Alemania detiene a sospechoso de participar en el genocidio de Ruanda de 1994
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Alemania detiene a sospechoso de participar en el genocidio de Ruanda de 1994

Un hombre de nacionalidad alemana y ruandesa fue detenido este miércoles en el estado federado de Hesse, Alemania, acusado de haber ordenado el asesinato de 25 personas y de haber elaborado listas de muerte durante el genocidio perpetrado en Ruanda entre abril y julio de 1994, según informó la Fiscalía Federal de Alemania. El sospechoso, identificado como Innocent S., ejercía como asistente del alcalde de Kayove, un municipio del noroeste de Ruanda, cuando ocurrieron los hechos.

INTERNACIONAL1 JUL 2026

Innocent S., de nacionalidad alemana y ruandesa, fue detenido en el distrito de Main-Kinzig, en el estado federado de Hesse, en el oeste de Alemania, según informó la Fiscalía Federal de Alemania a través de un comunicado de prensa. "El imputado es sospechoso de ser cómplice del delito de genocidio y de 25 asesinatos", detalló la Fiscalía.

El arresto fue realizado por agentes de la Oficina Federal de Investigación Criminal. Este mismo miércoles estaba previsto que el sospechoso compareciera ante el juez de instrucción del Tribunal Federal de Justicia, que decidirá sobre su prisión preventiva, según la Fiscalía alemana.

Acusaciones específicas contra el sospechoso

De acuerdo con la orden de detención, Innocent S. era en aquel momento asistente del alcalde de Kayove, un municipio del noroeste de Ruanda, en la prefectura de Gisenyi. En el ejercicio de este cargo, ordenó en cinco ocasiones distintas el asesinato de un total de 25 tutsis, según la Fiscalía Federal de Alemania.

"Ya con anterioridad había utilizado su autoridad para incitar al exterminio de la minoría tutsi en su municipio y había hecho elaborar las correspondientes listas de muerte", informó la Fiscalía. Asimismo, se le acusa de que, en uno de los casos, participó personalmente en el asesinato de un hombre, al que apuñaló en el pecho con un cuchillo, según los fiscales alemanes.

El genocidio de Ruanda

Desde principios de abril hasta principios de julio de 1994 se produjeron en Ruanda matanzas generalizadas de miembros de la minoría tutsi a manos de la mayoría hutu. Se calcula que murieron más de un millón de personas en menos de tres meses, según datos de la ONU, en un país que en ese momento tenía unos ocho millones de habitantes. Otras fuentes estiman que más de 800.000 tutsis y hutus moderados fueron sistemáticamente masacrados por extremistas hutus, según informó DW.

"El genocidio fue orquestado por personas que, entre otros, formaban parte del entonces aparato gubernamental, el ejército, la policía nacional y la administración de Ruanda", detalló la Fiscalía Federal de Alemania.

En abril de 1994, las milicias hutus comenzaron con la matanza de la minoría étnica tutsi tras una campaña de odio de meses respaldada por el gobierno, según DW. El genocidio de 100 días estuvo marcado por numerosas atrocidades y violencia sexual masiva, según la misma fuente.

Todo comenzó la noche del 6 de abril de 1994, horas después de que el presidente del país, Juvenal Habyarimana —de la etnia hutu—, muriera tras ser alcanzado por dos misiles el avión en el que se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Kigali, según El País. Los hutus atribuyeron el magnicidio a los tutsis del Frente Patriótico Ruandés (FPR), movimiento guerrillero con el que habían librado una guerra civil intermitente desde 1990, según la misma fuente.

En cuanto se corrió la voz de la muerte del presidente Juvenal Habyarimana, los hutus comenzaron a matar a tutsis y miembros moderados de su propia etnia: hombres, mujeres, niños y ancianos fueron masacrados a tiros y machetazos, según El País.

En uno de los mayores genocidios registrados en el mundo, según la ONU, la mayoría de las víctimas fueron tutsis, aunque también fueron exterminados hutus —la etnia a la que pertenecían los autores de la matanza—, soldados del Ejército y miembros de la milicia extremista Interahamwe (los que matan juntos), según El País.

La comunidad internacional hizo poco para poner fin a las matanzas masivas, que terminaron solo cuando el Frente Patriótico Ruandés (FPR), una fuerza dominada por tutsis liderada por el ahora presidente Paul Kagame, derrotó al gobierno hutu extremista en julio, según DW.

Precedentes de la justicia alemana

No es la primera vez que la justicia alemana actúa contra alguno de los partícipes en el genocidio de Ruanda. En diciembre de 2015, el Tribunal Superior Regional de Fráncfort condenó a cadena perpetua a un hombre por su participación en el genocidio de Ruanda tras ser considerado cómplice de la masacre de la iglesia de Kiziguro, en la que, en abril de 1994, fueron asesinados al menos 400 miembros de la etnia tutsi, según El País. El condenado ordenó y dirigió los asesinatos junto con otras figuras de autoridad ruandesas, según la misma fuente.

Alemania ya ha procesado a varios sospechosos vinculados al genocidio bajo un principio de jurisdicción universal que permite a los tribunales del país juzgar algunos crímenes internacionales graves independientemente de dónde se cometieron, según DW.

Este principio de jurisdicción universal permite a Alemania perseguir crímenes de lesa humanidad, genocidio y crímenes de guerra cometidos en cualquier parte del mundo, sin necesidad de que exista una conexión directa con el país. Esta herramienta legal ha sido utilizada por la justicia alemana en múltiples ocasiones para procesar a presuntos responsables de atrocidades cometidas en conflictos internacionales.

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