Alemania y Francia acordaron cancelar el programa conjunto para desarrollar un avión de combate de próxima generación, poniendo fin a uno de los proyectos de defensa más ambiciosos de Europa tras años de disputas entre los fabricantes Dassault Aviation y Airbus Defence and Space, según confirmaron funcionarios de Berlín y París el lunes. La decisión representa un golpe significativo a la cooperación europea en defensa en un momento de creciente amenaza rusa y presión estadounidense para que Europa asuma su propia seguridad.