Airbus y MTU desarrollarán el primer motor de avión comercial totalmente eléctrico impulsado por hidrógeno
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Airbus y MTU desarrollarán el primer motor de avión comercial totalmente eléctrico impulsado por hidrógeno

La aeronáutica europea Airbus y la fabricante alemana de motores MTU Aero Engines anunciaron el 7 de julio de 2026 una empresa conjunta para desarrollar y comercializar el primer motor de avión totalmente eléctrico alimentado por celdas de combustible de hidrógeno, con el objetivo de lanzar aeronaves comerciales de cero emisiones para 2035, según informaron ambas compañías.

TECNOLOGÍA8 JUL 2026

El acuerdo entre el gigante aeroespacial con sede en los Países Bajos y el fabricante alemán de motores aeronáuticos fue anunciado el 7 de julio de 2026, según reportó Interesting Engineering. La alianza se concretó tras la firma de un Memorando de Entendimiento entre ambas empresas durante el Salón Aeronáutico de París en junio de 2025.

La empresa conjunta se centrará en el desarrollo y comercialización de un motor totalmente eléctrico impulsado por celdas de combustible de hidrógeno, según las compañías. El proyecto combinará la experiencia de Airbus en aeronaves comerciales y tecnologías de hidrógeno líquido con la experiencia de MTU en diseño de motores, desarrollo de celdas de combustible, certificación y mantenimiento.

La nueva compañía está programada para iniciar operaciones en 2027, según el anuncio. El cronograma depende de las aprobaciones regulatorias y la finalización de procesos sociales en Europa. "Nuestra empresa conjunta planificada es el siguiente paso lógico en nuestra visión compartida de un concepto de propulsión basado en hidrógeno para la aviación", señaló Bruno Fichefeux, jefe de programas futuros de Airbus.

Aceleración del desarrollo de celdas de combustible

Se espera que la nueva empresa acelere cada etapa del desarrollo del motor de celda de combustible de hidrógeno, desde la ingeniería y las pruebas hasta la certificación y comercialización, según Fichefeux. El ejecutivo enfatizó que transformará la investigación avanzada en sistemas de propulsión eléctrica industrializados y certificables.

"Esta nueva compañía ayudará a asegurar la soberanía estratégica en la próxima generación de tecnologías de aviación, al tiempo que fortalecerá nuestra capacidad para lograr la ambición ZEROe a largo plazo", agregó Fichefeux.

La ambición ZEROe de Airbus es la iniciativa insignia de la compañía para desarrollar la primera aeronave comercial de cero emisiones impulsada por hidrógeno del mundo para 2035, según la empresa. El proyecto depende en gran medida de la propulsión por celdas de combustible de hidrógeno y tiene como objetivo eliminar completamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y óxido de nitrógeno (NOx) durante el vuelo, produciendo únicamente vapor de agua.

Por su parte, Stefan Weber, vicepresidente senior de ingeniería y tecnología de MTU, describió la empresa como un paso importante hacia el diseño de una nueva generación de propulsión de aeronaves. "Nuestro objetivo ambicioso es allanar el camino para un sistema de propulsión recién desarrollado, seguro, confiable y económico que contribuirá a la aviación climáticamente neutra", continuó Weber.

Tecnología de celdas de combustible de hidrógeno

Las dos compañías se centrarán en un sistema de propulsión totalmente eléctrico impulsado por celdas de combustible de hidrógeno, según el anuncio. Las celdas de combustible generan electricidad a través de una reacción electroquímica entre hidrógeno y oxígeno. El proceso produce agua como subproducto principal en lugar de emisiones de combustión.

Su objetivo es diseñar el primer sistema de propulsión de celda de combustible de hidrógeno destinado a ser utilizado en una aeronave comercial, según las empresas. La compañía también supervisará las pruebas, certificación y comercialización a lo largo del ciclo de vida del producto. Tanto Airbus como MTU creen que el hidrógeno podría reducir el impacto climático de la aviación a largo plazo e impulsar una transformación similar a la observada en el sector automotriz con los vehículos eléctricos.

"Este proyecto es un hito crucial en nuestro camino hacia el primer motor impulsado por hidrógeno, y esto es verdadero liderazgo tecnológico europeo", señaló Weber en un comunicado de prensa. "Con ese fin, queremos crear una empresa que cubra todo el ciclo de vida de los trenes de potencia de celdas de combustible, desde el desarrollo y las pruebas hasta la certificación y comercialización".

Desarrollo del ecosistema de aviación de hidrógeno

Sin embargo, el desarrollo técnico por sí solo no será suficiente para poner en servicio aeronaves impulsadas por hidrógeno, según las compañías. Airbus y MTU también planean apoyar el desarrollo del ecosistema más amplio de aviación de hidrógeno, incluido el marco regulatorio necesario para certificar y operar aeronaves comerciales impulsadas por hidrógeno.

