cómo los organismos pueden resistir el envejecimiento durante siglos, con implicaciones potenciales para la investigación del envejecimiento en humanos y otros animales. Los misterios del tiburón de Groenlandia, desde su reproducción hasta su ecología completa, continúan esperando ser descubiertos.

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21 jul 2026
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El hallazgo en las costas de Irlanda representa un acontecimiento científico extraordinario. Aunque la costa occidental de Irlanda recibe frecuentemente animales marinos varados debido a su geografía expuesta al Atlántico y a las tormentas que barren la región, nunca antes se había registrado un tiburón de Groenlandia en estas aguas. El ejemplar fue descubierto en las marismas de la marea, donde un equipo de investigadores y voluntarios procedió a su recuperación bajo supervisión del Museo Nacional de Irlanda.

**La edad y el significado de la muerte**

Según Emilie De Loose, bióloga marina del Grupo Irlandés de Ballenas y Delfines, el tiburón hallado representaba un caso particularmente trágico. "Es una lástima. Este animal tardó 150 años en llegar al punto donde podría haber reproducido, podría haber contribuido a poner la población en el camino correcto, y es posible que no haya tenido la oportunidad", explicó De Loose. Para un tiburón de Groenlandia, 150 años significa apenas haber alcanzado la madurez sexual, un hito que requiere más de un siglo de vida.

El tiburón de Groenlandia es el vertebrado más longevo del planeta. Mientras que los humanos envejecen visiblemente en décadas, estos depredadores árticos continúan viviendo durante siglos. La edad exacta de estos animales sigue siendo objeto de debate científico, con estimaciones que oscilan entre aproximadamente 300 y 500 años. Algunos de los tiburones de Groenlandia que nadan en los océanos actuales podrían haber nacido durante la época de Shakespeare, hace más de 400 años.

**La necropsia y el descubrimiento de misterios**

La recuperación del tiburón fue una operación compleja. Con un peso superior a 200 kilogramos, el animal fue cubierto con algas marinas para protegerlo de las aves carroñeras mientras se organizaba su transporte. Al día siguiente, una grúa lo izó hacia un camión que lo llevó a un laboratorio veterinario regional, donde un equipo multidisciplinario de investigadores de diversas organizaciones e instituciones, incluyendo el Museo Nacional de Irlanda, procedió a su examen.

Jasmine Stavenow Jerremalm, investigadora de doctorado en ecología marina de la Universidad del Colegio de Cork, participó en la necropsia. "Hay algo muy íntimo en trabajar con animales muertos, porque realmente llegas a conocer la especie", señaló Stavenow Jerremalm. "Los animales muertos pueden decirnos mucho sobre los vivos". El equipo trabajó en un espacio bien ventilado, protegido con máscaras, guantes y trajes de protección, consciente de que un animal que podría tener cientos de años podría albergar bacterias o virus antiguos.

Los investigadores examinaron meticulosamente el tiburón en busca de heridas o cortes que pudieran explicar su muerte, como daños causados por redes de pesca, pero no encontraron signos de trauma. Procedieron entonces a desollar cuidadosamente al animal. La piel, cubierta de pequeños ganchos llamados dentículos, fue almacenada en un congelador para su posterior taxidermia, con la esperanza de que el Museo Nacional de Irlanda pueda exhibir el espécimen en el futuro.

**Los órganos de un gigante**

El examen reveló órganos de proporciones extraordinarias. El hígado del tiburón pesaba 50 kilogramos, una masa que fue cuidadosamente extraída en una gran bandeja de acero para su análisis. El corazón, órgano central para comprender la longevidad extrema de estos animales, pesaba 34 kilogramos. Para contextualizar, un corazón humano pesa aproximadamente 300 gramos. A pesar de su tamaño colosal, el corazón parecía estar en buen estado de salud.

Este hallazgo es particularmente significativo a la luz de investigaciones recientes. Un estudio reciente que examinó los corazones de tiburones de Groenlandia encontró que mostraban signos comunes de envejecimiento, como cicatrices. Sin embargo, a pesar de estos marcadores de edad, los corazones parecían funcionar bien. Los hallazgos sugieren que el tiburón de Groenlandia ha evolucionado para ser resiliente a los marcadores de envejecimiento que se asocian con problemas cardíacos en otros animales, incluyendo los humanos. Como señalaron los autores de los estudios, este hallazgo altamente inusual "subraya la resiliencia como un mecanismo clave que permite la longevidad extrema".

**La visión que desafía el envejecimiento**

Uno de los mayores misterios sobre el tiburón de Groenlandia ha sido su visión. Durante mucho tiempo, estos tiburones fueron descritos como teniendo una visión muy pobre o incluso siendo ciegos. Esto se debía a su extraordinaria longevidad y a los pequeños parásitos con forma de borla que se adhieren a la parte frontal de sus ojos.

Sin embargo, un artículo de investigación de 2026 de Lily Fogg, investigadora postdoctoral en biología evolutiva de la Universidad de Basilea en Suiza, y otros colegas, ha encontrado lo opuesto. "Sus ojos y retinas están realmente intactos y altamente especializados para la vida en luz muy tenue", explicó Fogg. "Incluso en individuos mayores de un siglo, las células y la maquinaria molecular necesaria para la visión siguen presentes y se ven saludables. Su sistema visual es esencialmente como una 'cámara de luz baja', lo que tiene perfecto sentido si pasas tu vida en las profundidades oscuras y frías del Océano Ártico".

Lo que es verdaderamente notable es que este tejido complejo parece seguir funcionando durante siglos. "Es un sistema visual que parece construido para durar siglos", afirmó Fogg. Los parásitos colgantes no tienen un efecto significativo en la visión del tiburón, según la investigación.

