

Yann LeCun, científico jefe de inteligencia artificial de Meta, planea dejar la empresa en los próximos meses para crear su propia startup, en un movimiento que refleja los profundos cambios estratégicos que está experimentando la compañía de Mark Zuckerberg en el campo de la IA.
El reconocido investigador Yann LeCun, ganador del Premio Turing, prepara su salida de Meta Platforms Inc. para establecer su propio proyecto empresarial, según informó el Financial Times el pasado martes. Su decisión se produce en un momento crucial para la empresa, mientras Zuckerberg reorienta radicalmente la estrategia de inteligencia artificial de la compañía.
LeCun, quien ha sido un crítico de la dependencia exclusiva de los modelos de lenguaje de gran escala, considera que estas herramientas, aunque útiles, aún no pueden razonar y planificar como los humanos. Su salida coincide con una serie de cambios estructurales significativos dentro de Meta, incluyendo la reducción de aproximadamente 600 puestos en su división de investigación de IA.
El nuevo panorama organizacional incluye la contratación de Alexandr Wang para liderar un equipo de 'superinteligencia' y la formación de un laboratorio exclusivo denominado TBD Lab, destinado a desarrollar la próxima generación de modelos de lenguaje. LeCun, quien anteriormente reportaba al Director de Producto Chris Cox, ahora reportará directamente a Wang, lo que señala un giro importante en la estrategia de IA de la empresa.
Este movimiento se produce en un contexto más amplio de competencia tecnológica, donde Meta busca invertir más de 600 mil millones de dólares en Estados Unidos hasta 2028 para expandir su tecnología de IA, centros de datos y capacidades laborales. Sin embargo, inversores como Steve Eisman advierten que la compañía está perdiendo la guerra de gasto en IA frente a gigantes como Google y Microsoft.
La salida de LeCun marca otro capítulo en el turbulento año de Meta, que ha experimentado múltiples sacudidas en su liderazgo. La partida del científico de IA se produce después de la decepcionante recepción del modelo Llama 4 y refleja los desafíos que enfrenta la empresa para posicionarse como líder en inteligencia artificial.
Mientras tanto, el mercado ya ha mostrado su reacción: las acciones de Meta cayeron un 1.62% el lunes, cerrando en 631.76 dólares, aunque en los últimos doce meses han experimentado un crecimiento del 8.33%.