

La Fiscalía Federal de Alemania presentó cargos contra el ucraniano Serhii K., un soldado de 50 años de Kiev, acusándolo de liderar un equipo de siete personas que destruyó tres de los cuatro gasoductos Nord Stream en el mar Báltico en septiembre de 2022. Los fiscales alemanes califican el ataque como crimen de guerra por tratarse de infraestructura energética civil protegida por el derecho internacional, y consideran que el sabotaje forma parte del conflicto entre Rusia y Ucrania.
La Fiscalía Federal de Alemania presentó formalmente cargos contra un ciudadano ucraniano por el ataque con explosivos contra los gasoductos Nord Stream en el fondo del mar Báltico, ocurrido en septiembre de 2022, según reportaron medios alemanes el miércoles. Se trata de la primera vez que un presunto implicado en estos atentados responderá ante la justicia por el caso de sabotaje más espectacular desde el fin de la Guerra Fría, según El País.
El acusado, identificado como Serhii K. bajo las leyes de privacidad alemanas, es un soldado ucraniano de 50 años originario de Kiev, según Deutsche Welle. Los fiscales lo acusan de liderar y coordinar un equipo de siete cómplices en la operación que destruyó tres de los cuatro gasoductos clave de Nord Stream, que transportaban gas ruso a Europa pero no estaban en uso en el momento del ataque, según la BBC.
**Cambio en la calificación de los cargos**
De acuerdo con la Fiscalía alemana, ya no se acusa al exmilitar del ejército de Kiev Serhii Kuznetsov de sabotaje anticonstitucional, sino de crimen de guerra, según El País. Los investigadores consideran que destruir uno de los ramales del gasoducto Nord Stream 1 y uno de los ramales del Nord Stream 2 constituye un ataque contra un objetivo civil protegido por el derecho penal internacional, ya que se trata de infraestructuras energéticas civiles.
K. también está acusado de atacar infraestructura energética civil, considerado un crimen de guerra bajo el derecho internacional, así como de causar una explosión y destruir infraestructura, según Deutsche Welle. Los fiscales generales de Alemania consideran que el sabotaje de los gasoductos que van de Rusia a Alemania forma parte de la guerra entre Rusia y Ucrania, según El País.
**Detalles de la operación**
Según los hallazgos de la investigación, K. y sus cómplices —un patrón, un experto en explosivos y cuatro buzos de aguas profundas— abordaron el velero Andromeda en el puerto de Wiek, en la isla alemana de Rügen, a más tardar el 8 de septiembre de 2022, según Deutsche Welle. La embarcación había sido alquilada durante varias semanas por un intermediario.
El equipo supuestamente colocó cuatro dispositivos explosivos equipados con fusibles de retardo en los gasoductos en el lecho marino cerca de la isla danesa de Bornholm, a profundidades de hasta 80 metros, según Deutsche Welle. Los artefactos estaban fabricados con una mezcla de hexógeno (RDX) y octógeno (HMX), explosivos militares de alto rendimiento capaces de causar destrucción masiva y diseñados para detonar incluso a grandes profundidades, según El País. Los dispositivos detonaron el 26 de septiembre de 2022.
**Evidencia contra el acusado**
Los investigadores descubrieron que K. lideró el equipo de sabotaje y estaba al mando del velero Andromeda, desde el cual se llevó a cabo supuestamente el ataque, según reportes citados por Deutsche Welle. Los investigadores encontraron rastros de los explosivos militares HMX y RDX en el Andromeda, según la misma fuente.
En el almacén donde estaba guardada la embarcación, los investigadores hallaron huellas dactilares, cabellos en una camiseta, una gorra de béisbol, un termo y varias tazas de café usadas, según El País. Una foto de tráfico en la isla de Rügen, tomada a principios de septiembre de 2022, llevó finalmente a descubrir la identidad de uno de los implicados y después de todo el comando formado, según la Fiscalía, por siete ucranianos, según la misma fuente.
La evidencia contra el acusado es considerada abrumadora, según reportes. K. supuestamente se incriminó a sí mismo en llamadas telefónicas interceptadas mientras estaba bajo custodia en Italia pendiente de extradición, según Deutsche Welle.
**Arresto y extradición**
K. fue arrestado el 21 de agosto de 2025 en la provincia italiana de Rimini, según Deutsche Welle. Tras su traslado a Alemania el 27 de noviembre de 2025, un juez alemán ejecutó la orden de arresto al día siguiente y ha estado en detención preventiva en la ciudad norteña de Hamburgo desde entonces, según la misma fuente.
El acusado luchó durante meses contra su extradición a Alemania y en un momento realizó una huelga de hambre, alegando maltrato, según Deutsche Welle. Ha negado su participación y su abogado dijo a la agencia Reuters que confiaba en que su cliente sería absuelto, según la misma fuente.
El bufete de abogados berlinés Menaker, que representa al ucraniano, confirmó a Reuters que se había presentado una acusación el miércoles, pero no dio detalles de los cargos, según la BBC. Los fiscales federales confirmaron para la agencia AFP que un hombre había sido acusado por la explosión, según la misma fuente.
Según fuentes de los círculos de seguridad citadas por Der Spiegel, el acusado ahora ya no se pronuncia sobre los cargos que se le imputan, según El País. El acusado se encuentra en una celda para terroristas y ha perdido entre 15 y 20 kilos por la mala atención, según el medio ucraniano Babel citado por El País.
