Alemania y Francia cancelan programa conjunto de avión de combate tras años de disputas
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Alemania y Francia cancelan programa conjunto de avión de combate tras años de disputas

Alemania y Francia acordaron cancelar el programa conjunto para desarrollar un avión de combate de próxima generación, poniendo fin a uno de los proyectos de defensa más ambiciosos de Europa tras años de disputas entre los fabricantes Dassault Aviation y Airbus Defence and Space, según confirmaron funcionarios de Berlín y París el lunes. La decisión representa un golpe significativo a la cooperación europea en defensa en un momento de creciente amenaza rusa y presión estadounidense para que Europa asuma su propia seguridad.

INTERNACIONAL9 JUN 2026

El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron acordaron la semana pasada que los fabricantes Dassault y Airbus no lograron resolver disputas clave sobre el proyecto, según confirmaron funcionarios en Berlín y París el lunes, según reportó la cadena alemana DW.

El Programa del Sistema Aéreo de Combate Futuro (FCAS, por sus siglas en inglés), lanzado en 2017, tenía como objetivo construir un avión de combate de próxima generación para reemplazar los Eurofighter y Rafale alrededor de 2040, según la BBC.

El proyecto fue concebido como una asociación militar ambiciosa y sin precedentes entre las dos mayores economías de Europa. En cambio, se convirtió en un ejemplo flagrante de discordia entre ambas naciones, según la BBC.

ORIGEN Y AMBICIONES DEL PROYECTO

El plan fue concebido en 2017 por la entonces canciller alemana Angela Merkel y el recién elegido presidente francés Emmanuel Macron, según la BBC. En ese momento, era una forma de "reiniciar" las relaciones franco-alemanas y agrupar lo que eran, en aquel entonces, recursos financieros más "limitados" en términos de gasto en defensa, explicó Christoph Bergs, analista de poder aéreo del Instituto Real de Servicios Unidos (Rusi), según la BBC.

"Esto es una revolución", declaró Macron en ese momento, según la BBC. "Pero no tenemos miedo de las revoluciones cuando son pacíficas, bien pensadas y destinadas a durar".

Macron ha defendido durante mucho tiempo la idea de que Europa debe unirse en áreas como la defensa para hacerse menos dependiente de socios que pueden resultar poco confiables, según la BBC.

El FCAS incluía múltiples pilares, entre ellos motores, sensores y una red de inteligencia digital conocida como "nube de combate". Sin embargo, el avión de combate siempre ocupó el centro del escenario, según la BBC.

DISPUTAS INDUSTRIALES Y DIVERGENCIAS ESTRATÉGICAS

Con el tiempo surgieron desacuerdos entre los principales actores industriales: la francesa Dassault Aviation y la empresa aeroespacial europea Airbus, que representaba a Alemania y España, que se unió al proyecto más tarde, según la BBC.

Hubo disputas sobre el control del proyecto y cómo se dividiría el trabajo, según la BBC. En Francia, Dassault era vista como el contratista principal, pero el prominente analista de defensa alemán Nico Lange afirmó que el problema residía en última instancia en la empresa francesa, en medio de informes alemanes de que estaba presionando por un papel de liderazgo, según la BBC.

El gigante armamentístico francés Dassault Aviation exigió significativamente más control sobre el proyecto que su socio industrial, el consorcio europeo Airbus Defence and Space, según DW. Las dos compañías chocaron sobre el control de la siguiente fase del proyecto, el acceso a la propiedad intelectual y, sobre todo, los diferentes requisitos para la aeronave, según DW.

También se hizo evidente que Alemania y Francia buscaban cosas diferentes, según la BBC. Los franceses querían un "caza pequeño y ligero" que pudiera despegar desde su portaaviones Charles de Gaulle, mientras que los alemanes querían un avión más grande que pudiera ofrecer "superioridad aérea", dijo Bergs de Rusi, según la BBC.

Al mismo tiempo, la industria alemana se ha "envalentonado" por los aumentos masivos en el gasto de defensa interno, lo que significa que es menos probable que haga concesiones que no consideraba factibles, observa Bergs, según la BBC.

CAMBIO DE CONTEXTO GEOPOLÍTICO

El proyecto fue "concebido en un mundo diferente", dijo Christoph Bergs, según la BBC.

El enfoque alguna vez austero de Alemania hacia la defensa dio un giro completo tras la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania en 2022, y desde que el presidente estadounidense Donald Trump ejerció presión sobre Europa para que pague más por su propia seguridad, según la BBC.

En febrero de este año, el canciller alemán Friedrich Merz cuestionaba abiertamente el proyecto, según la BBC. "¿Todavía necesitaremos un avión de combate tripulado en 20 años?", reflexionó en el podcast Machtwechsel, según la BBC. "¿Todavía lo necesitamos, dado que tendremos que desarrollarlo con un gran gasto?".

Una discusión entre Merz y Macron en una cumbre la semana pasada parece haber sido un momento decisivo para poner fin al proyecto del avión, según la BBC.

