

Los servicios en la nube de Amazon Web Services (AWS) se restablecieron en su mayoría el viernes 7 de mayo tras una interrupción provocada por sobrecalentamiento en uno de sus centros de datos en el norte de Virginia, según informó la compañía. El incidente, que comenzó el jueves cuando un aumento repentino de temperatura provocó un corte de energía, afectó a empresas como la plataforma de criptomonedas Coinbase y evidenció nuevamente la vulnerabilidad de la infraestructura tecnológica global ante problemas de refrigeración.
Amazon Web Services (AWS), la división de computación en la nube de Amazon, logró restablecer la mayoría de sus servicios el viernes después de que un sobrecalentamiento en un centro de datos en el norte de Virginia causara una interrupción significativa que afectó a múltiples empresas, según reportó Reuters.
El problema comenzó el jueves cuando un aumento rápido de temperatura en un único centro de datos provocó un corte de energía, según explicó AWS. La compañía indicó que la recuperación completa tomaría varias horas adicionales. Entre las empresas afectadas se encontraba Coinbase, la plataforma de intercambio de criptomonedas, que reportó que sus servicios fueron restaurados después de que la interrupción afectara su disponibilidad.
Según datos del sitio web de seguimiento de interrupciones Downdetector, los reportes de problemas con AWS habían descendido a 72 a las 8:12 a.m. hora del este del viernes, desde un pico de casi 600 reportes la noche del jueves.
AWS informó que estaba incorporando capacidad adicional de sistemas de refrigeración, pero que el proceso estaba tomando más tiempo del esperado para agregar la capacidad necesaria para restaurar de manera segura todos los sistemas afectados restantes. La plataforma de computación en la nube también indicó que había desviado el tráfico de la Zona de Disponibilidad impactada para la mayoría de los servicios. Una "Zona de Disponibilidad" comprende uno o más centros de datos físicos conectados y están diseñadas para operar de manera independiente dentro de una Región de AWS.
El sobrecalentamiento en centros de datos se ha convertido en un problema crítico para las empresas tecnológicas, según señala el reporte. Los servidores avanzados de inteligencia artificial y computación en la nube que procesan datos requieren cantidades masivas de energía y generan calor intenso. Para regular la temperatura, los operadores de centros de datos han recurrido cada vez más al agua o refrigerantes especializados, que son miles de veces más eficientes que el enfriamiento tradicional por aire.
Esta interrupción del jueves representa la segunda disrupción importante impulsada por sobrecalentamiento en meses recientes. En noviembre pasado, el mercado de derivados CME Group sufrió una de sus interrupciones más prolongadas en años debido a una falla de refrigeración en centros de datos operados por CyrusOne, según la información proporcionada.
La plataforma de negociación de CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, también enfrentó algunos problemas técnicos anteriormente el viernes, pero volvió a estar en línea después de completar trabajos de mantenimiento esencial. La compañía aclaró que la interrupción de AWS no tuvo impacto en CME Group.
AWS experimentó una interrupción importante en octubre pasado que causó turbulencia global entre miles de sitios web, incluyendo algunas de las aplicaciones más populares como Snapchat y Reddit. Esa fue la mayor disrupción de internet desde el mal funcionamiento de CrowdStrike en 2024, que paralizó sistemas tecnológicos en hospitales, bancos y aeropuertos, destacando la vulnerabilidad de las tecnologías interconectadas del mundo, según el reporte.
La dependencia de múltiples empresas y servicios en la infraestructura de AWS subraya los riesgos sistémicos que representa cualquier fallo en estos centros de datos masivos. La concentración de servicios en la nube en pocas empresas tecnológicas gigantes significa que problemas técnicos aparentemente localizados pueden tener repercusiones globales inmediatas, afectando desde plataformas financieras hasta aplicaciones de uso cotidiano.
La creciente demanda de procesamiento de datos, impulsada especialmente por aplicaciones de inteligencia artificial que requieren capacidad computacional intensiva, está presionando los límites de la infraestructura existente de refrigeración. Los centros de datos modernos consumen cantidades extraordinarias de electricidad, y la energía que no se convierte en computación se disipa como calor, creando desafíos técnicos y ambientales significativos.
La transición hacia sistemas de refrigeración líquida representa un cambio importante en la industria, aunque la implementación de estas tecnologías más avanzadas requiere inversiones sustanciales y presenta sus propios desafíos operativos. El incidente en Virginia demuestra que incluso con tecnología de punta, los sistemas de refrigeración pueden fallar con consecuencias amplias.
La frecuencia de estas interrupciones plantea preguntas sobre la resiliencia de la infraestructura digital global y la necesidad de redundancias más robustas. Mientras las empresas continúan migrando operaciones críticas a la nube, la estabilidad y confiabilidad de estos servicios se vuelve cada vez más crucial para el funcionamiento de la economía global y la vida cotidiana de millones de personas.