Omar Artan, árbitro somalí de 34 años y el primer oficial de su país designado para arbitrar en un Mundial, fue rechazado por las autoridades de inmigración estadounidenses al llegar a Miami para unirse a los otros 51 árbitros del torneo, según informó la BBC. Artan fue sometido a un interrogatorio de 11 horas por funcionarios de inmigración antes de ser detenido durante varias horas adicionales y finalmente puesto en un avión de regreso, según declaró el propio árbitro al New York Times.
"Tenía los documentos correctos y todo. Tenía la visa correcta", dijo Artan al medio estadounidense. El árbitro había expresado su emoción por la designación en una entrevista con BBC Somali la semana pasada: "La ambición de todo árbitro es ir al Mundial. Cuando eres seleccionado, sientes que todo tu trabajo duro valió la pena. Años de esfuerzo finalmente tuvieron sentido".
La FIFA confirmó que Artan "no podrá entrenar ni oficiar" en el torneo, pero se deslindó de responsabilidad en el asunto. "La FIFA no está involucrada en los procesos de inmigración del país anfitrión, incluidas las adjudicaciones de visas", declaró el organismo en un comunicado, añadiendo que "un gobierno anfitrión determina en última instancia quién recibe una visa y quién es admitido en su país".
Andrew Giuliani, quien lidera el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, defendió la decisión sin proporcionar detalles específicos. "Si bien no puedo entrar en la información despectiva sobre eso, puedo decirles que fue la decisión correcta por parte de aduanas y patrulla fronteriza y apoyo esa decisión", dijo Giuliani a BBC World Service.
Artan había tenido un año destacado en 2025, convirtiéndose en el primer somalí en dirigir una final continental. En junio de 2025 arbitró el segundo partido de la final de la Liga de Campeones de África entre Pyramids FC y Mamelodi Sundowns, según la BBC. La FIFA lo designó para el Mundial Sub-20 en Chile, donde dirigió tres partidos incluido el encuentro por el tercer lugar. A finales de año arbitró dos partidos de fase de grupos en la Copa Africana de Naciones, habiendo también oficiado en el torneo de 2024. En marzo de 2026 recibió la designación para el Mundial, que debía ser la cumbre de su carrera.
"A pesar de las circunstancias, estoy de buen ánimo y me concentro en los próximos desafíos en mi carrera de árbitro", dijo Artan en un comunicado según el Miami Herald citado por The Guardian. "Me gustaría agradecer a la FIFA y a la CAF por todo su apoyo y prometo mantener mis niveles de arbitraje mientras me concentro en el futuro. Quiero agradecer a la familia del fútbol por sus mensajes y deseo a mis colegas el mejor de los éxitos durante el Mundial y espero volver a unirme a ellos en futuras competiciones".
El caso de Artan plantea interrogantes sobre el control de la FIFA sobre su propio torneo. "Es bastante claro que los temores de una política de visas ideológica y discriminatoria del gobierno estadounidense se están haciendo realidad", dijo Piara Powar, director ejecutivo del grupo de campaña contra la discriminación Fare, según la BBC. "Nunca hemos visto la farsa de que un árbitro oficial de la FIFA sea rechazado en la entrada cuando llega para las preparaciones finales".
"Nunca hemos visto a tantos entrenadores de la Copa del Mundo, operaciones de equipos, aficionados e incluso administradores senior dentro de las asociaciones miembros de la FIFA, sujetos a tanto interrogatorio y exclusión", añadió Powar según la BBC. "La interrupción es tal que uno tiene que preguntarse quién está dirigiendo la Copa del Mundo. ¿Es la FIFA o es el gobierno de Estados Unidos con sus políticas de inmigración con carga racial?".
El rechazo de Artan ocurre en el contexto de las políticas migratorias restrictivas del presidente Donald Trump. Cuando Trump asumió por primera vez como presidente en 2017, una de sus primeras órdenes ejecutivas fue prohibir los viajes de ciudadanos extranjeros de siete países de mayoría musulmana, incluida Somalia, según la BBC. En ese momento, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sugirió que tal medida podría invalidar los derechos de alojamiento de un Mundial de un país.
"Es obvio que cuando se trata de competiciones de la FIFA, cualquier equipo, incluidos los seguidores y funcionarios de ese equipo, que se clasifique para un Mundial, necesita tener acceso al país, de lo contrario no hay Mundial", dijo Infantino en 2017, según la BBC. En 2023, la FIFA despojó a Indonesia de los derechos de alojamiento del Mundial Sub-20 después de que el gobernador de Bali, Wayan Koster, se negara a permitir que el equipo de Israel se quedara.
Sin embargo, las palabras previas de Infantino parecen huecas cuando se trata de Estados Unidos, según la BBC. En junio de 2025, Trump impuso una prohibición total de entrada bajo cualquier categoría de visa que cubre 12 países, incluidos Somalia y tres finalistas del Mundial: República Democrática del Congo, Irán y Haití, según la BBC.
