Acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita desata temores de carrera armamentista en Oriente Medio
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Acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita desata temores de carrera armamentista en Oriente Medio

Estados Unidos y Arabia Saudita han formalizado un acuerdo de cooperación nuclear civil que permitiría al reino saudí enriquecer uranio en su territorio con menor supervisión internacional, según reportes de CNN y Deutsche Welle. El pacto, anunciado esta semana, ha generado alarma entre expertos y gobiernos regionales por el riesgo de desencadenar una carrera nuclear en Oriente Medio, especialmente tras la guerra entre Washington e Irán que comenzó en febrero de 2026. El presidente estadounidense Donald Trump condicionó el avance del acuerdo a que Arabia Saudita normalice relaciones diplomáticas con Israel, una exigencia que el reino ha rechazado sin garantías de un Estado palestino independiente.

INTERNACIONAL23 JUL 2026

El acuerdo, denominado "Acuerdo de Energía Nuclear Civil" según reportes de CNN, representa el culminación de dos décadas de búsqueda saudí por acceso a tecnología nuclear. Sin embargo, su aprobación requiere votación del Congreso de Estados Unidos, donde ya enfrenta resistencia significativa.

La cláusula más controvertida del pacto otorgaría a Arabia Saudita la opción futura de enriquecer uranio en su propio territorio con menos supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), según CNN. Esto contrasta marcadamente con acuerdos nucleares previos suscritos por Washington. De los aproximadamente 38 países con programas civiles de energía nuclear, la mayoría no enriquece uranio, sino que lo importa, según Deutsche Welle.

El acuerdo es bilateral, es decir, solo entre Estados Unidos y Arabia Saudita, y no incluye un protocolo adicional con la AIEA que permitiera inspecciones exhaustivas de instalaciones nucleares. Antes de que el reino pueda enriquecer uranio, un equipo conjunto estadounidense-saudí debe determinar si el proceso es justificado y comercialmente viable, según reportes del Wall Street Journal citados por CNN. Cualquier instalación sería construida por Estados Unidos sin transferir tecnología sensible, decisiones a largo plazo que probablemente recaerán en futuras administraciones. El acuerdo prohíbe a Riad desarrollar su propia tecnología de enriquecimiento o comprarla a otros países durante una década, según el Wall Street Journal.

**Reacciones de Irán**

En Teherán, donde Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra en febrero para destruir el programa nuclear iraní, algunos funcionarios han acogido paradójicamente la posibilidad de una carrera armamentista regional. "Naturalmente, si una carrera armamentista tomara forma en esta región, tendríamos más libertad de acción que cualquier otro", dijo el portavoz del Ministerio del Interior iraní Ali Zeinivand a reporteros el miércoles por la noche según medios estatales, según CNN.

El periódico de línea dura Hamshahari acusó a Washington de "dobles estándares" y criticó que Riad reciba derechos nucleares mientras Irán es bombardeado por su programa nuclear. "Mientras se ataca el programa nuclear pacífico de Irán y se lanza una guerra total en la región, ahora se le otorga a un país islámico fundamentalista que jugó un papel en los ataques del 11 de septiembre el derecho a enriquecer armas nucleares con riesgo de proliferación nuclear", escribió el periódico, según CNN.

Aunque 15 de los 19 atacantes del 11 de septiembre de 2001 fueron ciudadanos saudíes, el reino ha negado consistentemente cualquier participación gubernamental. Estados Unidos ha sostenido durante años que su socio estratégico no tuvo rol en los ataques y que al Qaeda actuó por su cuenta al secuestrar cuatro aviones comerciales.

La guerra entre Estados Unidos e Irán, que entra en su quinto mes sin negociaciones activas sobre el programa nuclear iraní, ha generado preocupaciones de que Teherán vea un arma nuclear como su único deterrente viable contra futuros ataques. Irán retiene casi media tonelada de uranio altamente enriquecido, según CNN.