El abogado italiano del exmilitar dijo en noviembre de 2025, cuando se encontraba todavía en Italia, que su cliente se consideraba "un chivo expiatorio" y que estaba "muy triste" porque su gobierno, que preside Volodímir Zelenski, no lo había defendido y ni siquiera confirmaba que era un soldado supuestamente de servicio en el momento de las explosiones, según informó la BBC citada por El País. "Si cometió el ataque, lo hizo porque se le ordenó, ya que sin duda era capitán del ejército ucraniano", agregó el letrado, según la misma fuente.
**Segundo sospechoso**
Un mes después del arresto de K., un segundo sospechoso ucraniano fue detenido en su casa cerca de la capital polaca Varsovia bajo otra orden de arresto emitida por Alemania, según la BBC. Se trata de un hombre de 46 años que permanece en prisión preventiva en Polonia desde su detención en 2025, según El País.
Sin embargo, un tribunal de Varsovia denegó en octubre de 2025 su extradición a Alemania alegando que el ataque debía ser visto como una acción militar en el marco de una guerra y también puso en duda que Alemania fuera competente en este caso, ya que las explosiones tuvieron lugar en aguas internacionales, según El País.
Según los medios alemanes, uno de los miembros del comando habría muerto en la guerra de Ucrania, según El País. La Fiscalía alemana ha dictado una orden contra todos los miembros del equipo, según la misma fuente.
**Contexto de los gasoductos Nord Stream**
Aunque Nord Stream 2 nunca entró en operación, las dos tuberías de Nord Stream 1 habían proporcionado un suministro constante a lo largo de un tramo de 1.200 kilómetros del mar Báltico, desde la costa rusa hasta el noreste de Alemania, según la BBC.
Poco antes de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Alemania canceló su proceso para aprobar Nord Stream 2, que era 100% propiedad del gigante gasístico ruso Gazprom, según la BBC. Meses después, Rusia cerró Nord Stream 1, culpando a problemas con el equipo, según la misma fuente.
El 26 de septiembre de 2022, se registraron varias explosiones que rompieron tres de las cuatro tuberías, según la BBC. El ataque liberó cantidades récord de metano en el mar Báltico y dejó la infraestructura multimillonaria inoperable, según la misma fuente.
**Investigaciones previas y especulaciones**
El misterio rodeó la identidad de los saboteadores, con Rusia misma bajo sospecha occidental, y Moscú culpando a Estados Unidos y Reino Unido, según la BBC. No hay evidencia hasta ahora que vincule a ningún Estado con los ataques, según la misma fuente.
Las imágenes del mar Báltico burbujeante dieron la vuelta al mundo y fueron objeto de múltiples especulaciones como una posible implicación de agentes estatales rusos e incluso, en algunos casos, también se acusó a buzos de la Marina de Estados Unidos que habrían actuado en colaboración con las autoridades noruegas, según El País. Sin embargo, las pruebas pronto apuntaron hacia Ucrania, según la misma fuente.
Ya en diciembre de 2025, el Tribunal Supremo de Alemania había comunicado que las explosiones habían sido "con alta probabilidad" encargadas por un Estado extranjero en el marco de una operación de los servicios secretos, según El País. Según esta, los responsables habrían sido organismos estatales de Kiev, según la misma fuente.
Según el escrito de acusación al que han tenido acceso medios como Die Zeit, Kuznetsov habría participado en la operación secreta desempeñando un papel de liderazgo, según El País. Al parecer, trabajó para el servicio de inteligencia ucraniano SBU hasta hace 11 años, según la misma fuente. En el momento de los atentados era soldado del ejército ucraniano, tal y como demuestra su carné militar, al que ha tenido acceso el periódico alemán, según El País.
**Implicaciones políticas y diplomáticas**
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, no se pronunció claramente al ser preguntado en Dublín por los medios. "No hemos recibido oficialmente todos los detalles" y "por ahora, es demasiado pronto para hablar", dijo el mandatario, según El País.
Entre bambalinas, el caso salpica no solo a las relaciones de Kiev con Berlín, uno de los suministradores de armas para hacer frente a la invasión rusa, sino también a Moscú, que puede acabar reclamando compensaciones a su enemigo, según El País. El montante podría ascender a entre 140.000 y 170.000 millones de euros, según una estimación que maneja el medio ucraniano Babel citado por El País.
Muchos ucranianos consideran a quien destruyó Nord Stream como héroes por eliminar una importante fuente de ingresos para Rusia, y luchan por entender por qué Alemania —un aliado clave de Ucrania— está llevando adelante esta acusación, según la BBC. Alemania es la mayor fuente europea de ayuda militar para Ucrania, según la misma fuente.
Los gasoductos tenían como objeto abastecer a Berlín de gas ruso, pero el negocio se interrumpió tras la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, según El País.
**Próximos pasos**
Con la presentación formal de cargos, el caso avanzará ahora hacia un juicio que podría tener implicaciones significativas para las relaciones entre Alemania y Ucrania, así como para el entendimiento legal de acciones militares en el contexto de conflictos internacionales. La defensa de K. ha expresado confianza en su absolución, mientras que los fiscales alemanes consideran que la evidencia es abrumadora.
El caso representa un precedente importante en la aplicación del derecho penal internacional a actos de sabotaje contra infraestructura civil en el contexto de conflictos armados, y su resolución podría establecer criterios para casos similares en el futuro.