Berlín fue el primero en anunciar la noticia el lunes, con funcionarios alemanes diciendo que Merz había "sugerido" a Macron que deberían abandonar el avión, según la BBC. Ambos líderes, dijo Berlín, habían llegado a una conclusión compartida de que las compañías involucradas "no pueden llegar a un acuerdo", según la BBC.

REACCIONES POLÍTICAS

Una declaración posterior del Palacio del Elíseo adoptó un tono más lúgubre, diciendo que los líderes habían expresado "lamentos" de que las industrias involucradas no hubieran podido hacerlo funcionar, según la BBC.

"Francia sigue convencida de que la cooperación franco-alemana en defensa y seguridad es esencial para ambos países, así como para nuestros socios europeos", agregó el Elíseo, según la BBC.

"La experiencia en construcción de aviones militares existe en Alemania. La industria alemana puede y debe ahora demostrar sus capacidades", dijo Merz, pidiendo cooperación con otros socios, según DW.

Thomas Erndl, portavoz de política de defensa de los conservadores de Merz en el Bundestag alemán, dijo que la decisión de finalmente cancelar el proyecto fue la correcta, según DW.

Franziska Brantner, colíder del Partido Verde de Alemania, describió el fracaso en alcanzar un consenso como un serio revés para la política de seguridad y defensa europea, según DW. "Donde la industria bloquea el progreso, es tarea de los políticos mostrar liderazgo y hacer avanzar las cosas", dijo al periódico Handelsblatt, según DW.

Cedric Perrin, jefe del comité de asuntos exteriores y defensa del Senado francés, dijo que Macron "era el único que todavía creía en la supervivencia del FCAS", según DW.

CONTINUIDAD PARCIAL E IMPLICACIONES

Funcionarios alemanes afirman que aspectos "centrales" del proyecto, fuera del avión de combate, continuarán, pero no está exactamente claro qué significa eso, según la BBC.

Christoph Bergs de Rusi dijo que, si bien el momento era "inoportuno", los países involucrados ahora tenían la oportunidad de "reevaluar" lo que quieren dados los desarrollos tecnológicos de los últimos años, según la BBC.

La decisión socava los esfuerzos por demostrar que Europa puede actuar estratégicamente y con un propósito común, según la BBC. También llega en un momento de relaciones deterioradas con Estados Unidos y la continua agresión rusa en Ucrania, según la BBC.

El colapso del proyecto se produce a pesar de que Merz y Macron prometieron públicamente hacerlo exitoso, según DW. El rearme de Europa ha sido una prioridad no solo para las dos economías más grandes del continente, sino también para los 27 miembros de la Unión Europea, muchos de los cuales han expresado preocupaciones sobre su seguridad tras la invasión rusa de Ucrania, según DW.

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Alemania y Francia acordaron cancelar el programa conjunto para desarrollar un avión de combate de próxima generación, poniendo fin a uno de los proyectos de defensa más ambiciosos de Europa tras años de disputas entre los fabricantes Dassault Aviation y Airbus Defence and Space, según confirmaron funcionarios de Berlín y París el lunes. La decisión representa un golpe significativo a la cooperación europea en defensa en un momento de creciente amenaza rusa y presión estadounidense para que Europa asuma su propia seguridad.

9 jun 2026
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El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron acordaron la semana pasada que los fabricantes Dassault y Airbus no lograron resolver disputas clave sobre el proyecto, según confirmaron funcionarios en Berlín y París el lunes, según reportó la cadena alemana DW.

El Programa del Sistema Aéreo de Combate Futuro (FCAS, por sus siglas en inglés), lanzado en 2017, tenía como objetivo construir un avión de combate de próxima generación para reemplazar los Eurofighter y Rafale alrededor de 2040, según la BBC.

El proyecto fue concebido como una asociación militar ambiciosa y sin precedentes entre las dos mayores economías de Europa. En cambio, se convirtió en un ejemplo flagrante de discordia entre ambas naciones, según la BBC.

ORIGEN Y AMBICIONES DEL PROYECTO

El plan fue concebido en 2017 por la entonces canciller alemana Angela Merkel y el recién elegido presidente francés Emmanuel Macron, según la BBC. En ese momento, era una forma de "reiniciar" las relaciones franco-alemanas y agrupar lo que eran, en aquel entonces, recursos financieros más "limitados" en términos de gasto en defensa, explicó Christoph Bergs, analista de poder aéreo del Instituto Real de Servicios Unidos (Rusi), según la BBC.

"Esto es una revolución", declaró Macron en ese momento, según la BBC. "Pero no tenemos miedo de las revoluciones cuando son pacíficas, bien pensadas y destinadas a durar".

Macron ha defendido durante mucho tiempo la idea de que Europa debe unirse en áreas como la defensa para hacerse menos dependiente de socios que pueden resultar poco confiables, según la BBC.

El FCAS incluía múltiples pilares, entre ellos motores, sensores y una red de inteligencia digital conocida como "nube de combate". Sin embargo, el avión de combate siempre ocupó el centro del escenario, según la BBC.