**Posición saudí sobre armas nucleares**

El Príncipe Heredero saudí Mohammed bin Salman declaró en una entrevista televisada en 2018 que "Arabia Saudita no quiere adquirir ninguna bomba nuclear, pero sin duda, si Irán desarrollara una bomba nuclear, seguiríamos el ejemplo lo antes posible", según CNN.

El antiguo Líder Supremo iraní Ayatollah Ali Khamenei, asesinado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, respondió un año después diciendo que Washington no tenía problemas construyendo instalaciones nucleares en Arabia Saudita porque el reino dependía de Estados Unidos. "Personalmente no estaría molesto si las construyeran", dijo el líder fallecido a sus seguidores en un discurso, según CNN. "Porque sé que, si Dios quiere, estas caerán en manos de los Mujahidines Islámicos en un futuro no muy lejano".

**Preocupaciones israelíes**

En Israel, donde hace apenas tres años la administración Biden requería normalización con Arabia Saudita para aprobar el acuerdo nuclear con Riad, dos fuentes israelíes dijeron que Netanyahu no fue sorprendido por el acuerdo, según CNN. "Sabíamos que venía, llevaba tiempo en preparación, y (el Presidente) Trump ahora lo lleva un paso más adelante", dijo un funcionario israelí, según CNN.

Ambas fuentes israelíes dijeron que Israel no ve el acuerdo como finalizado y esperan poder influir en el proceso, ya sea mediante comunicaciones directas con la Casa Blanca o a través del Congreso estadounidense. La segunda fuente israelí dijo que Netanyahu aún intenta presionar a Trump para incluir avances hacia la normalización de Riad con Israel como parte del paquete.

Trump declaró el jueves que el "Acuerdo de Energía Nuclear Civil" con Riad está "totalmente sujeto" a que "Arabia Saudita se una a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham", en referencia al acuerdo firmado en 2020 que estableció relaciones entre Israel y varios países árabes, incluyendo vecinos saudíes como los Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

Tras la guerra israelí en Gaza después de los ataques de Hamás a Israel en 2023, Arabia Saudita ha mantenido que no normalizará relaciones sin que Israel acuerde un camino hacia la independencia palestina y la calma en Gaza.

Un funcionario israelí dijo que Israel está específicamente preocupado por el enriquecimiento de uranio saudí, que es "el componente más peligroso" del acuerdo. "La principal preocupación de Israel no es con el acuerdo de energía nuclear civil en sí, sino con el enriquecimiento de uranio", dijo Yoel Guzansky, investigador senior del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) y antiguo funcionario del Consejo de Seguridad Nacional israelí, a CNN. "Esto podría establecer un precedente regional peligroso".

Un acuerdo nuclear de 30 años entre los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, firmado en 2009, es considerado el "estándar de oro" bajo el cual Abu Dabi acordó monitoreo internacional, sin enriquecimiento de uranio y sin reprocesamiento de combustible, factores que redujeron significativamente las preocupaciones de proliferación, según Deutsche Welle.

Una cláusula en ese acuerdo, sin embargo, establecía que si "términos mejorados fueran acordados con otro estado no nuclear en Oriente Medio", Abu Dabi podría renegociar y enmendar su acuerdo con Washington. "Al principio, debilitará el modelo emiratí, que se basaba en renunciar al derecho de enriquecimiento", dijo Guzansky. "Su acuerdo incluye una cláusula que permite reabrirlo si otro país recibe un acuerdo mejor, y pueden pedir reabrirlo también. Turquía, Egipto también estarán observando esto de cerca. También debilita el caso contra Irán".

**Impacto en Emiratos Árabes Unidos**

El acuerdo menos estricto que Estados Unidos ha hecho con Arabia Saudita probablemente molestará a los Emiratos Árabes Unidos, que frecuentemente compiten con los saudíes por influencia geopolítica, según Deutsche Welle. Los Emiratos ya tienen una planta de energía nuclear, Barakah, como resultado de arreglos con los estadounidenses en 2009.

