Alexia Putellas deja el Barcelona tras 14 años como símbolo del fútbol femenino mundial
Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro y capitana del Barcelona, anunció este martes su salida del club catalán después de 14 temporadas en las que redefinió el fútbol femenino y convirtió al equipo en la gran potencia europea. La futbolista de 32 años se despide tras conquistar su cuarta Liga de Campeones el pasado sábado, dejando un legado de 38 títulos, 232 goles en 507 partidos y un impacto que trasciende el terreno de juego.
Alexia Putellas oficializó su despedida del Barcelona este martes mediante un emotivo vídeo de cinco minutos en sus redes sociales titulado "Una historia perfecta", según informó el club catalán. "Esta camiseta no se puede defender a medias. Y yo reconozco que me he vaciado. Lo he dado todo por estos colores, con una exigencia y obsesión diaria para buscar la mejora constante durante 14 años", declaró la capitana en el mensaje.
La futbolista se marcha como titular indiscutible en el centro del campo y líder del vestuario, apenas días después de conquistar la cuarta Liga de Campeones azulgrana ante el Olympique Lyonnais en Oslo, según El País. En su última temporada disputó 42 partidos, anotó 21 goles, dio 13 asistencias y fue nombrada MVP de la Champions.
El anuncio pone fin a semanas de especulaciones sobre su futuro, que llevaba tiempo suspendido en el aire y apuntaba a que no continuaría tras este verano, cuando terminaba su contrato, según la misma fuente. Durante la celebración del título en Barcelona, la afición le cantó repetidamente "quédate, quédate", pero Putellas había esquivado cualquier pregunta sobre su decisión en entrevistas y ruedas de prensa.
Putellas tiene varias ofertas importantes, especialmente de Inglaterra, como el London City Lionesses, equipo de la magnate surcoreana Michele Kang, también propietaria del Olympique Lyonnais, según El País. La futbolista asistió a un partido de las Lionesses en Londres en enero, según Los Angeles Times. En su decisión busca un nuevo reto deportivo, dejar espacio a las jóvenes que suben y, aunque no es el motivo prioritario, también obtendrá mayor retribución económica.
El Barcelona informó que Putellas se despedirá oficialmente este miércoles en un acto en el Estadi Johan Cruyff, donde el club reconocerá "el legado que deja a una futbolista que se ha convertido en una referente dentro y fuera del campo y que ha hecho crecer el fútbol femenino en todo el mundo", según Los Angeles Times.
Putellas regresó al Barcelona en 2012 con apenas 18 años procedente del Levante, poco después de la muerte de su padre, gran seguidor azulgrana y máximo apoyo de la futbolista, según El País. Antes había pasado por las categorías inferiores del club, pero una reestructuración de la cantera la obligó a salir, jugando en el Espanyol y después en el Levante.
En 14 años en el club, Putellas disputó entre 504 y 507 partidos —las fuentes difieren en la cifra exacta— y anotó 232 goles, convirtiéndose en la segunda máxima anotadora del club azulgrana empatada con César Rodríguez, según El País. Los Angeles Times señala que es la máxima goleadora histórica del club.
Su palmarés incluye 38 títulos con la camiseta azulgrana: 10 Ligas, 10 Copas de la Reina, ocho Copas de Cataluña, seis Supercopas y cuatro Ligas de Campeones, según El País. Ganó el Balón de Oro de forma consecutiva en 2021 y 2022, según ambas fuentes, y terminó cuarta en el último galardón, apareciendo ahora entre las principales favoritas a conquistarlo nuevamente.
Putellas fue la mejor jugadora del Barcelona cuando el equipo ganó su primera Liga de Campeones en 2021 y ayudó a colocar al fútbol femenino en España en el mapa mundial, según Los Angeles Times. Su impulso al deporte fue considerado clave para ayudar a España a ganar el Mundial de 2023.
Cuando España se vio envuelta en una crisis después de que el entonces presidente de la federación de fútbol, Luis Rubiales, besara a una jugadora sin consentimiento durante la ceremonia de entrega de premios del Mundial, fue Putellas quien encabezó la rebelión de las futbolistas que propició su caída, según Los Angeles Times.
"Hemos llevado al equipo femenino más lejos de lo que jamás imaginamos. Al principio, ni siquiera se reconocía ser futbolista como una profesión. Ahora me siento privilegiada de haber sido parte de este cambio", declaró Putellas según Los Angeles Times.
La capitana acompañó la profesionalización de la sección femenina del Barcelona en 2015 y su figura fue alrededor de la cual se articuló el ascenso definitivo del equipo, según El País. Convertida en icono y leyenda azulgrana, el éxito del Barça no puede explicarse sin mencionarla, y su figura trasciende el terreno de juego hasta convertirse en una referencia cultural y deportiva.
El debate sobre su continuidad viene de lejos. En septiembre pasado tuvo una oferta muy superior por parte del Paris Saint-Germain, según El País. Tras conversar con el club, Putellas aceptó quedarse, aunque ambas partes acordaron emplazarse a final de curso para valorar el siguiente paso, llegando al acuerdo de que si la capitana quería marcharse libre en verano, podría hacerlo.
En su última renovación, firmada en mayo de 2024, quedó pactado un año extra opcional, según El País. La negociación no siempre fue sencilla. A finales de 2023, el club redujo la propuesta de tres temporadas a dos mientras Putellas seguía arrastrando molestias en la rodilla izquierda tras su grave lesión de ligamento cruzado sufrida en 2022 y por la que volvió a pasar por quirófano. El club aseguró entonces haberle ofrecido la mejor oferta posible, y tenía dudas respecto a su rendimiento por la lesión.
Graves lesiones en la pierna pusieron en duda su estatus de estrella para el Barcelona y España, según Los Angeles Times. Estuvo de baja durante meses y cuando regresó al campo se informó que estaba considerando marcharse del Barcelona debido a su limitado tiempo de juego, pero finalmente firmó una extensión de contrato.
Putellas nunca respondió públicamente a las dudas del club. Lo hizo sobre el césped con un gran nivel. "Tenía claro que iba a llegar a lo que estoy haciendo ahora. Pero sí que entiendo que pudiesen existir esas dudas. Cuando hay estas lesiones es muy típico, y aprovecho para decir que no ayuda a la persona que la sufre que se diga: 'A ver cómo vuelve' o 'no volverá a ser la misma'", aseguró Putellas a El País en abril del año pasado. "Te sientes, a lo mejor, que eres la única que crees en ti misma", añadió.
Jonatan Giráldez, entonces entrenador, no contó con ella para el tramo final del curso y habló honestamente con la capitana sobre su rol secundario al tener en el centro del campo a Keira Walsh, Aitana Bonmatí y Patri Guijarro, según El País. Finalmente renovó en mayo con aquel contrato de dos años más uno opcional. Poco después, en la final de la Champions de Bilbao, entró en el tiempo añadido y marcó un gol de liberación.
Desde entonces, dos temporadas in crescendo que la llevaron a terminar cuarta en el último Balón de Oro y a aparecer nuevamente entre las principales favoritas al galardón, según El País.
"No quiero que sea un momento triste. Solo es una etapa que se acaba. Por suerte, nací y moriré culé. Nos volveremos a ver", cerró la futbolista, emocionada, en su vídeo de despedida según El País.
El Barcelona pierde a una futbolista decisiva, líder competitiva y referencia dentro del vestuario, especialmente para una plantilla rejuvenecida que encontró en ella una guía, según El País. La afición y el club pierden también uno de sus grandes símbolos e imagen: liderazgo, identidad y memoria emocional. Con su marcha se cierra una etapa y una época, pero deja un reinado eterno.