La tecnología de celdas de combustible de hidrógeno genera electricidad a través de una reacción electroquímica entre hidrógeno y oxígeno, produciendo únicamente vapor de agua como subproducto, según la información técnica proporcionada. Este enfoque contrasta con los motores de turbina a reacción tradicionales que queman combustible fósil y emiten gases de efecto invernadero y otros contaminantes.

El proyecto representa un esfuerzo significativo de la industria aeronáutica europea para reducir su huella de carbono y cumplir con objetivos climáticos más estrictos. La aviación comercial es responsable de aproximadamente el 2-3% de las emisiones globales de CO2, y la presión para descarbonizar el sector ha aumentado en los últimos años.

La alianza entre Airbus y MTU también busca mantener el liderazgo tecnológico europeo en el sector aeroespacial frente a la competencia de fabricantes estadounidenses y asiáticos. El desarrollo de tecnologías de propulsión de hidrógeno podría posicionar a Europa como líder en la próxima generación de aviación sostenible.

Implicaciones para la industria aeronáutica

El éxito de este proyecto podría transformar fundamentalmente la industria de la aviación comercial en las próximas décadas. Si Airbus y MTU logran certificar y comercializar un motor de celda de combustible de hidrógeno funcional para 2035, podría marcar el comienzo de una nueva era de vuelos sin emisiones de carbono.

Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos significativos. La infraestructura para producir, almacenar y distribuir hidrógeno en aeropuertos de todo el mundo aún no existe a escala comercial. Los costos de producción de hidrógeno verde, producido mediante electrólisis utilizando energía renovable, siguen siendo elevados en comparación con el combustible de aviación convencional.

Además, las celdas de combustible de hidrógeno deben demostrar que pueden proporcionar la potencia y confiabilidad necesarias para aeronaves comerciales que transportan cientos de pasajeros a través de distancias intercontinentales. Las pruebas de certificación y los requisitos de seguridad para esta tecnología completamente nueva también representarán un proceso largo y complejo.

No obstante, tanto Airbus como MTU han expresado confianza en que la tecnología es viable y que la colaboración entre ambas empresas acelerará significativamente el desarrollo. La empresa conjunta permitirá combinar recursos, conocimientos y capacidades de ambas organizaciones de manera más eficiente que si trabajaran de forma independiente.

El anuncio también refleja un compromiso financiero y estratégico significativo de ambas compañías con la tecnología de hidrógeno como el futuro de la aviación sostenible. La decisión de crear una empresa conjunta dedicada, en lugar de simplemente colaborar en proyectos específicos, indica que ambas empresas ven el hidrógeno como una apuesta central para su futuro a largo plazo.

Si el proyecto tiene éxito, podría establecer un nuevo estándar para la industria aeronáutica global y presionar a otros fabricantes de aeronaves y motores para que desarrollen tecnologías similares o arriesguen quedarse atrás en un mercado cada vez más enfocado en la sostenibilidad ambiental.

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8 jul 2026
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El acuerdo entre el gigante aeroespacial con sede en los Países Bajos y el fabricante alemán de motores aeronáuticos fue anunciado el 7 de julio de 2026, según reportó Interesting Engineering. La alianza se concretó tras la firma de un Memorando de Entendimiento entre ambas empresas durante el Salón Aeronáutico de París en junio de 2025.

La empresa conjunta se centrará en el desarrollo y comercialización de un motor totalmente eléctrico impulsado por celdas de combustible de hidrógeno, según las compañías. El proyecto combinará la experiencia de Airbus en aeronaves comerciales y tecnologías de hidrógeno líquido con la experiencia de MTU en diseño de motores, desarrollo de celdas de combustible, certificación y mantenimiento.

La nueva compañía está programada para iniciar operaciones en 2027, según el anuncio. El cronograma depende de las aprobaciones regulatorias y la finalización de procesos sociales en Europa. "Nuestra empresa conjunta planificada es el siguiente paso lógico en nuestra visión compartida de un concepto de propulsión basado en hidrógeno para la aviación", señaló Bruno Fichefeux, jefe de programas futuros de Airbus.

Aceleración del desarrollo de celdas de combustible

Se espera que la nueva empresa acelere cada etapa del desarrollo del motor de celda de combustible de hidrógeno, desde la ingeniería y las pruebas hasta la certificación y comercialización, según Fichefeux. El ejecutivo enfatizó que transformará la investigación avanzada en sistemas de propulsión eléctrica industrializados y certificables.

"Esta nueva compañía ayudará a asegurar la soberanía estratégica en la próxima generación de tecnologías de aviación, al tiempo que fortalecerá nuestra capacidad para lograr la ambición ZEROe a largo plazo", agregó Fichefeux.

La ambición ZEROe de Airbus es la iniciativa insignia de la compañía para desarrollar la primera aeronave comercial de cero emisiones impulsada por hidrógeno del mundo para 2035, según la empresa. El proyecto depende en gran medida de la propulsión por celdas de combustible de hidrógeno y tiene como objetivo eliminar completamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y óxido de nitrógeno (NOx) durante el vuelo, produciendo únicamente vapor de agua.