Como con casi todos los 26 acuerdos de cooperación nuclear que tiene Estados Unidos, el acuerdo de los Emiratos también incluyó lo que se conoce como un "protocolo adicional" firmado con la AIEA. Esto significa que la AIEA puede inspeccionar exhaustivamente todas las instalaciones nucleares. Los Emiratos también acordaron renunciar al enriquecimiento de uranio, según Deutsche Welle.

Para los Emiratos, la energía nuclear siempre fue más sobre el prestigio de ser la primera nación árabe en desarrollarla que sobre ambiciones militares, dijo Nour Eid, investigadora independiente con sede en París que ha publicado artículos sobre ambiciones nucleares en Oriente Medio para varios centros de pensamiento, a Deutsche Welle. Pero, señaló, también hay una cláusula en el acuerdo emiratí que estipula que "si un país regional o vecino tiene un acuerdo más flexible, se reservan el derecho de renegociar sus términos".

**Ambigüedad nuclear regional**

La ambigüedad nuclear pesa fuertemente sobre la región. Se cree que Israel tiene un programa nuclear clandestino y armas atómicas, mientras que Irán ha enriquecido uranio a niveles cercanos a los de armas y ha sido sospechoso durante mucho tiempo de preparar su infraestructura para armamentización, a pesar de ser signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) de la ONU, según CNN. Además, su antiguo Líder Supremo emitió un dictamen religioso prohibiendo armas nucleares.

Turquía y Egipto se han asociado con Rusia para construir programas nucleares pacíficos pero, a diferencia de Israel, son signatarios del TNP. Turquía también ha dado a la ONU el derecho de acceder a información adicional y sitios nucleares. En febrero, el Ministro de Relaciones Exteriores turco advirtió que si Irán adquiere un arma nuclear, Ankara "puede verse inevitablemente obligada a unirse a la misma carrera", según CNN.

**Motivaciones estadounidenses**

Hay varios motivos posibles por los que Estados Unidos ha llegado a este acuerdo. La investigadora Nour Eid señaló que puede tener que ver con la competencia estadounidense con China y Rusia, los principales proveedores nucleares mundiales. China y Rusia han presentado ofertas para construir plantas nucleares en Arabia Saudita y estas tienden a venir con menos condiciones, dijo a Deutsche Welle. Trump también prometió previamente revitalizar el sector nuclear estadounidense y el acuerdo saudí valdrá miles de millones.

También está la guerra con Irán a considerar. La guerra estadounidense-israelí contra Irán, que comenzó a finales de febrero, vio a Irán atacar países aliados de Estados Unidos en el Golfo. Esto ha tensionado las relaciones estadounidenses con Arabia Saudita, que está atrapada entre las ambiciones hegemónicas de Israel e Irán, según Deutsche Welle.

Este acuerdo vincula a Estados Unidos y Arabia Saudita más estrechamente, dice Rosemary Kelanic, directora del programa de Oriente Medio del centro de pensamiento estadounidense Defense Priorities Foundation. Por ejemplo, da "a Arabia Saudita una fuente potente de apalancamiento para extraer futuras concesiones de Washington, incluyendo nuevas garantías de seguridad, amenazando con armamentizar su programa a menos que Estados Unidos prometa protección militar mejorada", argumentó Kelanic en una declaración del miércoles, según Deutsche Welle.

Estados Unidos podría sentirse obligado a comerciar protección de defensa por los saudíes renunciando a armas nucleares potenciales, como sucedió en Alemania Occidental y Corea del Sur, dice Kelanic. "Hicieron progreso nuclear, queríamos evitar que obtuvieran la bomba, y finalmente les ofrecimos mayor protección militar estadounidense para que abandonaran sus programas", explicó Kelanic. "Dar a Riad enriquecimiento de uranio podría funcionalemente enredar a Estados Unidos con Arabia Saudita para siempre", según Deutsche Welle.

El acuerdo también podría significar que Estados Unidos se vea obligado a intervenir para salvar la monarquía saudí si fuera amenazada, señaló Kelanic.