DISPUTAS INDUSTRIALES Y DIVERGENCIAS ESTRATÉGICAS

Con el tiempo surgieron desacuerdos entre los principales actores industriales: la francesa Dassault Aviation y la empresa aeroespacial europea Airbus, que representaba a Alemania y España, que se unió al proyecto más tarde, según la BBC.

Hubo disputas sobre el control del proyecto y cómo se dividiría el trabajo, según la BBC. En Francia, Dassault era vista como el contratista principal, pero el prominente analista de defensa alemán Nico Lange afirmó que el problema residía en última instancia en la empresa francesa, en medio de informes alemanes de que estaba presionando por un papel de liderazgo, según la BBC.

El gigante armamentístico francés Dassault Aviation exigió significativamente más control sobre el proyecto que su socio industrial, el consorcio europeo Airbus Defence and Space, según DW. Las dos compañías chocaron sobre el control de la siguiente fase del proyecto, el acceso a la propiedad intelectual y, sobre todo, los diferentes requisitos para la aeronave, según DW.

También se hizo evidente que Alemania y Francia buscaban cosas diferentes, según la BBC. Los franceses querían un "caza pequeño y ligero" que pudiera despegar desde su portaaviones Charles de Gaulle, mientras que los alemanes querían un avión más grande que pudiera ofrecer "superioridad aérea", dijo Bergs de Rusi, según la BBC.

Al mismo tiempo, la industria alemana se ha "envalentonado" por los aumentos masivos en el gasto de defensa interno, lo que significa que es menos probable que haga concesiones que no consideraba factibles, observa Bergs, según la BBC.

CAMBIO DE CONTEXTO GEOPOLÍTICO

El proyecto fue "concebido en un mundo diferente", dijo Christoph Bergs, según la BBC.

El enfoque alguna vez austero de Alemania hacia la defensa dio un giro completo tras la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania en 2022, y desde que el presidente estadounidense Donald Trump ejerció presión sobre Europa para que pague más por su propia seguridad, según la BBC.

En febrero de este año, el canciller alemán Friedrich Merz cuestionaba abiertamente el proyecto, según la BBC. "¿Todavía necesitaremos un avión de combate tripulado en 20 años?", reflexionó en el podcast Machtwechsel, según la BBC. "¿Todavía lo necesitamos, dado que tendremos que desarrollarlo con un gran gasto?".

Una discusión entre Merz y Macron en una cumbre la semana pasada parece haber sido un momento decisivo para poner fin al proyecto del avión, según la BBC.

Berlín fue el primero en anunciar la noticia el lunes, con funcionarios alemanes diciendo que Merz había "sugerido" a Macron que deberían abandonar el avión, según la BBC. Ambos líderes, dijo Berlín, habían llegado a una conclusión compartida de que las compañías involucradas "no pueden llegar a un acuerdo", según la BBC.

REACCIONES POLÍTICAS

Una declaración posterior del Palacio del Elíseo adoptó un tono más lúgubre, diciendo que los líderes habían expresado "lamentos" de que las industrias involucradas no hubieran podido hacerlo funcionar, según la BBC.

"Francia sigue convencida de que la cooperación franco-alemana en defensa y seguridad es esencial para ambos países, así como para nuestros socios europeos", agregó el Elíseo, según la BBC.

"La experiencia en construcción de aviones militares existe en Alemania. La industria alemana puede y debe ahora demostrar sus capacidades", dijo Merz, pidiendo cooperación con otros socios, según DW.

Thomas Erndl, portavoz de política de defensa de los conservadores de Merz en el Bundestag alemán, dijo que la decisión de finalmente cancelar el proyecto fue la correcta, según DW.

Franziska Brantner, colíder del Partido Verde de Alemania, describió el fracaso en alcanzar un consenso como un serio revés para la política de seguridad y defensa europea, según DW. "Donde la industria bloquea el progreso, es tarea de los políticos mostrar liderazgo y hacer avanzar las cosas", dijo al periódico Handelsblatt, según DW.

Cedric Perrin, jefe del comité de asuntos exteriores y defensa del Senado francés, dijo que Macron "era el único que todavía creía en la supervivencia del FCAS", según DW.

CONTINUIDAD PARCIAL E IMPLICACIONES

Funcionarios alemanes afirman que aspectos "centrales" del proyecto, fuera del avión de combate, continuarán, pero no está exactamente claro qué significa eso, según la BBC.

Christoph Bergs de Rusi dijo que, si bien el momento era "inoportuno", los países involucrados ahora tenían la oportunidad de "reevaluar" lo que quieren dados los desarrollos tecnológicos de los últimos años, según la BBC.

La decisión socava los esfuerzos por demostrar que Europa puede actuar estratégicamente y con un propósito común, según la BBC. También llega en un momento de relaciones deterioradas con Estados Unidos y la continua agresión rusa en Ucrania, según la BBC.

El colapso del proyecto se produce a pesar de que Merz y Macron prometieron públicamente hacerlo exitoso, según DW. El rearme de Europa ha sido una prioridad no solo para las dos economías más grandes del continente, sino también para los 27 miembros de la Unión Europea, muchos de los cuales han expresado preocupaciones sobre su seguridad tras la invasión rusa de Ucrania, según DW.

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