Por su parte, Stefan Weber, vicepresidente senior de ingeniería y tecnología de MTU, describió la empresa como un paso importante hacia el diseño de una nueva generación de propulsión de aeronaves. "Nuestro objetivo ambicioso es allanar el camino para un sistema de propulsión recién desarrollado, seguro, confiable y económico que contribuirá a la aviación climáticamente neutra", continuó Weber.

Tecnología de celdas de combustible de hidrógeno

Las dos compañías se centrarán en un sistema de propulsión totalmente eléctrico impulsado por celdas de combustible de hidrógeno, según el anuncio. Las celdas de combustible generan electricidad a través de una reacción electroquímica entre hidrógeno y oxígeno. El proceso produce agua como subproducto principal en lugar de emisiones de combustión.

Su objetivo es diseñar el primer sistema de propulsión de celda de combustible de hidrógeno destinado a ser utilizado en una aeronave comercial, según las empresas. La compañía también supervisará las pruebas, certificación y comercialización a lo largo del ciclo de vida del producto. Tanto Airbus como MTU creen que el hidrógeno podría reducir el impacto climático de la aviación a largo plazo e impulsar una transformación similar a la observada en el sector automotriz con los vehículos eléctricos.

"Este proyecto es un hito crucial en nuestro camino hacia el primer motor impulsado por hidrógeno, y esto es verdadero liderazgo tecnológico europeo", señaló Weber en un comunicado de prensa. "Con ese fin, queremos crear una empresa que cubra todo el ciclo de vida de los trenes de potencia de celdas de combustible, desde el desarrollo y las pruebas hasta la certificación y comercialización".

Desarrollo del ecosistema de aviación de hidrógeno

Sin embargo, el desarrollo técnico por sí solo no será suficiente para poner en servicio aeronaves impulsadas por hidrógeno, según las compañías. Airbus y MTU también planean apoyar el desarrollo del ecosistema más amplio de aviación de hidrógeno, incluido el marco regulatorio necesario para certificar y operar aeronaves comerciales impulsadas por hidrógeno.

La tecnología de celdas de combustible de hidrógeno genera electricidad a través de una reacción electroquímica entre hidrógeno y oxígeno, produciendo únicamente vapor de agua como subproducto, según la información técnica proporcionada. Este enfoque contrasta con los motores de turbina a reacción tradicionales que queman combustible fósil y emiten gases de efecto invernadero y otros contaminantes.

El proyecto representa un esfuerzo significativo de la industria aeronáutica europea para reducir su huella de carbono y cumplir con objetivos climáticos más estrictos. La aviación comercial es responsable de aproximadamente el 2-3% de las emisiones globales de CO2, y la presión para descarbonizar el sector ha aumentado en los últimos años.

La alianza entre Airbus y MTU también busca mantener el liderazgo tecnológico europeo en el sector aeroespacial frente a la competencia de fabricantes estadounidenses y asiáticos. El desarrollo de tecnologías de propulsión de hidrógeno podría posicionar a Europa como líder en la próxima generación de aviación sostenible.

Implicaciones para la industria aeronáutica

El éxito de este proyecto podría transformar fundamentalmente la industria de la aviación comercial en las próximas décadas. Si Airbus y MTU logran certificar y comercializar un motor de celda de combustible de hidrógeno funcional para 2035, podría marcar el comienzo de una nueva era de vuelos sin emisiones de carbono.

Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos significativos. La infraestructura para producir, almacenar y distribuir hidrógeno en aeropuertos de todo el mundo aún no existe a escala comercial. Los costos de producción de hidrógeno verde, producido mediante electrólisis utilizando energía renovable, siguen siendo elevados en comparación con el combustible de aviación convencional.

Además, las celdas de combustible de hidrógeno deben demostrar que pueden proporcionar la potencia y confiabilidad necesarias para aeronaves comerciales que transportan cientos de pasajeros a través de distancias intercontinentales. Las pruebas de certificación y los requisitos de seguridad para esta tecnología completamente nueva también representarán un proceso largo y complejo.

No obstante, tanto Airbus como MTU han expresado confianza en que la tecnología es viable y que la colaboración entre ambas empresas acelerará significativamente el desarrollo. La empresa conjunta permitirá combinar recursos, conocimientos y capacidades de ambas organizaciones de manera más eficiente que si trabajaran de forma independiente.

El anuncio también refleja un compromiso financiero y estratégico significativo de ambas compañías con la tecnología de hidrógeno como el futuro de la aviación sostenible. La decisión de crear una empresa conjunta dedicada, en lugar de simplemente colaborar en proyectos específicos, indica que ambas empresas ven el hidrógeno como una apuesta central para su futuro a largo plazo.

Si el proyecto tiene éxito, podría establecer un nuevo estándar para la industria aeronáutica global y presionar a otros fabricantes de aeronaves y motores para que desarrollen tecnologías similares o arriesguen quedarse atrás en un mercado cada vez más enfocado en la sostenibilidad ambiental.

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