**Perspectiva iraní sobre la hipocresía**

Cuando se anunció el acuerdo, observadores fueron rápidos en señalar la hipocresía inherente. La administración Trump ahora estaba preparada para dar a Arabia Saudita exactamente lo que estaban bombardeando a Irán por, argumentaron varios expertos, según Deutsche Welle.

Es un golpe para los iraníes porque "su enemigo jurado [Estados Unidos] está dando a su rival regional una ventaja en su propio programa nuclear", dijo Kelanic en la plataforma de redes sociales X, según Deutsche Welle. Por eso el acuerdo hace menos probable un rápido fin del conflicto actual entre Irán y Estados Unidos, argumentó. "Irán definitivamente será menos confiado de Estados Unidos y menos dispuesto a hacer concesiones", señaló Kelanic en línea, según Deutsche Welle.

El acuerdo también hace que los iraníes sean más propensos a intentar armamentizar su propio programa nuclear más rápidamente, continuó. Otros observadores están de acuerdo y también temen el comienzo de una carrera armamentista nuclear en Oriente Medio.

Sin embargo, como señaló Eid, nada de esto es probable que suceda en el corto plazo. Tomará a los saudíes entre 10 y 20 años desarrollar energía nuclear, y mucho menos armas nucleares, dijo a Deutsche Welle.

**Contexto de la venta de armas**

El acuerdo también se produce en el contexto de la perspectiva de que Estados Unidos venda cazas F-35 a Turquía, lo que añade a las diferencias ya existentes entre Estados Unidos e Israel sobre Irán, la ocupación israelí del sur del Líbano y partes del sur de Siria, según James Dorsey, experto en la región de la Escuela de Estudios Internacionales Rajaratnam de Singapur, en su boletín regular del jueves, según Deutsche Welle.

**Cronología y próximos pasos**

El acuerdo debe ser votado por el Congreso de Estados Unidos, donde ya enfrenta resistencia. Trump ha condicionado su aprobación a la normalización saudí-israelí, una exigencia que Arabia Saudita ha rechazado sin garantías de un Estado palestino independiente. Los expertos advierten que la falta de una rápida resolución del conflicto palestino-israelí hace improbable que Arabia Saudita cumpla con esta condición bajo el actual gobierno israelí.

La energía nuclear civil es un acuerdo de cooperación pacífica, frecuentemente llamado un "acuerdo 123", que incluye un acuerdo de salvaguardias bilaterales, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. El Secretario de Energía estadounidense Chris Wright dijo que los términos "mantienen los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación".

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23 jul 2026
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El acuerdo, denominado "Acuerdo de Energía Nuclear Civil" según reportes de CNN, representa el culminación de dos décadas de búsqueda saudí por acceso a tecnología nuclear. Sin embargo, su aprobación requiere votación del Congreso de Estados Unidos, donde ya enfrenta resistencia significativa.

La cláusula más controvertida del pacto otorgaría a Arabia Saudita la opción futura de enriquecer uranio en su propio territorio con menos supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), según CNN. Esto contrasta marcadamente con acuerdos nucleares previos suscritos por Washington. De los aproximadamente 38 países con programas civiles de energía nuclear, la mayoría no enriquece uranio, sino que lo importa, según Deutsche Welle.

El acuerdo es bilateral, es decir, solo entre Estados Unidos y Arabia Saudita, y no incluye un protocolo adicional con la AIEA que permitiera inspecciones exhaustivas de instalaciones nucleares. Antes de que el reino pueda enriquecer uranio, un equipo conjunto estadounidense-saudí debe determinar si el proceso es justificado y comercialmente viable, según reportes del Wall Street Journal citados por CNN. Cualquier instalación sería construida por Estados Unidos sin transferir tecnología sensible, decisiones a largo plazo que probablemente recaerán en futuras administraciones. El acuerdo prohíbe a Riad desarrollar su propia tecnología de enriquecimiento o comprarla a otros países durante una década, según el Wall Street Journal.

