

Las autoridades alemanas suspendieron una controvertida subasta de documentos y objetos relacionados con el Holocausto después de las fuertes protestas de sobrevivientes y organizaciones judías que consideraban la venta como una profanación de la memoria histórica.
La casa de subastas Auktionhaus Felzmann en Neuss, cerca de Düsseldorf, había programado para el lunes una subasta de más de 600 lotes de artefactos históricos del período nazi, incluyendo cartas de prisioneros, tarjetas del índice de la Gestapo y documentos que identificaban nominalmente a víctimas de la persecución nazi.
Christoph Heubner, vicepresidente ejecutivo del Comité Internacional de Auschwitz, calificó la subasta como un acto 'cínico y descarado' que deja a los sobrevivientes 'indignados y sin palabras'. Según Heubner, estos documentos 'pertenecen a las familias de las víctimas' y deberían estar en museos o exhibiciones conmemorativas, no ser tratados como mercancías.
El ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, intervino en el conflicto y celebró la cancelación de la subasta tras acordarlo con su homólogo alemán Johann Wadephul. Sikorski destacó en la plataforma X que 'este escándalo' debía ser impedido.
La decisión de cancelar la subasta representa un reconocimiento de la sensibilidad que rodea los artefactos del Holocausto y reafirma el compromiso de preservar la memoria histórica con respeto y dignidad.