Tenreyro sucede al francés Pierre-Olivier Gourinchas, quien ha regresado al ámbito académico. Según el comunicado oficial del FMI, Georgieva describió a Tenreyro como una "economista de reconocido prestigio internacional que combina una destacada trayectoria académica con una amplia experiencia en la formulación de políticas y una estrecha colaboración con las principales instituciones internacionales".
La trayectoria académica de Tenreyro es extensa. Se formó como economista en la Universidad Nacional de Tucumán, institución del sistema educativo público y gratuito de Argentina. Posteriormente obtuvo su maestría y doctorado en Economía en la Universidad de Harvard. Desde 2004 es profesora de la London School of Economics (LSE), donde ha desarrollado investigaciones ampliamente publicadas en revistas de prestigio. Sus trabajos han sido reconocidos con distinciones internacionales como el premio Yrjö Jahnsson, el Bernhard Harms y el Birgit Grodal.
En el ámbito de las instituciones financieras internacionales, Tenreyro fue miembro externo del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra entre 2017 y 2023. Anteriormente trabajó como economista en el Banco de la Reserva Federal de Boston y fue miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Mauricio. Su membresía en organismos académicos incluye la Academia Británica, la Sociedad Econométrica, la Real Sociedad Económica y la condición de miembro honoraria extranjera de la Asociación Económica Americana. Presidió también la Asociación Económica Europea.
Georgieva destacó a Tenreyro como una "comunicadora excepcional" y resaltó su habilidad para transmitir "cuestiones económicas complejas con claridad y precisión". En el comunicado, la directora gerente señaló que "en un momento de profunda transformación y creciente incertidumbre en la economía global, la combinación de liderazgo intelectual y experiencia en políticas de Silvana contribuirá a garantizar que el trabajo analítico del Fondo, así como su labor de supervisión multilateral y asesoramiento en materia de políticas, se mantengan a la vanguardia en apoyo de nuestros miembros".
El contexto familiar de Tenreyro adquiere relevancia histórica. Su abuelo, Juan Eduardo Tenreyro Díaz, fue secuestrado en la madrugada del 24 de marzo de 1976 en San Miguel de Tucumán, el mismo día en que se inició la dictadura militar que asoló Argentina entre 1976 y 1983. Tenía 64 años en el momento de su desaparición y se desempeñaba como secretario de Hacienda de la gobernación de Tucumán, bajo la administración de Amado Juri (1973-1976), que fue depuesto y arrestado tras el golpe de Estado.
Según los registros, Juan Eduardo Tenreyro Díaz se encontraba en la avenida Mitre 224 de la capital tucumana cuando llegaron los hombres que se lo llevaron en un Ford Falcon, el vehículo emblema de la represión durante la dictadura argentina. De acuerdo con un informe de la Comisión Bicameral de Tucumán, otros funcionarios, legisladores y dirigentes políticos de la provincia corrieron una suerte similar, siendo encarcelados, torturados, perseguidos o desaparecidos.
En noviembre de 2003, el fiscal federal Emilio Ferrer acusó por el secuestro y la desaparición de Juan Eduardo Tenreyro a Antonio Bussi, quien gobernó la provincia de Tucumán de facto tras la irrupción de la dictadura. Bussi es recordado por haber liderado el Operativo Independencia en 1975, que convirtió a Tucumán en un campo de ensayo represivo. En ese momento el Ejército recibió la orden de "aniquilar el accionar subversivo" y puso en marcha la maquinaria represiva: el territorio se militarizó, se persiguió a militantes, obreros y campesinos, y se instalaron los primeros centros clandestinos, como la Escuelita de Famaillá.
En una entrevista con el periódico La Nación en 2015, Tenreyro explicó su motivación para estudiar economía: "Quería entender y trabajar en políticas para combatir la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la inflación. Todos problemas macroeconómicos de los que es imposible abstraerse creciendo en Tucumán y Argentina". En esa misma entrevista, no descartó el componente familiar: "Mi abuelo, desaparecido en 1976, era también economista".
Tenreyro posee ciudadanías argentina, británica e italiana. Está casada con un italiano y es madre de dos hijos. Se presenta como una persona de ideales progresistas. En una entrevista con La Nación en 2018, eligió cinco personas que admira, todas ellas mujeres: la activista medioambiental sueca Greta Thunberg; la por entonces primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern; la excanciller alemana Angela Merkel; la científica Marie Curie, pionera en el campo de la radiactividad; y la activista afroamericana por los derechos de las mujeres Rosa Parks.
La designación de Tenreyro reviste particular importancia en el contexto de la relación entre Argentina y el FMI. Argentina es el principal deudor del organismo, con un crédito pendiente de más de 30.000 millones de dólares. Desde que el expresidente Mauricio Macri acordó en 2018 un préstamo por 57.000 millones de dólares (que no fue desembolsado en su totalidad), la política económica argentina se encuentra fuertemente condicionada por el FMI, que traza metas cuantitativas y realiza revisiones semestrales. En 2025, ya con Javier Milei en el poder, se acordó un nuevo préstamo de 20.000 millones de dólares, cuyos desembolsos están sujetos al cumplimiento de las métricas establecidas por la institución.
El nombramiento de Tenreyro como economista jefa del FMI la posiciona en un rol de influencia significativa sobre las políticas económicas globales y, específicamente, sobre la supervisión de la economía argentina. Su experiencia académica, su trayectoria en instituciones financieras internacionales y su capacidad comunicativa la colocan en una posición estratégica para influir en las decisiones del Fondo en un contexto de incertidumbre económica global marcado por tensiones geopolíticas y conflictos comerciales.