**Reacciones de Irán**

En Teherán, donde Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra en febrero para destruir el programa nuclear iraní, algunos funcionarios han acogido paradójicamente la posibilidad de una carrera armamentista regional. "Naturalmente, si una carrera armamentista tomara forma en esta región, tendríamos más libertad de acción que cualquier otro", dijo el portavoz del Ministerio del Interior iraní Ali Zeinivand a reporteros el miércoles por la noche según medios estatales, según CNN.

El periódico de línea dura Hamshahari acusó a Washington de "dobles estándares" y criticó que Riad reciba derechos nucleares mientras Irán es bombardeado por su programa nuclear. "Mientras se ataca el programa nuclear pacífico de Irán y se lanza una guerra total en la región, ahora se le otorga a un país islámico fundamentalista que jugó un papel en los ataques del 11 de septiembre el derecho a enriquecer armas nucleares con riesgo de proliferación nuclear", escribió el periódico, según CNN.

Aunque 15 de los 19 atacantes del 11 de septiembre de 2001 fueron ciudadanos saudíes, el reino ha negado consistentemente cualquier participación gubernamental. Estados Unidos ha sostenido durante años que su socio estratégico no tuvo rol en los ataques y que al Qaeda actuó por su cuenta al secuestrar cuatro aviones comerciales.

La guerra entre Estados Unidos e Irán, que entra en su quinto mes sin negociaciones activas sobre el programa nuclear iraní, ha generado preocupaciones de que Teherán vea un arma nuclear como su único deterrente viable contra futuros ataques. Irán retiene casi media tonelada de uranio altamente enriquecido, según CNN.

**Posición saudí sobre armas nucleares**

El Príncipe Heredero saudí Mohammed bin Salman declaró en una entrevista televisada en 2018 que "Arabia Saudita no quiere adquirir ninguna bomba nuclear, pero sin duda, si Irán desarrollara una bomba nuclear, seguiríamos el ejemplo lo antes posible", según CNN.

El antiguo Líder Supremo iraní Ayatollah Ali Khamenei, asesinado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, respondió un año después diciendo que Washington no tenía problemas construyendo instalaciones nucleares en Arabia Saudita porque el reino dependía de Estados Unidos. "Personalmente no estaría molesto si las construyeran", dijo el líder fallecido a sus seguidores en un discurso, según CNN. "Porque sé que, si Dios quiere, estas caerán en manos de los Mujahidines Islámicos en un futuro no muy lejano".

**Preocupaciones israelíes**

En Israel, donde hace apenas tres años la administración Biden requería normalización con Arabia Saudita para aprobar el acuerdo nuclear con Riad, dos fuentes israelíes dijeron que Netanyahu no fue sorprendido por el acuerdo, según CNN. "Sabíamos que venía, llevaba tiempo en preparación, y (el Presidente) Trump ahora lo lleva un paso más adelante", dijo un funcionario israelí, según CNN.

Ambas fuentes israelíes dijeron que Israel no ve el acuerdo como finalizado y esperan poder influir en el proceso, ya sea mediante comunicaciones directas con la Casa Blanca o a través del Congreso estadounidense. La segunda fuente israelí dijo que Netanyahu aún intenta presionar a Trump para incluir avances hacia la normalización de Riad con Israel como parte del paquete.

Trump declaró el jueves que el "Acuerdo de Energía Nuclear Civil" con Riad está "totalmente sujeto" a que "Arabia Saudita se una a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham", en referencia al acuerdo firmado en 2020 que estableció relaciones entre Israel y varios países árabes, incluyendo vecinos saudíes como los Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

Tras la guerra israelí en Gaza después de los ataques de Hamás a Israel en 2023, Arabia Saudita ha mantenido que no normalizará relaciones sin que Israel acuerde un camino hacia la independencia palestina y la calma en Gaza.

Un funcionario israelí dijo que Israel está específicamente preocupado por el enriquecimiento de uranio saudí, que es "el componente más peligroso" del acuerdo. "La principal preocupación de Israel no es con el acuerdo de energía nuclear civil en sí, sino con el enriquecimiento de uranio", dijo Yoel Guzansky, investigador senior del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) y antiguo funcionario del Consejo de Seguridad Nacional israelí, a CNN. "Esto podría establecer un precedente regional peligroso".

