

La Unión Europea pretende finalizar las negociaciones sobre el llamado "reinicio del Brexit" en los días y semanas posteriores a que el sucesor del primer ministro británico Keir Starmer asuma el cargo, según cuatro diplomáticos y funcionarios europeos que trabajan en estos temas. Bruselas espera que el cambio de liderazgo en Reino Unido no ralentice un acuerdo que lleva meses en discusión sobre cuestiones agrícolas y comerciales.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo del bloque comunitario, planea cerrar negociaciones de larga duración sobre asuntos agrícolas y comerciales una vez que el eventual sucesor de Starmer tome posesión del cargo, según informaron a Politico cuatro diplomáticos y funcionarios europeos que trabajan en estos temas, quienes hablaron bajo condición de anonimato para poder expresarse con franqueza.
Entre los puntos que Bruselas pretende firmar se encuentra un acuerdo sobre normas fitosanitarias que regulan la importación y exportación de productos alimentarios, según las fuentes. También se busca la alineación en los sistemas de comercio de emisiones para evitar que las empresas paguen impuestos al carbono elevados, así como un esquema recíproco de movilidad juvenil que permita a los jóvenes vivir, viajar, estudiar o trabajar durante períodos limitados.
Estas tres áreas se esperaba que fueran acordadas antes de que ambas partes se reunieran previo a las vacaciones de verano, según las mismas fuentes.
El contexto de estas negociaciones se enmarca en lo que se ha denominado el "reinicio del Brexit", un intento de mejorar las relaciones entre la Unión Europea y Reino Unido tras años de tensiones posteriores a la salida británica del bloque en 2020. Las conversaciones han estado en curso durante meses, abordando aspectos específicos de la relación comercial y regulatoria entre ambas partes.
La cuestión fitosanitaria es particularmente relevante para el sector agrícola y alimentario, ya que estas normas determinan los controles sanitarios y de seguridad que deben cumplir los productos que cruzan la frontera entre la UE y Reino Unido. Un acuerdo en este ámbito podría reducir significativamente los costos y retrasos que actualmente enfrentan los exportadores e importadores de alimentos.
Por su parte, la alineación en los sistemas de comercio de emisiones busca evitar la doble imposición a empresas que operan en ambos territorios. Actualmente, las compañías pueden enfrentar cargos por emisiones de carbono tanto en la UE como en Reino Unido, lo que incrementa sus costos operativos y complica la planificación empresarial en materia de sostenibilidad.
El esquema de movilidad juvenil representa uno de los temas más sensibles políticamente, ya que toca aspectos relacionados con la libertad de movimiento, uno de los puntos centrales del debate sobre el Brexit. La propuesta permitiría a jóvenes de ambos lados vivir y trabajar temporalmente en el territorio del otro, aunque con limitaciones que lo diferencian de la libre circulación que existía cuando Reino Unido era miembro de la UE.
La preocupación expresada por los funcionarios europeos sobre que el cambio de liderazgo en Reino Unido pueda ralentizar las negociaciones refleja la experiencia de años anteriores, cuando las transiciones políticas en Londres han generado retrasos o cambios de dirección en las conversaciones con Bruselas. Sin embargo, la intención declarada de la Comisión Europea de mantener el impulso sugiere una voluntad de aprovechar el trabajo ya realizado y cerrar acuerdos concretos independientemente de quién ocupe el número 10 de Downing Street.
Las implicaciones de estos acuerdos potenciales son significativas tanto para empresas como para ciudadanos. Para el sector empresarial, especialmente en agricultura, alimentación y sectores intensivos en carbono, los acuerdos podrían significar menores costos operativos y mayor certidumbre regulatoria. Para los jóvenes de ambos territorios, el esquema de movilidad abriría oportunidades educativas y laborales que actualmente están restringidas o son más complicadas de acceder tras el Brexit.
El calendario mencionado por las fuentes, que apunta a finalizar las negociaciones en los días y semanas posteriores al cambio de primer ministro, sugiere que la UE considera que los acuerdos están en una fase avanzada y que los principales obstáculos técnicos ya han sido superados, quedando pendientes principalmente decisiones políticas finales.