Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. prepara uso de modelo de inteligencia artificial Mythos de Anthropic en operaciones cibernéticas
La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha desplegado aproximadamente media docena de ingenieros de Anthropic para ayudar a sus agentes de inteligencia a utilizar Mythos, el modelo avanzado de inteligencia artificial para ciberseguridad de la compañía, según reportó Financial Times citando fuentes anónimas. El movimiento se produce pese a una prohibición federal sobre el uso de tecnología de Anthropic, impuesta después de que el Departamento de Defensa designara a la empresa como un "riesgo para la cadena de suministro" en represalia por negarse a permitir que el gobierno utilizara sus modelos para vigilancia masiva doméstica y armas autónomas.
Los ingenieros desplegados tienen la tarea de ayudar a la agencia de inteligencia a utilizar Mythos para ciertas aplicaciones, según el reporte de Financial Times. Sin embargo, no está claro si los ingenieros o el modelo Mythos están siendo utilizados activamente en las operaciones de hackeo de la agencia, según las fuentes consultadas por el medio.
La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos está encargada de recopilar inteligencia a través de escuchas telefónicas, cables submarinos, asociaciones corporativas y otros medios clandestinos, además de llevar a cabo ciberataques ofensivos contra adversarios extranjeros, según describe Financial Times.
El reporte del medio británico se suma a noticias anteriores de Axios, que informó en abril de 2026 que la NSA estaba usando Mythos a pesar de una prohibición federal sobre el uso de tecnología de Anthropic. Esa prohibición siguió a una decisión del Departamento de Defensa de designar a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro" en represalia por no permitir que el gobierno utilizara sus modelos para vigilancia masiva doméstica y armas autónomas, según reportó Axios.
El último reporte llega en un momento en que los gobiernos se están apresurando para obtener acceso a Mythos, un modelo al que Anthropic afirma haber tenido que limitar el acceso por temor a que sus capacidades de ciberseguridad pudieran ser explotadas para descubrir fallas de seguridad y llevar a cabo hackeos, según Financial Times.
Cuando TechCrunch contactó a la NSA, un portavoz de la agencia se negó a confirmar o negar el reporte. Anthropic no respondió a una solicitud de comentarios, según informó el medio tecnológico.
La situación plantea interrogantes sobre la relación entre las empresas de inteligencia artificial de vanguardia y las agencias de inteligencia estadounidenses, particularmente en un contexto donde existen restricciones formales sobre el uso de ciertas tecnologías. El caso de Mythos es especialmente significativo dado que Anthropic, una de las principales empresas de inteligencia artificial, ha establecido límites éticos sobre cómo pueden utilizarse sus modelos.
La designación de Anthropic como "riesgo para la cadena de suministro" por parte del Departamento de Defensa representa una medida inusual que refleja tensiones entre las prioridades de seguridad nacional del gobierno estadounidense y las políticas éticas de las empresas tecnológicas. Esta designación típicamente se reserva para entidades que representan amenazas a la seguridad o la integridad de las operaciones gubernamentales.
El modelo Mythos ha generado particular interés debido a sus capacidades avanzadas en ciberseguridad, un área crítica tanto para operaciones defensivas como ofensivas en el ámbito de la inteligencia. La capacidad de identificar vulnerabilidades de seguridad y potencialmente explotarlas convierte a este tipo de herramientas en activos estratégicos altamente valorados por agencias de inteligencia alrededor del mundo.
El hecho de que aproximadamente media docena de ingenieros de Anthropic estén trabajando directamente con la NSA sugiere un nivel significativo de colaboración técnica, aunque los detalles específicos de esta cooperación permanecen sin confirmar oficialmente. Esta colaboración directa entre personal de empresas privadas de tecnología y agencias de inteligencia no es inusual en el sector, pero adquiere particular relevancia dado el contexto de restricciones formales existentes.
La negativa de Anthropic a permitir el uso de sus modelos para vigilancia masiva doméstica y armas autónomas refleja un posicionamiento ético que ha generado fricción con ciertas agencias gubernamentales. Esta postura contrasta con el aparente uso de Mythos por parte de la NSA, planteando preguntas sobre cómo se están navegando estas restricciones en la práctica.
El interés gubernamental global en Mythos subraya la carrera internacional por acceder a capacidades avanzadas de inteligencia artificial en el ámbito de la ciberseguridad. A medida que las amenazas cibernéticas se vuelven más sofisticadas, las herramientas basadas en inteligencia artificial para detectar, prevenir y potencialmente ejecutar operaciones cibernéticas se han convertido en prioridades estratégicas para los estados.
La falta de comentarios tanto de la NSA como de Anthropic deja sin respuesta preguntas clave sobre la naturaleza exacta de la colaboración, el alcance del uso de Mythos en operaciones de inteligencia, y cómo se reconcilia esta aparente cooperación con las restricciones federales existentes sobre la tecnología de Anthropic.
Este caso ilustra las complejidades emergentes en la intersección entre el desarrollo de inteligencia artificial avanzada, la seguridad nacional y los límites éticos que las empresas tecnológicas intentan establecer sobre el uso de sus productos. A medida que los modelos de inteligencia artificial se vuelven más capaces en áreas sensibles como la ciberseguridad, estas tensiones probablemente se intensificarán, requiriendo marcos regulatorios y éticos más claros para gobernar su uso por parte de agencias gubernamentales.