Un acuerdo nuclear de 30 años entre los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, firmado en 2009, es considerado el "estándar de oro" bajo el cual Abu Dabi acordó monitoreo internacional, sin enriquecimiento de uranio y sin reprocesamiento de combustible, factores que redujeron significativamente las preocupaciones de proliferación, según Deutsche Welle.

Una cláusula en ese acuerdo, sin embargo, establecía que si "términos mejorados fueran acordados con otro estado no nuclear en Oriente Medio", Abu Dabi podría renegociar y enmendar su acuerdo con Washington. "Al principio, debilitará el modelo emiratí, que se basaba en renunciar al derecho de enriquecimiento", dijo Guzansky. "Su acuerdo incluye una cláusula que permite reabrirlo si otro país recibe un acuerdo mejor, y pueden pedir reabrirlo también. Turquía, Egipto también estarán observando esto de cerca. También debilita el caso contra Irán".

**Impacto en Emiratos Árabes Unidos**

El acuerdo menos estricto que Estados Unidos ha hecho con Arabia Saudita probablemente molestará a los Emiratos Árabes Unidos, que frecuentemente compiten con los saudíes por influencia geopolítica, según Deutsche Welle. Los Emiratos ya tienen una planta de energía nuclear, Barakah, como resultado de arreglos con los estadounidenses en 2009.

Como con casi todos los 26 acuerdos de cooperación nuclear que tiene Estados Unidos, el acuerdo de los Emiratos también incluyó lo que se conoce como un "protocolo adicional" firmado con la AIEA. Esto significa que la AIEA puede inspeccionar exhaustivamente todas las instalaciones nucleares. Los Emiratos también acordaron renunciar al enriquecimiento de uranio, según Deutsche Welle.

Para los Emiratos, la energía nuclear siempre fue más sobre el prestigio de ser la primera nación árabe en desarrollarla que sobre ambiciones militares, dijo Nour Eid, investigadora independiente con sede en París que ha publicado artículos sobre ambiciones nucleares en Oriente Medio para varios centros de pensamiento, a Deutsche Welle. Pero, señaló, también hay una cláusula en el acuerdo emiratí que estipula que "si un país regional o vecino tiene un acuerdo más flexible, se reservan el derecho de renegociar sus términos".

**Ambigüedad nuclear regional**

La ambigüedad nuclear pesa fuertemente sobre la región. Se cree que Israel tiene un programa nuclear clandestino y armas atómicas, mientras que Irán ha enriquecido uranio a niveles cercanos a los de armas y ha sido sospechoso durante mucho tiempo de preparar su infraestructura para armamentización, a pesar de ser signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) de la ONU, según CNN. Además, su antiguo Líder Supremo emitió un dictamen religioso prohibiendo armas nucleares.

Turquía y Egipto se han asociado con Rusia para construir programas nucleares pacíficos pero, a diferencia de Israel, son signatarios del TNP. Turquía también ha dado a la ONU el derecho de acceder a información adicional y sitios nucleares. En febrero, el Ministro de Relaciones Exteriores turco advirtió que si Irán adquiere un arma nuclear, Ankara "puede verse inevitablemente obligada a unirse a la misma carrera", según CNN.

**Motivaciones estadounidenses**

Hay varios motivos posibles por los que Estados Unidos ha llegado a este acuerdo. La investigadora Nour Eid señaló que puede tener que ver con la competencia estadounidense con China y Rusia, los principales proveedores nucleares mundiales. China y Rusia han presentado ofertas para construir plantas nucleares en Arabia Saudita y estas tienden a venir con menos condiciones, dijo a Deutsche Welle. Trump también prometió previamente revitalizar el sector nuclear estadounidense y el acuerdo saudí valdrá miles de millones.