Esta resiliencia contrasta marcadamente con el sistema visual humano. La visión humana tiende a declinar con la edad, mientras que en el tiburón de Groenlandia, la investigación demuestra que la visión puede permanecer intacta durante más de un siglo. "Esto es bastante asombroso, ya que sugiere que pueden haber evolucionado mecanismos para resistir o retrasar este tipo de degeneración relacionada con la edad", señaló Fogg.

Una posible razón para esta resiliencia podría residir en la capacidad del tiburón de Groenlandia para reparar el ADN dañado. El equipo de Fogg encontró genes involucrados en la reparación del ADN que estaban especialmente activos en el tiburón de Groenlandia en comparación con otros tiburones que no viven tanto tiempo. "Esto es especialmente interesante porque el daño del ADN y la capacidad de reparación están ampliamente vinculados a los procesos de envejecimiento en todos los animales", explicó Fogg.

**Adaptaciones para la supervivencia en el abismo**

El tiburón de Groenlandia es un depredador altamente especializado para su entorno ártico. Según Lily Fogg, estos tiburones son nadadores muy lentos y se cree que son principalmente carroñeros que se alimentan de cadáveres. Sin embargo, a veces parecen lograr oportunistamente capturar presas vivas y de rápido movimiento, como focas. "Dado que las aguas árticas pueden ser bastante oscuras, es posible que puedan emboscar focas dormidas o descansando, o tal vez eliminar focas que ya están heridas o atrapadas por el hielo", explicó Fogg.

El tiburón hallado en Irlanda tenía herramientas perfectas para esta forma de vida. Sus dientes estaban extraordinariamente adaptados para arrancar trozos de cadáveres. Los dientes superiores eran rectos y muy afilados, mientras que los dientes inferiores tenían dos direcciones diferentes, casi como una sierra. "Es una adaptación perfecta para arrancar trozos de cadáveres que encuentra en el lecho marino", explicó Stavenow Jerremalm.

El estómago del tiburón parecía estar vacío, pero la válvula espiral, una parte del intestino, parecía llena, sugiriendo que había digerido recientemente alimento. El estómago vacío no representa un problema para el tiburón, que tiene necesidades energéticas bajas. Su metabolismo lento probablemente evolucionó para hacer frente a entornos escasos en recursos, como el Ártico, con presas altamente estacionales.

**Misterios sin resolver**

A pesar de este hallazgo significativo, mucho sobre el tiburón de Groenlandia sigue siendo desconocido. Según Brynn Devine, bióloga marina y científica de pesca ártica de Oceans North, una organización no gubernamental de conservación, "para un tiburón tan grande con una distribución amplia, que no es realmente una especie rara en la mayor parte de su rango, es sorprendente cuán poco sabemos sobre estos tiburones".

"Incluso aspectos básicos de su biología y ecología son desconocidos", señaló Devine. "Por ejemplo, todavía no sabemos dónde están sus zonas de apareamiento y parto, y solo se ha observado una hembra embarazada, por lo que ni siquiera sabemos con certeza cuántas crías tienen por embarazo o con qué frecuencia se reproducen".

Como resultado de esta incertidumbre, los científicos no pueden estimar con precisión cuántos tiburones de Groenlandia hay en el mundo. Esto dificulta la evaluación de la salud de la población y su riesgo frente a amenazas como la captura accidental en redes de pesca. "Es difícil proteger una especie de manera efectiva si no estás seguro de qué áreas o hábitats son más importantes para ellos para comportamientos clave como el apareamiento y el parto, así como no saber con qué frecuencia se reproducen o cuántas crías tienen", explicó Devine.

**Análisis futuro y esperanzas de aprendizaje**

Una muestra de tejido muscular será enviada a un laboratorio para un método experimental diferente para establecer la edad del tiburón de Groenlandia, basado en la longitud de sus telómeros, las tapas protectoras en los extremos de las secuencias de ADN. Los telómeros tienden a acortarse con la edad, junto con la exposición a estrés ambiental.

El estómago y todo el tracto digestivo fueron removidos intactos para análisis posterior. Durante el examen, los investigadores notaron que uno de los testículos estaba retorcido y el color del bazo parecía inusual, pero en general, el tiburón parecía estar saludable. Es posible que el tiburón estuviera enfermo de una manera que no era obvia, sugirió De Loose, y los análisis de los órganos y muestras pueden eventualmente revelar más sobre la causa de su muerte.

"Te hace preguntarte, ¿qué pasó?", reflexionó De Loose. "Es triste porque es viejo según nuestros estándares, pero realmente tenía mucha vida por delante".

Amy Geraghty, curadora de zoología del Museo Nacional de Irlanda de Historia Natural, expresó esperanza sobre el futuro del espécimen. "Esto permitiría a los visitantes futuros aprender sobre una de las especies de tiburones más misteriosas del mundo y el trabajo científico necesario para estudiar tales criaturas. En resumen, esperamos aprender y compartir tanto como sea posible de este encallamiento inusual".

El hallazgo del tiburón de Groenlandia en Irlanda representa una oportunidad sin precedentes para la ciencia. Aunque la muerte del animal es lamentable, los datos obtenidos de su necropsia podrían revolucionar la comprensión científica de cómo los organismos pueden resistir el envejecimiento durante siglos, con implicaciones potenciales para la investigación del envejecimiento en humanos y otros animales. Los misterios del tiburón de Groenlandia, desde su reproducción hasta su ecología completa, continúan esperando ser descubiertos.

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