Los comentarios de Trump dos días antes del sorteo del Mundial en diciembre de 2025 llamaron ampliamente la atención. Se estaba planeando una operación de aplicación de inmigración en Minnesota, hogar de una gran comunidad de somalíes. Trump dijo: "Con Somalia, que apenas es un país, ya sabes, no tienen nada. Solo corren matándose unos a otros. No hay estructura", según la BBC. El presidente agregó que los inmigrantes somalíes deberían "volver de donde vinieron" y que Estados Unidos "iría por el camino equivocado si seguimos aceptando basura en nuestro país".
Infantino ha cultivado una relación cercana con Trump durante los últimos dos años. Trump recibió de manera controvertida el primer Premio a la Paz de la FIFA, entregado durante la ceremonia de sorteo del Mundial en diciembre, según la BBC. Pocas semanas después, las fuerzas estadounidenses capturaron al líder venezolano Nicolás Maduro tras ataques al país a principios de año. Luego, en febrero, Estados Unidos se unió a Israel para lanzar ataques contra Irán. Por primera vez, un anfitrión del Mundial estará en guerra con una de las naciones visitantes, según la BBC.
El caso de Artan no es aislado. Irán enfrenta múltiples obstáculos para participar en el torneo. Los medios estatales iraníes reportan que al menos 15 funcionarios y personal del equipo iraní, descritos como "integrales" para la campaña, recibieron la negativa de visas, según The Guardian. Mientras Estados Unidos insiste en que ha otorgado entrada a todo el personal de apoyo "necesario", la federación de fútbol de Irán afirma que los coanfitriones también han revocado la asignación de boletos para sus partidos de grupo en un esfuerzo por "obstruir la presencia de seguidores iraníes".
"Estamos molestos por este comportamiento", dijo el entrenador en jefe Amir Ghalenoei, según The Guardian. "Ciertamente nunca ha sucedido antes". Irán se ha visto obligado a trasladar su base de entrenamiento al otro lado de la frontera en Tijuana, México. El equipo aparentemente enfrenta el absurdo logístico de viajar diariamente a Estados Unidos para sus partidos del Grupo G en Inglewood y Seattle, según The Guardian.
El embajador de Irán en México indicó que el equipo debe entrar y salir del territorio estadounidense el mismo día de sus partidos, lo que les impediría llevar a cabo los deberes de medios previos al partido exigidos por la FIFA, aunque esto ha sido contradicho por la televisión estatal iraní, según The Guardian. El martes, Irán dijo que su asignación de boletos para la fase de grupos ha sido revocada debido a una decisión tomada por las autoridades estadounidenses, según la BBC.
La próxima prueba llegará el domingo, cuando se espera que Irán vuele a Estados Unidos por primera vez, según la BBC. Si un equipo no puede asistir a su propio partido, sería otro giro sin precedentes.
Irak también ha enfrentado dificultades severas. Los servicios consulares estadounidenses en Irak están suspendidos, lo que hace que las solicitudes de visa estándar sean prácticamente imposibles, según The Guardian. Para aquellos que ya poseían documentación, la frontera ha demostrado ser hostil. El delantero de Al-Karma de 30 años, Aymen Hussein, fue retenido e interrogado durante casi siete horas en el aeropuerto O'Hare de Chicago antes de que se le permitiera la entrada, según The Guardian. El fotógrafo del equipo, Talal Salah, tuvo menos suerte: fue detenido durante más de 10 horas y finalmente se le negó la entrada tras una búsqueda de su teléfono, según The Guardian.
Otros equipos y funcionarios también han sido afectados. El delantero suizo Breel Embolo se vio obligado a unirse tarde a sus compañeros de equipo en su campamento del Grupo B después de encontrar un obstáculo con su visa de entrada a Estados Unidos, según The Guardian. Se cree que el problema está relacionado con una condcondena de 2023 por hacer múltiples amenazas, por la cual el jugador del Rennes recibió una multa suspendida. El delantero nacido en Camerún tuvo que hacer una visita de emergencia a la embajada estadounidense en Berna para asegurar la aprobación de último minuto para viajar.
La partida de Sudáfrica para el Mundial, donde enfrentan a México en el partido inaugural el 11 de junio, se retrasó severamente por errores de documentación, según The Guardian. Tras un desfile de despedida de celebración, su vuelo chárter de Johannesburgo a Ciudad de México fue detenido porque varios jugadores no tenían sus documentos de entrada mexicanos en orden. El ministro de deportes del país, Gayton McKenzie, describió la situación como "vergonzosa y groseramente injusta hacia los jugadores y el cuerpo técnico", señalando la culpa directamente a la Asociación de Fútbol de Sudáfrica, según The Guardian.