También está la guerra con Irán a considerar. La guerra estadounidense-israelí contra Irán, que comenzó a finales de febrero, vio a Irán atacar países aliados de Estados Unidos en el Golfo. Esto ha tensionado las relaciones estadounidenses con Arabia Saudita, que está atrapada entre las ambiciones hegemónicas de Israel e Irán, según Deutsche Welle.

Este acuerdo vincula a Estados Unidos y Arabia Saudita más estrechamente, dice Rosemary Kelanic, directora del programa de Oriente Medio del centro de pensamiento estadounidense Defense Priorities Foundation. Por ejemplo, da "a Arabia Saudita una fuente potente de apalancamiento para extraer futuras concesiones de Washington, incluyendo nuevas garantías de seguridad, amenazando con armamentizar su programa a menos que Estados Unidos prometa protección militar mejorada", argumentó Kelanic en una declaración del miércoles, según Deutsche Welle.

Estados Unidos podría sentirse obligado a comerciar protección de defensa por los saudíes renunciando a armas nucleares potenciales, como sucedió en Alemania Occidental y Corea del Sur, dice Kelanic. "Hicieron progreso nuclear, queríamos evitar que obtuvieran la bomba, y finalmente les ofrecimos mayor protección militar estadounidense para que abandonaran sus programas", explicó Kelanic. "Dar a Riad enriquecimiento de uranio podría funcionalemente enredar a Estados Unidos con Arabia Saudita para siempre", según Deutsche Welle.

El acuerdo también podría significar que Estados Unidos se vea obligado a intervenir para salvar la monarquía saudí si fuera amenazada, señaló Kelanic.

**Perspectiva iraní sobre la hipocresía**

Cuando se anunció el acuerdo, observadores fueron rápidos en señalar la hipocresía inherente. La administración Trump ahora estaba preparada para dar a Arabia Saudita exactamente lo que estaban bombardeando a Irán por, argumentaron varios expertos, según Deutsche Welle.

Es un golpe para los iraníes porque "su enemigo jurado [Estados Unidos] está dando a su rival regional una ventaja en su propio programa nuclear", dijo Kelanic en la plataforma de redes sociales X, según Deutsche Welle. Por eso el acuerdo hace menos probable un rápido fin del conflicto actual entre Irán y Estados Unidos, argumentó. "Irán definitivamente será menos confiado de Estados Unidos y menos dispuesto a hacer concesiones", señaló Kelanic en línea, según Deutsche Welle.

El acuerdo también hace que los iraníes sean más propensos a intentar armamentizar su propio programa nuclear más rápidamente, continuó. Otros observadores están de acuerdo y también temen el comienzo de una carrera armamentista nuclear en Oriente Medio.

Sin embargo, como señaló Eid, nada de esto es probable que suceda en el corto plazo. Tomará a los saudíes entre 10 y 20 años desarrollar energía nuclear, y mucho menos armas nucleares, dijo a Deutsche Welle.

**Contexto de la venta de armas**

El acuerdo también se produce en el contexto de la perspectiva de que Estados Unidos venda cazas F-35 a Turquía, lo que añade a las diferencias ya existentes entre Estados Unidos e Israel sobre Irán, la ocupación israelí del sur del Líbano y partes del sur de Siria, según James Dorsey, experto en la región de la Escuela de Estudios Internacionales Rajaratnam de Singapur, en su boletín regular del jueves, según Deutsche Welle.

**Cronología y próximos pasos**

El acuerdo debe ser votado por el Congreso de Estados Unidos, donde ya enfrenta resistencia. Trump ha condicionado su aprobación a la normalización saudí-israelí, una exigencia que Arabia Saudita ha rechazado sin garantías de un Estado palestino independiente. Los expertos advierten que la falta de una rápida resolución del conflicto palestino-israelí hace improbable que Arabia Saudita cumpla con esta condición bajo el actual gobierno israelí.

La energía nuclear civil es un acuerdo de cooperación pacífica, frecuentemente llamado un "acuerdo 123", que incluye un acuerdo de salvaguardias bilaterales, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. El Secretario de Energía estadounidense Chris Wright dijo que los términos "mantienen los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación".

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