Acusan a Milei de generar con inteligencia artificial un artículo académico que fundamenta su programa económico
El presidente argentino Javier Milei enfrenta acusaciones de fraude intelectual tras difundir un artículo académico coescrito con el exfuncionario Demian Reidel que, según un economista español, fue generado en buena medida por inteligencia artificial. Un análisis realizado con herramientas de detección de texto generado por IA indicó que aproximadamente el 50% del documento titulado "Escala mínima viable" proviene de escritura no humana, porcentaje que alcanza el 100% en algunos párrafos específicos. Aunque Reidel reconoció que el texto fue editado con IA, rechazó las acusaciones de fraude, mientras expertos advierten sobre las limitaciones de las tecnologías actuales para detectar contenido generado por máquinas.
Javier Milei difundió el miércoles pasado en sus redes sociales un artículo académico que presentó como el "andamiaje teórico" de sus ideas para gobernar Argentina. El documento, titulado "Escala mínima viable" y escrito en coautoría con Demian Reidel, se convirtió rápidamente en el centro de una controversia después de que Jesús Fernández-Villaverde, economista español especializado en modelos de equilibrio dinámico y radicado en Estados Unidos, lo señalara como un "fraude intelectual" generado en buena medida por inteligencia artificial.
Fernández-Villaverde utilizó la versión paga del programa de detección de texto generado por IA llamado Pangram para analizar el artículo. Según publicó en su cuenta de X el 9 de julio de 2026, el sistema arrojó que alrededor del 50% de todo el documento firmado por Milei y Reidel era escritura no humana, porcentaje que se extendía al 100% en algunos párrafos puntuales. El economista español planteó la hipótesis de que los autores no utilizaron la IA para mejorar el texto sino para crear su contenido desde cero.
Fernández-Villaverde sugirió que Milei y Reidel redactaron una solicitud específica (un "prompt") a una herramienta de IA pidiendo que diseñara "un modelo" que cumpliera determinadas funciones. "Quizás reescribieron un poco la introducción y adjuntaron sus nombres sin siquiera leer el resultado con cuidado. Realmente no hay pensamiento ni sensibilidad económica más allá de lo que les dio la máquina", consideró el economista. Aclaró que no analizó el texto porque "iba detrás de Milei", sino porque cuando comenzó a leerlo le resultó "obvio que estaba escrito por un modelo de lenguaje".
Demian Reidel, quien es físico y doctor en Economía además de expresidente de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina, desmintió las acusaciones de fraude pero reconoció que el texto fue editado con ayuda de inteligencia artificial. "Al terminar de escribir el texto, lo pasé por inteligencia artificial para corregir la escritura", señaló en sus redes sociales. Reidel aclaró que el trabajo en coautoría con el presidente es un "working paper" o artículo en progreso, porque aún no fue publicado en una revista especializada.
El documento, de 30 páginas y de lectura muy difícil para el público no especializado, traduce en ecuaciones lo que se supone que es el programa de crecimiento económico del Gobierno argentino. Según explican los autores en un anexo de divulgación, la investigación demostraría que existe una escala mínima viable para una economía: por debajo de ella, el colapso es inevitable y, por encima, "crecer deja de ser una opción entre varias para volverse la única decisión racional". En este marco, los autores identifican dos fuerzas que pueden empujar a una economía debajo de ese umbral: la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación del Estado, lo que fundamentaría la importancia de las políticas del Gobierno ultra, centradas en batalla cultural, desregulación y reducción del Estado.
Reidel se defendió argumentando que "los resultados del paper son lo contrario a plagio: son resultados novedosos sobre un problema muy complicado y que pudimos resolver usando algunas herramientas matemáticas que no se usan normalmente en economía. No puede ser plagio porque estos resultados no existían". Sin embargo, reconoció que Pangram, la herramienta utilizada por Fernández-Villaverde, "no es un detector de plagio, sino un detector de estilo de escritura de inteligencia artificial", lo que pudo haber disparado la controversia.
Maximiliano Firtman, programador, periodista y fundador de la academia de tecnología Codemia, explicó que por el momento no hay tecnologías que permitan asegurar de forma fehaciente si un texto fue escrito con IA. "Hay herramientas que buscan ciertos patrones de escritura que son comunes a algunos modelos de IA, por ejemplo, el famoso 'no es X, es Y', muy común en ChatGPT. Pero los modelos de las empresas evolucionan y los autores, de entender el problema, podrían orientar a las IA a escribir con otros patrones, podrían cambiar el modelo, o pasarlo por distintos filtros para eliminar esos patrones, por lo cual estos detectores terminan siendo inútiles", apuntó. Firtman señaló que estas herramientas han señalado incluso que pasajes de La Biblia o de Shakespeare fueron escritos por IA.
Para Firtman, es necesario sofisticar las preguntas y pensar qué significa que algo esté escrito con IA, dado que su uso para la corrección y mejora de la redacción es cada vez más popular. Incluso propone "redefinir los límites morales de lo que consideramos aceptable o no en el uso de IA en la escritura", teniendo en cuenta que cada vez será más difícil encontrar textos 100% artesanales donde ninguna IA haya tenido participación alguna.
La polémica prendió en Argentina porque no es la primera vez que Milei es acusado de una conducta de este tipo. En 2021 fue cuestionado por reproducir en columnas periodísticas pasajes de economistas de la escuela austríaca sin atribución de autor, una acusación que él rechazó al sostener que se trataba de textos de "divulgación" y no de trabajos académicos con citas bibliográficas. Más tarde, investigadores mexicanos denunciaron ante la justicia que su libro "Pandenomics" contenía fragmentos tomados de un artículo científico publicado en 2014.
En 2024 surgieron nuevas acusaciones por presuntas similitudes entre su libro "Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica" y trabajos de economistas chilenos y de un investigador del Conicet argentino. Ese mismo año, además, una edición española de "El camino del libertario" incluyó una biografía con datos académicos incorrectos, como la atribución de un doctorado que Milei no posee, un error que la editorial anunció que corregiría.
La controversia actual plantea interrogantes más amplios sobre la autenticidad intelectual en la era de la inteligencia artificial. Mientras que Reidel sostiene que el uso de IA para edición y corrección es práctica común, Fernández-Villaverde sugiere que en este caso la herramienta fue utilizada para generar contenido sustantivo, no solo para pulir la redacción. La falta de detectores confiables de contenido generado por IA complica la verificación de las acusaciones, dejando la controversia en un terreno de interpretación y credibilidad de las partes involucradas.