Los aficionados también enfrentan barreras significativas. BBC Scotland News reportó sobre dos familias separadas que tenían la intención de viajar para apoyar a Escocia en su primera aventura en el Mundial desde 1998, que encontraron su estatus aprobado repentinamente revocado solo días antes de la salida, según The Guardian. Los hermanos Speirs de Kirkcaldy solicitaron sus autorizaciones ESTA el 14 de diciembre; fueron aprobados al día siguiente, solo para ser marcados como "viaje no autorizado" el 3 de junio.
Para los aficionados del Mundial fuera de las pocas naciones selectas incluidas en el esquema ESTA, las barreras de entrada son financieras además de burocráticas, según The Guardian. Una ESTA cuesta 40 dólares (30 libras), pero una visa de visitante estándar requerida cuesta a los aficionados 185 dólares (140 libras), una prima considerable antes de reservar vuelos y boletos.
En general, las posibilidades de ingresar a Estados Unidos se han desplomado desde que Donald Trump comenzó su segundo mandato presidencial. Una prohibición de viaje generalizada prohíbe total o parcialmente a ciudadanos de 39 países ingresar al país, mientras que el procesamiento de visas de inmigrante se ha detenido completamente en 75 naciones, según The Guardian.
De los 48 equipos que compiten en este Mundial, Haití e Irán enfrentan prohibiciones totales de entrada a Estados Unidos, mientras que Costa de Marfil y Senegal enfrentan restricciones parciales, según The Guardian. Además, varias naciones competidoras sufren tasas de rechazo de visa estadounidense estándar que superan el 40 por ciento, incluidos Uzbekistán y Ecuador, junto con numerosos participantes de África y Medio Oriente.
Estados Unidos hizo una concesión menor, renunciando a una fianza de visa de 15,000 dólares que amenazaba a los aficionados de cinco naciones africanas: Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez, hace unas semanas, según The Guardian.
Las preocupaciones persisten sobre la posible presencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en los estadios y cómo podrían verse afectados los aficionados, según la BBC. "Cada pocas horas es otra historia, otra historia sobre aficionados negados, jugadores negados, funcionarios negados, periodistas negados, ahora árbitros", publicó en Instagram el exdelantero de Arsenal e Inglaterra Ian Wright, según la BBC. "Esta es una Copa del Mundo de caos".
El contraste con Mundiales anteriores es marcado. En el pasado, los anfitriones del Mundial han tendido a darle a la FIFA lo que quiere, y eso incluye acceso fácil para funcionarios y seguidores, según la BBC. Fue el caso de dos de las Copas del Mundo más divisivas, en Rusia y Qatar. De hecho, Rusia desplegó positivamente la alfombra roja en 2018, eliminando cualquier necesidad de visa. Todo lo que los seguidores requerían era un pasaporte válido y una tarjeta personalizada conocida como "Fan ID" para demostrar que viajaban por el fútbol, según la BBC. En Qatar, los aficionados necesitaban una tarjeta Hayya, que servía un doble propósito como documento de entrada de viaje preseleccionado y un pase de entrada a los partidos. En 2014, Brasil aprobó una ley que otorgaba visas temporales gratuitas a los poseedores de boletos, según The Guardian.
Ese no es el caso en Estados Unidos, con afirmaciones de que las barreras han desalentado constantemente a los aficionados de hacer el viaje. "Se supone que debes dar la bienvenida a aficionados de todo el mundo", dijo Thomas Concannon, quien lidera el grupo de aficionados de Inglaterra de la FSA, a BBC Sport en abril, según la BBC. "Y creo que en esta etapa, los aficionados no podrían sentirse menos bienvenidos".
Ni siquiera es como si Trump hubiera heredado el torneo de otra administración. Fue respaldado y apoyado por su presidencia, con la intención de presentar la candidatura registrada unos meses después de que asumió el cargo en 2017, según la BBC. Lo que ha cambiado es el alcance absoluto de la represión de inmigración. Trump está feliz de recibir los elogios por el brillo y el glamour del Mundial, pero no distraerá de ese objetivo clave, según la BBC.
No es solo Artan quien no puede ingresar a Estados Unidos. Los seguidores de Irak, que no está en la lista de prohibidos, han descrito cómo han renunciado a intentar ingresar al país, según la BBC. Parece claro que esta administración Trump ha colocado la inmigración por encima de cualquier otra cosa, incluido este Mundial, según la BBC.
Para miles de seguidores, periodistas y funcionarios, el Mundial más grande de la historia moderna se está convirtiendo rápidamente en el Mundial más inaccesible de la historia moderna, según The Guardian. Con 48 horas aún por transcurrir hasta que comience el Mundial, la pregunta persiste: ¿tiene la FIFA poco control sobre lo que sucederá fuera de los estadios? Como la FIFA no puede llevar a todos sus árbitros al país, parece que el gobierno estadounidense tiene el control, según la BBC.